A Fondo
Martes 18 de Agosto de 2015

Dos experiencias donde subyace el cooperativismo

Marcelo Comas / De la Redacción de UNO
mcomas@uno.com.ar


La pérdida de la fuente laboral planteó nuevos desafíos para los trabajadores de Redengas. Desde comprender que había que empezar de nuevo, sobre todo para trabajadores que superaban las cuatro décadas, hasta poner energías en esbozar nuevos proyectos laborales sostenidos por pocas voluntades. Así fue que surgió la idea de conformar una cooperativa, donde confluyeron los conocimientos particulares para motorizar un emprendimiento vinculado a la construcción de viviendas y la provisión de servicios, un nicho con un potencial único que crece a la par de las necesidades reales del sector privado. Y en esta iniciativa resultó fundamental el asesoramiento de la CTA Paraná, mediando primero para tratar de resolver el conflicto con la empresa y luego, con la suerte echada, aportando herramientas para que sean los propios trabajadores los que elijan el camino a seguir. Así fue que debieron poner manos a la obra para obtener la matrícula que los habilite para funcionar, una gestión que va a demandar tiempo y paciencia. Es que la constitución de una asociación autónoma de personas, requiere de varios pasos previos, siendo un paso ineludible la asistencia a un curso de formación y capacitación. Mientras las energías están puestas en ese cometido, el colectivo de empleados se reúne periódicamente para discutir algunas ideas, ponerse al tanto de la situación de los compañeros y compartir la experiencia de un proyecto más bien enfocado en lo social.

Salvando las distancias, el caso de los extrabajadores de Redengas puede unirse en ciertos puntos con la experiencia de la algodonera Ejemplar. La fábrica ubicada en el Parque Industrial de Paraná estuvo tomada por sus empleados durante varios días, una lucha que dejó huella en varios rincones del país. La medida de fuerza tuvo como objetivo defender los intereses de los obreros y las herramientas de trabajo. Claro, la intención del personal era la autogestión de la algodonera, pero esta intención se diluyó con la convocatoria a accionistas. Dos experiencias marcadas por el conflicto y que configuraron un nuevo rol del trabajador en defensa de la fuente laboral.

 

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