A Fondo
Lunes 13 de Abril de 2015

¿Dónde está el Melli?

Lucila Tosolino / De la Redacción de UNO
ltosolino@uno.com.ar

 

 

El médico paranaense Miguel Torrealday fue citado a ampliar su indagatoria el viernes 17 de abril a las 11 en la Cámara Federal de Apelaciones de Paraná.


Torrealday, director del Instituto Privado de Pediatría (IPP) y exfuncionario provincial en la cartera de Salud, es sospechado por tener participación en el delito de sustracción, sustitución de identidad y ocultamiento de menores de 10 años durante la última dictadura cívico-militar.


El pediatra está imputado en la causa que investiga la desaparición del hermano mellizo de Sabrina Gullino, hija de Raquel Negro y Tulio Valenzuela, dos militantes desaparecidos en 1978.


Con esta nueva citación, el médico tendrá la posibilidad de brindar datos que posibiliten encontrar al hermano mellizo de Sabrina. Esperemos que hable, y no que se calle y defienda de la acusación como lo hizo el 1° de abril, cuando se presentó ante el juez federal Leandro Ríos y el secretario de Derechos Humanos del Juzgado Federal de Paraná, Juan Rosas Paz, y solicitó tiempo “para tomar conocimiento acerca del expediente”.


Es necesario que Torrealday dé algún indicio de lo que pasó en el IPP el 27 marzo de 1978, fecha que fueron dados de alta los mellizos Negro-Valenzuela, para que se pueda dar con el paradero de un hombre que hoy tiene 37 años.


Es imprescindible que el médico explique a dónde fue a parar el pequeño que nació en la clandestinidad del Hospital Militar de Paraná para que se pueda avanzar en la causa conocida como “Melli” y Sabrina deje de buscar en cada rincón a su mellizo, tarea que viene haciendo desde 2008, cuando restituyeron su identidad a raíz de numerosas pruebas como un libro de internación del IPP donde figuraba el ingreso y egreso de bebés NN y de testimonios de enfermeras.


Sería desalentador que el viernes 17 de abril, Torrealday salga de la Cámara Federal de Apelaciones de Paraná sin aportar datos nuevos y asegurando nuevamente “que no recuerda nada”. Pero sí sería reconfortante que dé pistas para que luego los hijos de Negro y Valenzuela se encuentren y se den un fuerte abrazo por primera vez.


Tengo un hermano mellizo y puedo asegurar que es una de las mejores cosas que me pasó en la vida. Él no es tan solo mi hermano, sino que también es mi mejor amigo, mi compañero de aventuras y travesuras. Con él pasé muy buenos momentos. Y deseo que eso le ocurra también a Sabrina, que ella pueda pasar horas charlando y riendo con quien compartió la panza antes de nacer.


Para que ese feliz encuentro suceda, le sugiero a Torrealday que no se quede callado, que hable y diga qué pasó en el IPP durante la última dictadura cívico-militar. Que revele en dónde está el “Melli” y se dé cuenta que está entre la espada y la pared  porque diversas pruebas lo condenan; como testimonios de enfermeras, que haya estado a cargo del servicio de Neonatología –lugar donde estuvieron internados los mellizos- y que dos esposas de los propietarios del IPP hayan dicho el año pasado que el pediatra era quien conducía Neonatología porque era el que más sabía del tema ya que se había especializado para eso en Córdoba.

 

 

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