Gustavo Bordet
Domingo 03 de Julio de 2016

Economía en crisis: Polleros reclaman cierre de fronteras

El sector avícola perdió competitividad con altas subas en los costos de la cadena productiva. Reclaman medidas urgentes

Entre Ríos concentra el 56% de las granjas avícolas del país y según indican desde el Ministerio de Producción provincial, aporta el 70% de las exportaciones de carne aviar. Asimismo representa un lugar preponderante en la producción de huevos para consumo familiar e industrial.
Al respecto Carlos Schepens, titular del organismo, destacó que "el sector acompañó el crecimiento económico de la provincia con inversiones genuinas, con ampliaciones, reacondicionamientos y construcción de nuevas granjas con tecnología de punta, incrementándose así la superficie de alojamiento, el número de aves por galpón y la eficiencia productiva". Sin embargo, admitió que en la actualidad la coyuntura para este sector es más complicada, fundamentalmente por la quita de las retenciones al maíz, principal insumo para la alimentación de las aves, y por el fuerte aumento en las tarifas de electricidad y gas.
Al respecto Héctor Motta, presidente de una de las firmas con mayor experiencia en el rubro, señaló a UNO: "Consideramos que fue justo y necesario quitar las retenciones al campo. Lo que no se tomó en cuenta es cuál iba a ser el impacto con las agroindustrias que consumimos los bienes sobre los que se aplicaban esas retenciones. En el caso del maíz y de la soja, se incrementaron notablemente los costos de nuestro circuito productivo".
El análisis hecho por el empresario da cuenta de que entre octubre de 2015 y junio de este año la soja subió un 78,26%; el maíz un 117,39%; los combustibles tuvieron un incremento del 42,97%; la electricidad un 507,69%; los salarios y cargas sociales aumentaron un 44,23% y el costo de teléfono subió un 186,14%. En tanto, el precio del pollo tuvo un incremento del 12,76% y los huevos un 25,96%. En este marco, frente a la notoria pérdida de rentabilidad, señaló que las exportaciones cayeron debido a que no pueden competir con los valores internacionales y existe el riesgo de que se importe pollo de Brasil. "El incremento de los costos hizo que la competitividad se vaya deteriorando y nuestros productos quedaron caros frente a los precios internacionales. Ante esta situación, se nos presentan dos obstáculos a vencer. El primero es procurar recomponer rápidamente la competitividad para poder seguir exportando. El otro es evitar que se importen pollos de Brasil, un país muy débil en lo económico desde hace un año, con una gran devaluación, que indudablemente tiene los precios por el suelo".
"Ya está entrando carne de cerdo e incluso pechugas de pollo para ser reelaboradas acá. Hay que cerrar la frontera para que no ingresen otros productos que nos compitan deslealmente", reclamó Motta, y recordó que este tipo de medidas se tomaron en el arranque del kirchnerismo de la mano de la entonces secretaria de Comercio, Industria y Minería, Débora Giorgi.
Por su parte Sergio Vereda, secretario gremial del Sindicato de la Carne, manifestó: "Ya se han visto en algún supermercado de la provincia de Buenos Aires pechugas de Brasil y estamos muy preocupados con este tema. El pollo brasileño es mucho más barato que el argentino y si empiezan a meter productos de allá vamos a tener serios problemas, como ya está ocurriendo con los productores de cerdo, que sufren las consecuencias de que se importe carne porcina de Brasil".

