La Provincia
Martes 11 de Agosto de 2015

Dilatan la notificación al cura Ilarraz

Para la querella, la medida demora los plazos procesales. Pedirán que fije nuevo domicilio

La notificación personal al cura Justo José Illarraz, donde se lo informa de su procesamiento en la causa caratulada “Ilarraz Justo José s/Promoción a la corrupción agravada”, es un trámite que todavía no se ha podido concretar y que impide el avance hacia una nueva etapa procesal. La jueza Paola Firpo, a cargo del Juzgado de Transición número 2 y que lleva adelante la investigación, envió un exhorto al Superior Tribunal de Justicia de Tucumán, para que el cura en forma personal tomara conocimiento de su situación procesal, pero por diferentes razones esta resolución fue devuelta sin haber cumplido con su cometido.

Justamente ya pasó más de un mes del momento del procesamiento y la querella en conjunto con la fiscalía consideran que existen medidas suficientes para  requerir la elevación a juicio de la causa.

“En realidad la defensa de Ilarraz ya está en conocimiento de esta medida, pero es necesario que se concrete la notificación personal”, dijo a UNO el fiscal interviniente Juan Francisco Ramírez Montrull. 

El trámite en cuestión consiste en una citación al cura, que cuando estaba en actividad ostentaba un cargo jerárquico en el Seminario de la ciudad de Paraná. Al decidir el procesamiento la magistrada también ordenó nuevas declaraciones testimoniales: la de una psicóloga que mantuvo entrevistas con algunas de las víctimas, durante sesiones particulares fuera de la órbita judicial. También declararon un sacerdote y un ex seminarista que tiene un parentesco con uno de los denunciantes, según pudo averiguar UNO.

Una vez cumplido el trámite de notificar a Ilarraz, la jueza tendría allanado el camino para que el procesamiento quede firme, sino entiende que existen otras pruebas para evaluar. Claro que primero deberá elevar la causa al Tribunal de Apelaciones, una formalidad que no se puede eludir.  

“No están corriendo los plazos”

El querellante Marcos Rodríguez Allende entendió que esta situación representa una demora que impide que “corran los plazos procesales”.  Según el letrado, el exhorto fue enviado a la localidad de Concepción, pero no volvió diligenciado. “Al no estar notificado del procesamiento formal y no haber firmado el imputado, los plazos para apelar no comienzan”, sostuvo Rodríguez Allende en diálogo con UNO.

El abogado aseguró que durante una reunión mantenida con los demás querellantes se acordó solicitar a la jueza que el imputado constituya un nuevo domicilio en Paraná, para  así agilizar el trámite de notificación. Expresó que una vez cumplida esta instancia, la magistrada deberá elevar la causa al Tribunal de Apelaciones, cuyos integrantes tendrán que convocar a las partes a una audiencia. “Allí vamos a defender el procesamiento. Una vez resuelta esta etapa, se podrá requerir el pedido de elevación a juicio”, consignó. El cura Ilarraz afronta graves denuncias por abusos sexuales que se habrían consumado en ámbitos eclesiásticos.

Una feligresía  dividida 

El municipio de Concepción, uno de los más importantes de Tucumán, es el lugar en el mundo de Justo Ilarraz. A pocos kilómetros de allí, en Monteros, el cura se desempeñó hasta 2012, cuando se conocieron las denuncias en su contra. Los feligreses de la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús se mantienen divididos por el proceso judicial.

 

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