La Provincia
Sábado 04 de Junio de 2016

Dos madres del dolor que claman ser escuchadas

Las mamás de Gisela y Josefina López hablaron a corazón abierto. Gabriela reclamó celeridad a la Justicia y que la comunidad de Santa Elena aporte datos. Rosa pide que juzguen al Víbora Acuña.

El 9 de junio se cumplirá un mes del hallazgo del cuerpo sin vida de Gisela López, el cuarto femicidio en lo que va del año en Entre Ríos y un síntoma de la falta de políticas y medidas concretas para acabar con un flagelo que va en ascenso. La chica, de 18 años, había desaparecido el 22 de abril, cuando se dirigía a la escuela Secundaria de jóvenes y adultos de Santa Elena, una localidad que sigue conmocionada por el violento hecho. 
Por el crimen el fiscal de La Paz, Santiago Alfieri, había ordenado la prisión preventiva de Gustavo Centurión, pero al no encontrar pruebas suficientes determinó su excarcelación. Ni una pista ni un móvil, ni siquiera un sospechoso, son casi como una afrenta para el reclamo de justicia que encabeza la familia de la víctima. Su mamá, Gabriela Rosana Monzón, quien se ha puesto al frente de esta cruzada desde el primer día quiere saber porqué mataron a su hija. “No tenemos ninguna novedad de la causa, el fiscal nos dijo que todo se está investigando. Necesitamos una noticia concreta, pasan los días y no sabemos nada. Pedimos justicia por mi hija, por eso vinimos a Paraná; en Santa Elena se hace otra marcha. No vamos a bajar los brazos para que esto no quede impune”, dijo la mujer entre la resignación y el dolor. Su mensaje es como el de otras tantas madres que perdieron a sus hijas en casos de violencia de género. Por eso pidió que no haya más Giselas, ni acá ni en ninguna parte del país. “Hay que encontrar un culpable”, suplicó. 
Clama por ayuda
“Le pido a la gente de Santa Elena que no tenga miedo y que si alguien puede aportar un dato, que lo haga saber: me pueden llamar a mí o acercarse hasta la Fiscalía de La Paz. El fiscal va a dar seguridad a las personas que se ofrezcan como testigos”, continuó.
Su ritmo de vida cambió desde que perdió a su hija. Sus días transcurren entre audiencias en la Justicia, o en marchas para que se esclarezca el caso, pero con la certeza de que está honrando la memoria de su hija. “Tuvimos un final que nunca esperamos”, asumió con tristeza. Para el final y a corazón abierto pidió ayuda para esclarecer la aberrante muerte de Gisela. “Entre todos podemos ayudar, porque los que mataron a Gisela están sueltos y no sabemos quién lo hizo. Y que no vuelva a pasar más, porque todos estamos en peligro”, sostuvo en declaraciones a UNO.
La mujer, una y otra vez, incluyó en su alocución el desempeño de la Justicia en la causa y la falta de respuestas cuando ya pasó casi un mes desde que se supo de la desaparición de la chica en Santa Elena. Asimismo, instó a que la comunidad del norte provincial preste colaboración para que se resuelva un caso envuelto por el misterio. “Cada día que pasa es una eternidad para mí”, se lamentó, y al mismo tiempo cargó contra los funcionarios judiciales: “No tenemos ningún sospechoso,ni tampoco ningún detenido”.
Gabriela no llegó sola hasta Paraná, sino que un grupo de santaelenenses unió ambas localidades para estar presente en la marcha para reclamar justicia. Son los mismos que constituyen su sostén en su vida cotidiana, los que les dan fuerzas, aunque todos saben que falta un largo camino por recorrer. 
Una madre más del dolor, en una ciudad que este año fue golpeada por la inundación y ahora llora por una de sus hijas. 
“Cada día que pasa se revive lo mismo”
“Cada día que pasa se revive lo mismo, con cada caso que está pasando, volvemos a vivir todo lo que pasó con Josefina”, dijo a UNO Rosa Blanco, la mamá del corazón de Josefina López, asesinada brutalmente en Concordia durante 2015. Sobre la actualidad de la causa penal que tiene como único imputado a Juan Carlos Acuña explicó: “Tuvimos una audiencia el 24 de mayo, donde el abogado defensor de Acuña quiso lograr el beneficio de la prisión domiciliaria. Entré en una crisis de nervios, ya que este hombre dijo varias cosas fuera de lugar”.
Más allá de este mal trance, la mujer sostuvo que la Justicia renovó la prisión preventiva por 90 días para el Víbora, por lo que seguirá detenido en la unidad penal de Paraná.  “Se han mandado a hacer todas las pericias que había que analizar, y estamos en la espera que sale de todo esto”, advirtió.
Blanco recordó que compartió seis años de su vida con Josefina y entre lágrimas recuerda que aprendió a quererla.  “Para mí es mi hija, era algo muy valioso”, agregó.
Respecto de la posibilidad de que se cierre la etapa de instrucción y de que la causa llegue a juicio oral y público, Blanco consideró que primero se deberán atravesar algunos escollos. 
“Me dijo el fiscal que está peleando para llegar a juicio, porque podíamos llegar a quedar sin nada. Pero lo vamos a juzgar al Víbora, porque él tiene que pagar por lo que hizo”, subrayó.
Recordó que el acusado cometió un crimen de las mismas características en Buenos Aires y especificó que no tuvo la misma suerte procesal. “La chica se recuperó y lo denunció. Pero no hay justicia, porque le dieron siete años de pena y cumplió tres por buena conducta. Y en Concordia nos mató a nuestra hija”, finalizó.

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