Ovacion
Jueves 31 de Diciembre de 2015

Dos paranaenses que se acercan a Primera

Ambos tienen 17 y juegan en la Reserva de Boca (Roskopf) y Argentinos (Ferreyra). También integran la Selección.

Andrés Martino/Ovación 
Los dos tienen 17 años, son paranaenses y comparten la Selección Nacional de la categoría. Uno es centro delantero nacido futbolísticamente en la Escuela Marangoni y el otro es primer marcador central surgido de las inferiores de Peñarol. 
Matías Roskopf, Boca Juniors, y Julián Ferreyra, Argentinos Juniors, descansan en su ciudad desde hace unos días ya enfocados en lo que se viene, pero sí miran lo que pasó. 
Los dos hablaron ayer con Ovación. Repasaron lo que fue 2015 en sus clubes y analizaron el segundo lugar en el Campeonato Sudamericano de Paraguay y la pronta eliminación en el Mundial Juvenil de Chile.
—¿Cuál es el balance que se puede hacer?
—Hubo muchos objetivos que no se pudieron cumplir, pero trabajamos duro. No llegamos a salir campeones, no se nos dio, pero de todos modos es positivo (JF).
—La verdad que fue más positivo de lo que pensaba. Ni bien terminé el sudamericano me avisaron que debía ir a la Reserva y tuve más posibilidades de las que esperaba así que el año es positivo. No se nos dieron algunos resultados, pero en lo personal fue muy bueno (MR).
—¿Cómo es Rolando Schiavi como entrenador y qué pasa en Argentinos en esa división?
—Es uno de los ídolos de Boca que a cada instante te transmite  lo que hay que vivir en el club y como hay que hacerlo. La verdad que no le gusta perder a nada y por ejemplo, ante un Defensa y Justicia, para él son todas finales que hay que ganar. También está Bracamonte e Ibarra. Los tres saben, pero Braca me ayuda en mi posición (MR).
—Yo lo tuve a Raúl Sanzotti, pero ahora cambió el presidente y la verdad no sé quién me va a tocar. Se viene todo nuevo. Hubo cambios de entrenadores y coordinadores. Es un mundo nuevo para mí ahora. Ahora es un volver a empezar y un volver a mostrarse. Hay que sacrificarse más porque no sabés el entrenador que te toca. De todos modos tranquilo, con humildad y a romperse todo (JF).
—¿Qué significa jugar en Argentinos y Boca?
—Tenés mucha presión porque es el semillero del mundo. No es fácil jugar ahí. Es fútbol, toque más garra. Me costó mucho llegar ahí y ahora hay que romperse el lomo para llegar a Primera (JF).
—Yo llegué hace dos años y la verdad es que no es fácil, nada fácil. Tenés los mejores jugadores del país. Boca está entre los dos clubes grandes de Argentina y hay muchos chicos que van a probarse, que los compran, no es nada fácil y más estando en la Reserva con todos los que aspiran a jugar en Primera. Es una competencia muy linda que te ayuda a crecer (MR).
—¿Qué pasó en el Mundial donde quedaron eliminados rápidamente?
—La verdad que fue una tristeza enorme. Yo me río para no llorar. Fue un baldazo de agua fría perder los tres partidos y de la manera que lo hicimos. Nunca nos pasó volver a Argentina con la cabeza gacha sin saber qué decir. En la tele hablaron mal de todos, de nosotros, del entrenador y la verdad no fue nada lindo. Ya está hay que aprender de la experiencia (MR).
—Hay que aprender de lo malo. Nosotros encima fuimos para estar arriba. A Nigeria le ganamos 2-1 antes de ir al Mundial y teníamos muchas expectativas. Después allá se nos complicó. Los de Alemania eran aviones. Con nosotros todos se potenciaron, como Australia, que vimos videos y no pasaba nada, pero contra nosotros fueron el Barcelona. No se nos dio. Terminamos muy dolidos porque no se dio nada de lo que esperábamos. Trabajamos mucho para ir al Mundial y fracasamos (JF).
—El entrenador nos dijo que sigamos adelante, que esto sigue, que somos grandes jugadores y que vamos a llegar lejos, nada más que eso. En ese momento no te salen las palabras (MR).
—¿Y el segundo lugar en el Sudamericano cómo se analiza?
—Es un sabor agridulce porque quedamos a un punto de Brasil. Le ganamos a ellos encima y nosotros en el último partido le ganamos a Ecuador, pero ellos sumaron más (JF).
—¿Cómo es jugar en la Selección Argentina? 
—Hay que estar siempre en lo más alto y hasta ahora es lo más lindo que me pasó. Es una experiencia única porque se aprenden muchas cosas, se recorren países y todos te piden fotos. Igualmente no es fácil y si no fijate la Selección Mayor con Messi, el mejor del mundo, la critican igual. Hay que sacrificarse y dar todo por la camiseta (JF).
—¿Cómo fue ser sparring de la Selección Mayor antes de la Copa América?
—Primero que nada verlos entrenar te distraía, no sabías si jugar o mirarlos a ellos. La verdad no caíamos. Fue la mejor experiencia que tuve estar al lado de Di María, Messi, Higuaín, todos. Muy contento a pesar de que pasó rápido. Estuvimos en los mejores hoteles con ellos, comíamos con ellos, todo lo hicimos junto a ellos (MR).

Comentarios