Ovacion
Sábado 04 de Julio de 2015

Dos décadas de espera y otra chance

Argentina buscará el título tras 22 años. A las 17 se medirá con Chile, que ve el campeonato como una oportunidad única.

Santiago.— Casi un cuarto siglo contra toda una vida. Atormentada por años de frustraciones que incluyen a Lionel Messi, Argentina saldrá en busca de una conquista histórica cuando se mida hoy, desde las 17, con Chile por la final de la Copa América.  

Argentina jugará justo el día en que se cumplirán 22 años de su último título oficial que fue la Copa América de Ecuador 1993, mientras Chile lo hará con la ilusión de ganar por primera vez una corona a nivel de selecciones.

La decepción que envuelve a los Albicelestes también arrastra a Messi, ganador de más de 20 trofeos con el Barcelona y quien se apresta a embolsar su quinto Balón de Oro, pero que nunca disfrutó un título de mayores con Argentina, con la que encara su tercera Copa América además de haber jugado tres mundiales.

Con 10 goles en cinco partidos, incluyendo el triunfo 6-1 ante Paraguay en semifinales, Argentina es dueña de un ataque goloso de gol, pero en el que Messi no los hace: aún no pudo convertir de jugada, en un equipo que tiene a Sergio Agüero como máximo artillero con tres, uno más que Ángel di María y el suplente Gonzalo Higuaín.

Pese a que en Barcelona sus goles no distinguen rivales, torneos ni geografías, Messi apenas pudo convertir uno en Chile y de penal. Pero la Pulga no parece desesperado por anotar, sino que más bien disfruta del armado de jugadas que terminan en la red, como pasó en la media docena a los paraguayos.

Ya sea en antigua versión de goleador o en esta de asistidor, Messi es la gran preocupación de un Chile que es anfitrión de la copa por séptima vez. Dos veces Uruguay (1920 y 1926) y cuatro Argentina (1941, 1945, 1955 y 1991) se consagraron campeones en el estadio Nacional.

Chile aún no pudo vencer a Argentina en la máxima competencia de clubes del continente: 19 caídas y 5 empates en 24 cruces. La primera victoria oficial de la Roja sobre la Albiceleste se produjo recién hace siete años durante las eliminatorias para Sudáfrica 2010 cuando el técnico era el argentino Marcelo Bielsa y el resultado generó la caída de su compatriota Alfio Basile.

Dos argentinos, Gerardo Martino y Jorge Sampaoli, estarán otra vez frente a frente, ambos con estilos similares: sus equipos son ofensivos, buscan ser protagonistas, se defienden con control de la pelota jugada por abajo y con defensores que no la rifan por más que estén apremiados.

Al margen de las cuestiones tácticas y estratégicas, a Sampaoli lo domina la ansiedad.

“Las horas previas son interminables. Quiero que el partido comience ya”, señaló el técnico. “Solo nos falta la charla final. Se hace muy largo, con charlas continuas y debates que tienen que ver con detalles que no se le informaron a los jugadores.

Con su andar filoso y su zurda revolucionaria, Messi es el eje de un equipo que parte de un sólido arquero como Sergio Romero, con laterales que se proyectan encarnados en Marcos Rojo y Pablo Zabaleta, con Javier Mascherano pulmotor por el medio y una ofensiva estética en el que Di María, Javier Pastore, Agüero o cualquier otro se turnan para dañar.

Chile, que en semifinales eliminó 2-1 a Perú, también tiene su columna vertebral con Gary Medel en la zaga, Marcelo Díaz como centrocampista de contención (se sacarían chispas con Mascherano), Arturo Vidal como carrilero, Jorge Valdivia con pinceladas para engranar un ataque que lo tiene a Alexis Sánchez por las bandas y Eduardo Turboman Vargas por cualquier lado, pero listo para embocarla y estirar así sus cuatro dianas que lo tienen como máximo cañonero de la copa.

Argentina aguarda la evolución del central Ezequiel Garay, quien en las horas previas a la semifinal sufrió dolores estomacales que lo marginaron del partido. Si no se recupera a tiempo, su reemplazante volvería a ser Martín Demichelis.

Chile, en cambio, podría hacer variantes tácticas y de jugadores en la defensa para controlar a Messi y compañía. Los únicos dos hombres fijos para la alineación titular serían el lateral derecho Mauricio Isla y el zaguero central por derecha Medel. Quizá puede haber una modificación de última hora.

“Es un momento especial, jugar una final en Chile, el país está esperanzado. Jugaremos ante una selección que está en buen momento, con grandes jugadores”, destacó Sampaoli. “La esperanza cada día aumenta con el estímulo que tiene el grupo y a veces se frena al analizar el rival del frente. Ojalá mañana tengamos un buen día”.

La ausencia de Gonzalo Jara, suspendido por meterle un dedo en el trasero el uruguayo Edinson Cavani, complicó los planes de Sampaoli. Ante Perú, el técnico cambió media defensa y entre otros por Jara entró Rojas, quien ahora volvería al banco para dejarle su lugar a Francisco Silva, en una de las variantes que terminarían con una línea de cinco a la hora de defender y para pasar al ataque cuando Chile tenga la pelota.