Medidas que propone el sector

Héctor Motta analizó los problemas por los que atraviesa el sector desde hace varios meses. Al respecto, sostuvo: "Estamos con muchas dificultades de ingresos de caja y hacemos lo imposible para pagar sueldos y aguinaldos. Los bancos y las tasas de intereses vigentes no nos ayudan hasta el momento. Si bien hay créditos disponibles, tienen una tasa del 32% o el 35%. Si estamos diciendo que los costos no dan, si tomamos un crédito en estas condiciones indudablemente nos tornamos menos competitivos todavía".
En referencia a las medidas que habría que tomar para revertir la situación, afirmó: "Además del cierre de frontera para evitar la importación de pollo, transitoriamente habría que agregar una recomposición de la variable competitividad, poniendo un reintegro en las exportaciones, que sería una medida que podría ayudar. También una reducción de impuestos en aquellos productos que se estén exportando, y de ser posible habría que considerar algún tipo de subsidio en la energía y en los altos costos para que no se siga deteriorando la rentabilidad".
Otra de las medidas que sugiere el empresario es una quita en las cargas sociales. "No serían medidas permanentes, sino transitorias y de emergencia, a corto y mediano plazo, hasta que nuestra economía vuelva a retomar su velocidad, que creemos que va a ser a partir de 2017", expresó, a la vez que manifestó su anhelo de poder transmitirle las inquietudes del sector al gobernador, Gustavo Bordet.
Por último, concluyó:
"Haría también un llamado para que la representación gremial y los empresarios nos pongamos de un solo lado para jugar a favor de las exportaciones, ya que tenemos que recuperarlas y ampliarlas para que haya más fuentes de trabajo".

Exportar: clave para preservar el empleo

La industria avícola genera unos 100.000 puestos de trabajo en el país y los referentes del sector afirman que muchos podrían perderse de no lograr revertir la situación por la que están atravesando. Al respecto Héctor Motta dijo a UNO: "Desde hace seis o siete meses venimos con muchas dificultades pero cumpliendo con el plantel de gente y con el pago de los impuestos de las leyes sociales. No hemos producido despidos y es una consideración importante a tener en cuenta".
En este marco, hizo hincapié en la necesidad de poder volver a exportar para generar ingresos de divisas y explicó que el sector fue perdiendo mercados en los últimos años debido a los altos precios de la producción nacional. En este sentido, comentó: "En Sudáfrica hemos perdido penetración en el mercado por ejemplo y en Europa estamos siendo reemplazados de manera genuina porque nuestros costos no ayudan a que podamos comercializar nuestros productos dentro de la Comunidad Económica Europea, como lo hicimos durante años".
"Esto implica que salimos a buscar mercados nuevos, como el chino, pero lleva un par de años que nos conozcan, que nos tomen confianza y se suelden relaciones comerciales", analizó el empresario. "Esto implica que salimos a buscar mercados nuevos, como el chino, pero lleva un par de años que nos conozcan, que nos tomen confianza y se suelden relaciones comerciales", analizó el empresario.
En tanto el secretario gremial del Sindicato de la Carne, Sergio Vereda, reflexionó: "La exportación cayó porque los demás países también tienen problemas por la crisis mundial y tratan de buscar precios. En Argentina es más caro el costo del grano y la crianza de los animales. El cambio del dólar no conviene al sector y no se exporta. También falta una política de Estado para recomponer el mercado y lograr que se siga exportando".
En este sentido, sostuvo que la producción que antes se vendía a otros países se vuelca ahora al mercado interno y la sobreoferta hizo caer los precios, provocando una notoria pérdida de rentabilidad: "Los costos subieron, aumentó la luz y el gas, pero el cajón de pollo, que en diciembre llegó a costar 590 pesos, vale entre 400 y 420 pesos ahora. Muchos están trabajando a pérdida. Hay que abrir la exportación para que se logren mantener las fuentes de trabajo; de lo contrario, muchos tendrán que despedir personal", afirmó.
De acuerdo a lo expresado por Vereda, en el Departamento Uruguay –que concentra casi el 40% de las granjas– hay unos 6.000 empleados que trabajan en forma directa en la industria avícola. "Además hay que contar la mano de obra que genera el sector de manera indirecta, como a los transportistas por ejemplo", señaló.
El dirigente gremial adelantó que esperan reunirse a la brevedad con el gobernador de la provincia, Gustavo Bordet, para plantear la situación por la que están atravesando y contó que el jueves pudieron hablar unos minutos con él durante la inauguración de viviendas en Santa Anita y entregarle un nota exponiendo las principales dificultades del sector.

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