La Provincia
Jueves 19 de Noviembre de 2015

Destacan que la lactancia ayuda en la evolución de los prematuros

Profesionales de la salud dedican una semana a reflexionar sobre los niños que nacen antes. Hoy habrá un festejo en el hospital San Roque

En el hospital materno infantil San Roque de Paraná se está desarrollando desde el lunes la Semana del Prematuro, en consonancia con las actividades que se realizan a nivel nacional en distintos ámbitos, a partir de una iniciativa del Ministerio de Salud de la Nación y Unicef que procura garantizar el Decálogo de los derechos del prematuro, que este año se focalizó en el punto número 5, que establece que “los bebés nacidos de parto prematuro tienen derecho a ser alimentados con leche materna”.
En los días previos hubo talleres, donde los profesionales del nosocomio reflexionaron sobre esta temática y también delinearon acciones para mejorar la calidad de vida de aquellos bebés que llegan al mundo antes de cumplir los nueve meses de gestación.
Hoy a partir de las 9 habrá un emotivo festejo con los padres y los chicos que superaron las adversidades y se plantaron frente al destino para seguir adelante, crecer y superar los problemas de salud que suelen manifestarse en estos casos. 
Asimismo, mañana culminan las reuniones, con una celebración en la plaza Sáenz Peña. Una celebración de la vida, el personal que se ocupa de atender a los chiquitos que llegan con un parto adelantado son fundamentales.
No solo tienen que velar por el estado de salud de ese bebé con riesgo de vida, sino contener a las mamás y al resto de la familia. 

Calidez y amor
Comprometidos con su labor, enfermeros, médicos, psicopedagogas, entre otros, se juntaron ayer en el área de Maternidad y dedicaron un par de horas para intercambiar ideas y pareceres acerca de cómo trabajar para optimizar su tarea, que trasciende lo profesional y se transforma en una misión colmada de calidez y de amor.
Entre los presentes, José Luis Casco, subjefe del servicio de Neonatología, contó a UNO que en los últimos años en la Maternidad del hospital San Roque nacen alrededor de 350 a 400 chicos prematuros por año, lo que representa un 15% de los alumbramientos y sobre la problemática explicó: “De esa cifra, hay un 2% que son prematuros muy pequeños, con bajo peso al nacer —con menos de 1.000 gramos— y aunque todos los prematuros son biológicamente más vulnerables, ese es el grupo de mayor riesgo y con ellos debemos trabajar y bastante”.
En esta ardua labor los profesionales de la salud coincidieron ayer en la importancia de que los padres formen parte del equipo que está presente para salvar la vida de esos niños. 
En este marco, destacaron la posibilidad de que se incorpore el derecho de la lactancia materna a cualquier horario, y que el contacto y la presencia de los padres no se restrinja a un horario de visitas. Casco resaltó: “Es muy importante este derecho, porque en este grupo de alta vulnerabilidad incorporar la lactancia materna y el contacto piel a piel con la mamá realmente favorece muchísimo la recuperación del prematuro, y también su evolución, su neurodesarrollo”. 
En este sentido, el médico insistió en que trabajar con criterios unificados va a mejorar la labor para poder brindarle a la mamá, al papá y al resto de la familia la información necesaria para que el bebé prematuro pueda seguir posteriormente su desarrollo. 
“Necesitamos a ese papá y esa mamá dentro del grupo de trabajo del equipo de salud las 24 horas si es posible, desde el momento en el que nació el niño, porque el apego reduce el estrés tanto en la madre como en el bebé, y se logran horas de sueño más tranquilas”. 
Asimismo, afirmó: “El contacto piel a piel entre ambos disminuye los marcadores de estrés en el niño, que posteriormente puede redundar en una hemorragia intracraneal o en otras dolencias”. 
“Los padres son parte del tratamiento, ellos tienen el compromiso afectivo”, expresó el médico.
Por otra parte, el especialista reflexionó que si bien hay más tecnología en la actualidad, lo que permite que disminuya el índice de mortalidad de los prematuros, el equipo de salud debe tener el compromiso de utilizarlo de manera correcta para poder contribuir de forma efectiva al bienestar de esos bebés que tienen que permanecer internados.
Hay casos en que los chicos pueden recuperarse, pero en otros, lamentablemente fallecen. En esta dura realidad también es imprescindible fomentar ese vínculo tan estrecho que se forja entre madre e hijo a través de la lactancia sin restricciones horarias.

Un trabajo que es necesariamente interdisciplinario
Marita Sosa y Mercedes Sallenave son psicopedagogas y terapeutas en estimulación temprana y trabajan en el hospital San Roque con los bebés nacidos prematuros y sus madres. 
“Nos ocupamos de la estimulación temprana dentro de Neonatología favoreciendo el vínculo entre la madre y el bebé, sosteniendo la angustia que se genera en esta situación y favoreciendo a través del apego esa relación, haciéndole upa, procurando el contacto piel a piel”, comentó Marita a UNO.
En este sentido, destacó que el bebé siempre se tranquiliza con su mamá y por eso se trata en la actualidad de que la madre y el padre puedan pasar más tiempo con su hijo recién nacido, y de esta forma reducir el dolor, y fomentando el tiempo y el espacio para la lactancia materna. 
“Las mamás y los papás van a poder ser los mejores médicos, porque el compromiso de ellos ayuda a que los bebés estén mejores”, añadió. Tanto ella como José Luis Casco, subjefe de Neonatología, coincidieron en que los médicos y los enfermeros deben realizar la parte menos amigable de los tratamientos, colocando una sonda, una aguja, una inyección. “Las mamás se ocupan del 70% del tratamiento, que tiene que ver con brindarle  el contacto al bebé y de este modo se reduce el estrés”, dijo Casco.
Por su parte, Sallenave sintetizó: “Este es un vínculo sanador. Es muy importante esa relación con la familia para que nosotros podamos hacer nuestro trabajo y los papás y mamás sean parte”.

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