Las estrategias que utilizarán ambos equipos abren el grifo a las mil teorías. Pero no hace falta estirar la historia para retener a la audiencia: si Argentina gana sumará su título número 15 y será el primero de Messi con la Albiceleste, y si vence Chile será su primera condecoración.

Solo piensa en salir campeón

Chile.— Gary Medel, uno de los máximos referentes del seleccionado chileno, relevó ayer que “lo único” que se le “pasa por la cabeza es ser campeón” de la Copa América, pero remarcó que primero deberán ganarle a “un gran equipo” como Argentina. “Lo único que se me pasa por la cabeza es ser campeón, disfrutar con mi familia y que el equipo pueda dar un buen fútbol”, manifestó Medel en la conferencia de prensa que brindó esta tarde junto al director técnico Jorge Sampaoli, en la previa del choque de mañana en el estadio Nacional de Santiago. 

“Esperamos salir campeones, es nuestro sueño y el de todo Chile. Ya demostramos nuestra capacidad y las ganas de ganar algo con esta generación, la mejor de la historia. Es todo lo que soñamos. Pero tendremos un gran equipo enfrente, con grandes jugadores”, agregó el Pitbull, el integrante de la Roja más querido por el público. El ex-Boca Juniors aclaró que no será el encargado de marcar a Lionel Messi, al cual calificó como “uno de los mejores del mundo”, ya que esa será una tarea de todo el equipo. “Tenemos que hacer un juego perfecto en la defensa y tendremos que tener mucha comunicación para los cambios de marca, porque Argentina tiene grandes jugadores que en pocos metros encuentran espacios”, analizó el futbolista de Inter, de Italia.

“Estamos en la final por méritos propios y llegamos las dos mejores selecciones a la final”, agregó sobre el enfrentamiento con el subcampeón de la última Copa del Mundo. Más allá de la expectativa que tiene el país por lograr el primer título de la historia, el Gary de la gente’ aprovechó para expresar su descontento por cómo se está manejando la prensa local en los días previos al trascendental partido ante la Albiceleste. 

Medel se quejó de los “espías” que tiran en contra y puso en duda que todos los medios de comunicación desean que el equipo se consagre campeón del certamen continental. “No sé si todos ustedes (por la prensa) quieren que ganemos. Vamos a dar todo de nosotros porque este Chile se lo merece, por las derrotas y accidentes que sufrimos tanto en el norte como en el sur”, expresó en referencia a las catástrofes naturales que padeció el país en los últimos años.


Di María: “Merecemos levantar la Copa”

Chile.— Ángel Di María está viviendo dos previas muy importantes en su trayectoria deportiva por estas horas, ya que mientras observa a la distancia qué sucederá con él cuando retorne a Inglaterra y se le abra el futuro donde está, en Machester United, pase a Barcelona o quién sabe adónde, vive de una manera especial la previa de la final de la Copa América de hoy ante Chile porque siente, “como todo el grupo, que después de tanto tiempo juntos, sería algo más que merecido ganar este título”.

“Estamos ante otra final y la ilusión se renueva, porque después de tanto tiempo juntos, todos los que estamos aquí merecemos levantar una copa”, le confió Di María a Télam al momento de analizar el paso a la definición de este certamen que obsesiona a todo el plantel de Gerardo Martino.

Con una sonrisa a flor de labios después de sacarse de encima el peso de la ineficacia observada en los cotejos previos con la goleada sobre Paraguay y puntualmente sus dos conversiones, sus expectativas personales se asocian a las grupales.

“En este torneo fui de menor a mayor, como el resto del equipo, y ahora llegamos a punto para la final. Ojalá esta vez se nos de por fin”, destacó en uno de los ocasionales contactos que mantuvo con la prensa durante este mes de permanencia en Chile.

Es que Fideo llegó aquí precedido de una oscura temporada en el Manchester United, donde el holandés Louis Van Gaal le dio toda la confianza al principio y después, de a poco, se la fue quitando, hasta llegar a fines de mayo con tanta incertidumbre sobre su futuro como sobre sí mismo.

Y esa falta de confianza se trasuntó en el arranque de esta Copa América, a la que arribó con ánimos de revancha y deseoso de recuperar la confianza en competencia.

“Tirado por derecha, Di María puede hacer lo mismo que hace (Lionel) Messi cuando arranca por ese lado. Para mí, Ángel es el segundo mejor jugador del mundo después de Lío”, sostuvo el extécnico de Newell’s a la hora de brindarle un estímulo privado al ex Rosario Central.

Justo por esas horas el diario Sport, de Barcelona, ponía en tapa que el club culé andaba tras los pasos del ex-Real Madrid, “recomendado” al director técnico Luis Enrique por sus compañeros de selección Messi y Javier Mascherano, así como Lucas Biglia fue sugerido a sus autoridades por el "Tata".


 

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