Policiales
Martes 24 de Noviembre de 2015

Dice que perdió un ojo por un tiro policial

Un joven afirmó que la Policía le disparó con posta de goma al interceptarlo para controlar su moto

La vida de Nicolás Barrios cambió para siempre la tarde noche del viernes 11 de setiembre cuando, según denunció en Fiscalía, una camioneta del Grupo de Infantería Adiestrada (GIA) de la Policía se le atravesó en el camino y un uniformado le disparó contra su cuerpo: uno de los balazos impactó en la cara y le destruyó el globo ocular izquierdo. La Policía dice que en realidad el joven, que se gana la vida como empleado municipal en San Benito, se cayó de la motocicleta y se clavó el manubrio en el ojo.  Sin embargo, no está claro qué provocó la caída al pavimento, porque también hay dos versiones: el denunciante dice que la camioneta policial se le apareció de la nada, con las luces apagadas, y lo tocó para hacerlo caer. Mientras esto sucedía sintió disparos: “Me caí, un policía se me tiró encima y después me echaron agua en la cabeza. Hasta ahí me acuerdo”, contó a UNO Nicolás, acompañado de su mamá Susana y su abogado Alberto Silva Velazco en la puerta de Fiscalía. Desde Operaciones de la Policía se informó a UNO que el joven no fue atacado por personal policial. “Intentan interceptarlo porque evade un control policial y se cae sufriendo la herida en el ojo”. Desde la policía no se aclaró si hubo disparos con postas de goma. No obstante, el joven adjuntó en su denuncia fotos con heridas en el cuerpo similares a las provocadas por balas de goma. El caso está en manos de la fiscal Patricia Yedro.
 
Un día indeleble 

Nicolás dice que recuerda cada minuto del viernes 11 de setiembre hasta las 19.30 cuando según relata lo atacó la Policía. El joven de 20 años, que vive con su mamá, contó que esa tarde había estado en la casa de un amigo y antes de volver a su casa llevó a su hermano a la casa de su novia. “Me volvía a casa por calle Santa Fe cuando se me aparece un patrullero con las luces apagadas. Me toca para hacerme caer y escucho tiros. Me caí al suelo, hice dos pasos y me seguían tirando. Un policía se me tiró encima. No sé por qué pasó esto. Yo no tengo antecedentes, ni nada”, señaló a UNO el muchacho, quien estuvo internado en el hospital San Martín de Paraná hasta el lunes 14. 

Indignada, Susana Ibáñez, mamá de Nicolás, acotó que la policía hizo trasladar a su hijo al hospital como si había sufrido un siniestro vial: “Entró por un accidente de tránsito. Una ambulancia de Colonia Avellaneda lo llevó. La policía jamás me informó de nada”, manifestó indignada.

“Hay testigos del hecho. El caso está en mano de la Justicia. Nosotros no fuimos a la policía. Yo hice la denuncia en fiscalía. La policía de San Benito no se hizo cargo, pero los responsables son del GIA. Hasta ahora no nos recibió nadie, pero el jefe de la Policía (por Roberto Massuh) está informado”, agregó la mujer.

Susana precisó que están tratando de conseguir una prótesis para el ojo, pero todavía no han obtenido resultado. “El médico que lo atendió se está encargando. Los médicos nos dijeron que el ojo no servía más, que había que sacarlo. Ellos encontraron restos de posta de goma en el ojo”, recordó.

Por último, Silva Velazco, precisó: “La verdad que es un tema horrendo. Es como un acto de barbarie. Sin motivo o justificación le provocaron una lesión gravísima”, y añadió: “Está la apertura de causa, ya la fiscalía está trabajando. Vamos a pedir medidas de pruebas. Vamos a pedir la comparencia de testigos, ya que hay gente que observó quién disparo, pero hay un inconveniente y es que tenía la cara tapada con pasamontaña. Igual hay uno de ellos que se lo levantó y podría ser identificado. Lo sugestivo es que inmediatamente que Nicolás quedó tirado, el GIA se fue y llegó la policía de San Benito”.
 

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