Policiales
Domingo 11 de Enero de 2015

Detuvieron a dos acusados de matar para robar una moto

La División Homicidios arrestó a dos sospechosos del crimen de Leandro Richard, en Paraná. Estarían vinculados con la banda que asesinó al contador Lizarraga luego de robarle la moto al hijo  

Luego de 11 días de una minuciosa y paciente investigación, la División Homicidios de la Policía logró detener a dos sospechosos del asesinato de Leandro Richard, el joven de 23 años que murió acribillado en calle Juana Azurduy de Paraná el 30 de diciembre de 2014, cuando pretendían robarle la moto.

En la pesquisa surgió un dato no menor: uno de los implicados tendría relación con la banda que asesinó al contador Ricardo Lizarraga en agosto de 2014, luego de robarle al hijo la moto de alta cilindrada.

Richard, trabajador de una distribuidora, llegaba a la casa de su novia cuando fue abordado por dos sujetos que iban en otra moto. Se habría resistido a entregarles la suya, una Honda Tornado 250, y como respuesta recibió una ráfaga de disparos que terminaron con su vida poco después.

La investigación comenzó con pocas pistas respecto de los autores del ataque mortal. De a poco, día a día, los investigadores fueron reuniendo un conjunto de pistas y datos que eran informados a los fiscales Patricia Yedro e Ignacio Aramberry.

En primer lugar se estudiaron todos los hechos de similares características ocurridos en la capital provincial en los últimos meses: el robo calificado de motos, en particular las de alta cilindrada.

Mientras, el personal de Criminalística analizó las vainas servidas que quedaron sobre la calle, en la escena del crimen de Richard. Las mismas fueron cotejadas con proyectiles y armas de fuego relacionados a otros hechos delictivos de Paraná. El resultado también sirvió para seguir orientando la investigación.

Con estos elementos se realizaron algunos procedimientos la semana pasada, que permitieron juntar más pruebas para incriminar a los dos sospechosos que tenían en la mira: uno apodado Pela, de 22 años, y otro conocido como Win, de 20.

Así fue que en dos allanamientos a las viviendas de estos acusados el viernes 2 de diciembre, los efectivos de Homicidios les secuestraron sus teléfonos celulares. Los mismos fueron peritados y en los mensajes de texto y llamadas surgieron más evidencias en su contra.

Luego de analizar todos los elementos recabados durante la investigación, entre los policías y los fiscales que llevan adelante la causa, se solicitó al juez de Garantías Ricardo Bonazzola las órdenes para los allanamientos y detenciones en los barrios El Sol, Yatay y Giaccino. El magistrado los autorizó para ayer a la mañana, y a primera hora los uniformados irrumpieron en los dos domicilios señalados.

 

Sorprendidos en la mañana

En una vivienda del barrio El Sol encontraron y detuvieron a Pela, quien fue trasladado a la Alcaidía. Al segundo sospechoso lo fueron a buscar a su vivienda del barrio Giaccino, pero no estaba, por lo que los policías fueron a la casa de su novia, en Yatay. Lo arrestaron y lo llevaron para acompañar a su presunto cómplice en las celdas de Tribunales.

El primero de los mencionados tiene antecedentes policiales y judiciales. Está imputado por el asalto a mano armada a un corralón de avenida Almafuerte ocurrido en diciembre de 2014. La Justicia lo benefició con la excarcelación para que aguardara en libertad el avance de la investigación, y menos de un mes después participó, según la sospecha de la Fiscalía, del robo y homicidio del joven Richard.

Ahora ambos esperan ser citados a declarar ante el fiscal en turno, para luego asistir, junto a sus defensores, a la audiencia de formulación de cargos y prisión preventiva.

 

Puntos en común

El contador Ricardo Lizarraga murió a los 63 años de un balazo, en la madrugada del 22 de agosto de 2014 cuando perseguía en su auto por avenida Estrada de Paraná a los jóvenes que minutos antes le habían robado la moto Honda XR 400 a su hijo.

Por el homicidio detuvieron a seis jóvenes, cuatro de ellos menores de edad. Uno de los mayores, Jonathan Chocho Roda, de 18 años, fue sindicado como integrante de una banda que tenía como botín predilecto las motos de alta cilindrada, como las de Lizarraga y de Leandro Richard, una Honda Tornado 250.

De esta banda habrían formado parte los detenidos ayer por el homicidio del joven a fines de 2014. Los muchachos de 20 y 22 años se habrían abierto de aquella organización para hacer “su propio camino” delictivo con la misma finalidad.

 

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