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Domingo 26 de Junio de 2016

Día internacional de los trabajadores domésticos: ¿Quién cuida de los cuidadores?

Hace cinco años, la OIT adoptó el Convenio sobre los trabajadores domésticos, 2011 (Núm. 189) y la Recomendación núm. 201. Estas fueron las primeras normas internacionales sobre el trabajo decente para los trabajadores domésticos, con el objetivo precisamente de extender las protecciones y los derechos fundamentales de los 67 millones trabajadores domésticos que trabajaban en casas particulares en todo el mundo. Que el Convenio fuera aprobado casi unánimemente por los Estados miembros de la OIT marcó el reconocimiento mundial que a pesar de prestar servicios esenciales a los hogares y a las sociedades dentro de la economía del cuidado, los trabajadores domésticos enfrentan una grave discriminación con respecto a las condiciones de trabajo y los derechos humanos.
La respuesta posterior de los países ha sido impresionante, con leyes y reformas de las políticas en curso a nivel mundial.
En 2010, la OIT estimó que solo el 10% de los trabajadores domésticos estaban cubiertos por la legislación laboral en la misma medida que los demás trabajadores. Desde 2011, más de 70 países han tomado medidas para garantizar un trabajo decente para los trabajadores domésticos. De estos, 22 han ratificado el Convenio, otros 30 han sancionado leyes y reformado políticas, y al menos otros 18 se dedican a la ampliación de las protecciones a los trabajadores domésticos. La OIT se ha asociado con las contrapartes de 60 de estos países, brindando toda la experiencia de la Oficina para desarrollar sus capacidades a través de un amplio espectro de políticas.
Si bien estas medidas representan los primeros pasos en un largo camino para corregir una historia de exclusión, no son suficientes para hacer frente al desafío de proteger a los trabajadores domésticos. Los informes sobre el abuso y la explotación generalizada siguen apareciendo en los medios de comunicación. En muchos sentidos, las estadísticas que he citado al principio hablan por sí mismas.
Con la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la ONU se comprometió a que nadie se quede atrás. Estamos bien encaminados para que los trabajadores domésticos alcancen un trabajo decente. Sin embargo, la tarea requerirá una atención constante para asegurar un progreso real. Si nos tomamos en serio las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de reducción de la pobreza, de la igualdad y el trabajo decente para todos, en particular para las mujeres enfrentar los déficits en el trabajo doméstico es esencial.
Por su parte, la OIT seguirá trabajando junto a los gobiernos, los trabajadores, los empleadores y la comunidad internacional para aprovechar este impulso positivo y asegurarse de que, en 2030, el trabajo decente a la que todos los trabajadores domésticos tienen derecho se convierta en una realidad.
Guy Ryder, director General de la Organización Internacional del Trabajo.

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