Puente Victoria Rosario
Domingo 30 de Octubre de 2016

Duro informe sobre la conexión que une Victoria con Rosario

Advierten falencias y anomalías como la falta de señalización que dé cuenta sobre la presencia de animales

La conexión vial a Victoria, que corta al humedal como un tajo de cemento de 60 kilómetros, es un compendio de agresiones contra el ambiente protegido que significan las islas del delta del Paraná. Según publicó La Capital de Rosario, a las denuncias que año tras año acumulan organizaciones ambientalistas de ambas orillas respecto al descontrol ecológico que existe en esa traza (caza y pesca ilegal, falta de información sobre el cruce de animales, nulos controles de velocidad, entre otros) se sumó esta semana un contundente informe de la Defensoría del Pueblo de la Nación respecto a los daños hacia la fauna silvestre que existen en esa ruta.
En ese sentido, la Defensoría le pidió a la Dirección Nacional de Vialidad que conforme una mesa de trabajo con los demás organismos competentes a fin de evaluar medidas constructivas y no constructivas para reducir o evitar el atropellamiento de fauna silvestre en esa ruta. Esto fue en razón de una denuncia efectuada el pasado verano por el grupo El Paraná No se Toca (EPNST), cuando la creciente empujó a los animales a buscar refugio en el terraplén —única zona elevada— generando una inédita matanza de fauna por atropellamiento y un peligro extra para los conductores.
Desde la Defensoría destacaron que los puentes existentes a lo largo de la traza y explicaron: "No han sido diseñados sobre bases ecológicas a fin de permitir el desplazamiento de la fauna silvestre" y agregaron que están realizados para permitir el escurrimiento de las aguas y en el caso de los cursos navegables, para el desplazamiento de embarcaciones.
Respecto a la presencia de alambrado como barrera protectora, la investigación de la Defensoría consideró: "Fue concebida a fin de impedir el acceso de animales mayores a la calzada, no siendo una medida eficaz para aquellos animales de menor tamaño".
Por otra parte, si bien el alambrado puede ayudar a que no pasen grandes animales en épocas con niveles del río no extraordinarios, se torna ineficaz cuando hay una situación hidrológica diferente, manifestaron en el informe.
Por esos motivos, el ente considera que el atropellamiento de fauna silvestre constituye un problema que justifica la investigación y la aplicación de las medidas efectivas para disminuir su frecuencia, adecuando la infraestructura vial a fin de permitir el desplazamiento de la fauna y al mismo tiempo mejorar la seguridad vial.
Para eso sugiere la construcción y el mantenimiento de obras como pasafaunas adaptados a las particularidades de las especies, reductores de velocidad, instalación de radares fijos y operativos de control de velocidad planificados.
La respuesta de la Defensoría vino como respuesta a un informe del Occovi (Órgano de Control de Concesiones Viales) que sostiene que la conexión cuenta con puentes que permiten el paso de animales silvestres durante las épocas de niveles hidrométricos "no excepcionales" del río Paraná, así como con un alambrado de cinco hilos que se completó en el 2008 con dos hilos adicionales en aquellos sectores donde se registran mayores cantidades de incidentes.
Ese organismo afirmó además que existe cartelería preventiva e informativa sobre la presencia de animales sueltos a fin de que los usuarios extremen las precauciones, y que ante una situación hidrológica extraordinaria reparten folletos de concientización en la estación de peaje.
Más allá de esas justificaciones, el verano pasado quienes transitaron por el Puente Victoria-Rosario se encontraron con cientos de animales muertos en el asfalto y dieron cuenta de que los puentes no fueron diseñados como pasadores de fauna, que la cartelería, en principio no alcanzó y que la información difundida fue al menos escasa por parte del concesionario, algo que en cambio sí hicieron de forma voluntaria integrantes de grupos ambientalistas.
En cuanto a los controles de velocidad, el Occovi informó que son potestad de Gendarmería, que a su vez explicó que no realiza controles en el lugar ni cuenta con radares fijos de velocidad.
La ruta a Victoria tiene 60 kilómetros de largo y cuenta con 12 puentes en zona de islas vinculados entre sí mediante terraplenes.
Ese área es una transición entre las porciones Superior y Media del Delta del Paraná, una zona extremadamente rica desde el punto de vista ambiental al contar con una riqueza de fauna silvestre estimada en 243 especies entre mamíferos, aves, reptiles y anfibios.
La conexión vial afecta de manera directa los flujos naturales en alrededor de 376.000 hectáreas de islas, declaradas como reserva de usos múltiples de acuerdo a la ley de áreas Naturales Protegidas de la provincia de Entre Ríos.

Cambios en el ecosistema
La Defensoría del Pueblo destacó sobre la problemática de los atropellamientos: "Se ve influenciada por los pulsos de inundación del ecosistema" y aclaró que a la altura del nivel del Paraná provoca el movimiento de la fauna silvestre hacia las áreas más elevadas aumentando así los riesgos.
Ese escenario se ha vuelto más imprevisible ya que las fluctuaciones del nivel del río han cambiado notablemente.

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