Espectaculos
Viernes 06 de Febrero de 2015

Dibujos en el aire

Guillermo Vezzosi vive en Cerrito, ciudad entrerriana donde tiene su taller. A la mañana es arquitecto –“una beca”– para poder dedicarse todas las tardes a sacar las líneas del plano. Instaló su obra en prestigiosas salas de arte del país y entre otros proyectos, quiere presentarla en Paraná

Guillermo Anselmo Vezzosi tiene 31 años. Es arquitecto y vive en Cerrito. Tiempo atrás, sintió que el marco de la hoja y de la tela solo limitaban ciertas posibilidades. Decidió sacar las líneas del plano y el resultado fue la instalación de su obra en numerosas y prestigiosas salas de arte del país. Todas las tardes en la localidad entrerriana se dedica a eso: a su topografía del caos.


El observador de sus presentaciones deja de pararse frente al cuadro, se mete adentro de infinitas ramificaciones hechas con alambres de colores que flotan en el aire, interviene, decide desde donde mirar; los niños gatean por abajo, corren en pequeños senderos y descubren un mundo, el que creó Vezzosi como si fuera todo un universo posible de tocar.


“La definición para el arte de esto que hago, se denomina instalación. Es abordar el espacio de otra manera. Es un dibujo que invade y transgrede los bordes del formato, del soporte, con una búsqueda personal. Siempre me sentí incómodo en los límites del papel y de la tela”, dijo a UNO Verano.


Así, el dibujo del artista tiene libertad en una estructura compleja. “Son como las venas mismas, son ramificaciones, formas que insinúan cosas para quien mira y que tienen que ver con el caos, el caos como la esencia de esas cosas”, agregó.


Vezzosi planea y trabaja para lograr una muestra durante mayo en Tandil; entre sus proyectos, también quiere hacerlo en Paraná.


Guillermo Vezzosi nació en Santa Fe donde estudió la carrera de Arquitectura y de la que egresó con uno de los mejores promedios. El amor lo trajo a tierras entrerrianas. En Cerrito vive con su pareja desde hace un año y medio. “La ciudad no solo me gusta; me permite hacer lo que quiero, de la forma que quiero y tiene el verde, un color que empezaré a incorporar”, señaló.


En 2013 presentó Aquí y allá, estar o no estar en la Casa de la Historia y la Cultura del Bicentenario de Curuzú Cuatiá en Corrientes. Fragmentos de un espacio sin tiempo, fue su muestra para el Proyecto La Línea Piensa, cuyos directores fueron Luis Felipe Noé y Eduardo Stupía. Lo presentó en el Centro Cultural Borges. El año pasado expuso Vestigio, en la Fundación Lebensohn de Buenos Aires y en la Dirección Nacional del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.


Topografía del Caos fue instalada en el Museo de Arte Contemporáneo Argentino de Junín e Hilvanando sueños en el abismo en el Museo de Arte Urbano Poggi de Rafaela, en Santa Fe. Además fue seleccionado por Saatchi Gallery, de Londres, Inglaterra, para exponer imágenes de su obra.


El sujeto inactivo que ve la obra de arte, toma el compromiso de buscar ángulos y costados siempre distintos. “Exige actividad de parte del espectador cuando estamos acostumbrados a estar guiados”, dijo Vezzosi.


El artista de Cerrito adapta su obra, estudia el lugar, planifica, diseña estructuras en computadora y mide espacios para luego romperlos; se lanza cada día a la tarea de doblar kilos de alambres de aluminio que luego penderán de hilos transparentes para flotar en el aire como si fuera el universo y sus estrellas.

 

 

Es como mirar a las estrellas


El curador, es quien dispone de formación profesional para la producción, planificación, comunicación y gestión de iniciativas artísticas. Fueron dos personas quienes ayudaron y acompañaron a Guillermo Vezzosi en la tarea. El primero fue el artista plástico Luis Felipe Noé, con quien en 2010 participó de un seminario en Buenos Aires y en 2013 lo invitó a formar parte de un proyecto donde destacaron a los dibujantes de todo el país. Gracias a la curaduría de Noé, expuso en el Centro Cultural Borges.


La segunda persona importante en su vida artística es Marcelo Olmos. En la actualidad, trabajan en varios proyectos y fue de gran ayuda para presentarse en distintas salas de Argentina.


“Lo que hago es como mirar a las estrellas y a las nubes. Todas las estructuras de las cosas son complejas y la obra da la posibilidad de mirarla desde muchos ángulos”, contó Vezzosi y agregó: “Lo de arquitecto para mí es una beca que me ayuda a hacer lo que me gusta”.

 

 

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