El Mundo
Miércoles 28 de Septiembre de 2016

Dos monjas colgaron los hábitos para casarse entre ellas

Italia, un país de arraigada tradición católica, legalizó este año los matrimonios entre personas del mismo sexo. Es uno de los últimos países de la UE en hacerlo.

Dos ex monjas, una italiana y una sudamericana, se casaron en la localidad italiana de Pinerolo, cerca de Turín, informa hoy la prensa italiana. El alcade de la localidad, Luca Salvai, fue el encargado de formalizar el enlace matrimonial entre la italiana Federica y la sudamericana Isabel, según informaron desde la municipalidad. Como la prensa había tenido conocimiento de la fecha del enlace, la boda fue adelantada un día para esquivar a los curiosos.
Las dos mujeres habían tomado los hábitos en la orden franciscana y se conocieron en un viaje de peregrinación, según señala el diario "La Stampa", de Turín.

Federica, italiana de 44 años, licenciada en Filosofía ha advertido a los medios, que "salimos del convento, pero no dejamos la Iglesia y no olvidamos la fe".

El alcalde de Pinerolo, en Turín, oficiará la boda por lo civil, pero después un cura excomulgado por su apoyo a los matrimonios homosexuales realizará una ceremonia religiosa.

En teoría habían programado una festividad religiosa oficiada por el ex cura Franco Barbero, a quien el Vaticano excomulgó en 2003 por su proximidad con la comunidad homosexualidad. "Yo todavía me siento un cura de los pies a la cabeza", dijo según el diario. Y apostilló: no es la primera vez que "caso" a dos monjas.
Italia, un país de arraigada tradición católica, legalizó este año los matrimonios entre personas del mismo sexo. Es uno de los últimos países de la UE en hacerlo.
La historia de estas dos mujeres ha saltado a los medios italianos que cuentan de la timidez y la fortaleza para enfrentar una decisión tan importante.

Este exsacerdote habla de la fe de ambas mujeres, que después de tres años, "han tomado una decisión con coraje, sabiendo que no será muy apoyadas".

Dentro del convento, explica el padre excomulgado Franco Barbero, "han sido criticadas, pero también apoyadas por algunas hermanas".

"Se enamoraron como todas las personas en el mundo. Conociéndose lentamente y descubriendo un sentimiento profundo".

Las novias -dice Barbero- han pedido el anonimato. "No queremos convertirnos en famosas, solo vivir serenamente juntas y encontrar un trabajo".

El excura, además, dice que esta no es la primera boda entre dos exmonjas que oficia.


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