La Provincia
Domingo 22 de Mayo de 2016

Despidos: en la Justicia prevén un incremento de nuevas causas

Esta realidad se refleja en el notable aumento de trabajadores que suscriben poderes, revelaron desde la Cámara. También reconocen una mayor incidencia de juicios por ejecución de salarios. El principal flagelo, el trabajo en negro

Por Marcelo Comas
mcomas@uno.com.ar


El incremento de despidos en el sector público y privado desde que asumió la presidencia Mauricio Macri en diciembre de 2015 ha marcado una tendencia preocupante en los primeros meses de este año. Los sindicatos, organizaciones sociales y otros colectivos han denunciado un “vaciamiento” del Estado en detrimento de la variable más sensible de ajuste: el trabajador. La discusión en torno al tema alcanzó su mayor grado de efervescencia en el Congreso, donde el jueves, por amplia mayoría, Diputados aprobó la ley de emergencia laboral, aunque a las pocas horas el Presidente anunció oficialmente que la misma sería vetada. En Entre Ríos, y en particular en Paraná, la mayor cantidad de cesantías se produjeron en organismos que dependen de la órbita estatal, mientras que se desconoce todavía con certeza que es lo que sucede en el sector privado. Con la intención de conocer si esta realidad se refleja en demandas iniciadas en la Justicia, UNO solicitó datos a la Sala Primera de la Cámara Laboral N˚3 de Paraná, donde se tramitan específicamente los litigios de índole privada. La Cámara comprende la actividad de cuatro juzgados en la capital provincial y su jurisdicción abarca –además de Paraná- a La Paz, Diamante y Victoria. “Lo que me han comentado las secretarias de los Juzgados, que son quienes otorgan los poderes gratuitos para los trabajadores, es que ha habido un incremento notable de personas que se han acercado a estas dependencias a suscribir poderes para los abogados. Esto significa que va a haber un inicio de causas importante: permanentemente se acercan trabajadores o despedidos por reclamo de diversa índole. Lo han notado en estos últimos meses,  las secretarias lo perciben porque es un trámite que se realiza en mesa de entrada”, reveló la vocal, a cargo de la presidencia de la Cámara, Fabiola Bogado Ibarra.
Otra de las acciones más recurrentes entre trabajadores que enfrentan conflictos laborales están los juicios de ejecución de salario, que pueden instar con más de un actor. “Desde ese punto de vista se está empezando a ver un movimiento mayor, con los poderes y con la presencia de juicios de ejecución de salario de hasta 10 actores”, reconoció la magistrada. 
Los números de la coyuntura
De acuerdo a un relevamiento que contiene información suministrada por los juzgados del Trabajo N °1, N °2 y N °3 de Paraná, entre febrero y abril se iniciaron en los tres organismos 437 causas correspondientes a distintas controversias. Por su parte, a la Cámara de Apelaciones -tribunal de alzada- llegan las causas para una revisión luego de que se ha dictado una sentencia en primera instancia.  En lo que va de 2016,se analizaron 40 causas, es decir 6 causas menos que en el mismo período del año anterior. 
De las estadísticas aportadas por los tres juzgados surge como relevante la información proporcionada por Eduardo Flores, a cargo del Laboral N °3: en el primer trimestre de 2015 se iniciaron 104 causas, contra las 136 causas del mismo período en 2016. Esto quiere decir que se registró un importante incremento en la tramitación de nuevas demandas, un síntoma que responde a la coyuntura en el campo laboral que se está viviendo en nuestro país. En cuanto al tiempo que dura un proceso con apertura a prueba, Bogado Ibarra aseguró que lleva entre un año y medio y dos años y medio, dependiendo de la prueba que se produce. “Las demandas por despidos, en su mayoría son individuales, pero habría que ver si ahora las empresas empiezan a tomar medidas colectivas, podrían llegar a presentarse causas de esta índole”.
“Muchas veces hay pruebas que hay que llevar a cabo fuera de la jurisdicción, sobre todo aquellas vinculadas a pericias contables, de empresas que tienen toda su documentación fuera de la provincia, y que tienen que designar un perito en otro lugar. Ese lamentablemente es el cuello de botella que alarga los procesos. Nosotros tenemos un Código de Procedimiento Laboral que pretende instaurar un sistema oral, que toda la prueba se produzca en la misma audiencia, que sea inmediata, que el juez pueda escuchar a los testigos. Esto no siempre se puede cumplir”,  planteó acerca de una de las cuentas pendientes dentro del proceso.
La funcionaria admitió que los jueces están dictando las sentencias dentro de los plazos procesales, aunque hizo la salvedad en el hecho de que los expedientes se demoran en llegar a la etapa de sentencia. Desde su punto de vista se impone una reformulación del Código de Procedimientos Laborales, para lo cual se están elaborando una serie de proyectos, incluso uno que impulsa el Superior Tribunal de Justicia. 


Procesos y clasificación
Los procesos se clasifican de acuerdo al objeto que tienen, siendo los más comunes aquellos que involucran despidos, diferencias salariales, por accidentes de trabajo y los juicios ejecutivos, que es cuando no se ha pagado la remuneración a un trabajador. “Es mucho más rápido, más expeditivo, hay que tener en cuenta que está en juego un crédito alimentario, como lo es el salario.  Por eso el Código de Procedimiento prevé un proceso mucho más rápido”, enumeró la titular de la Cámara.
La funcionaria explicó que dentro de los procesos rápidos también se encuentran las tutelas a los dirigentes sindicales, acciones iniciadas  con el objetivo de reinstalar a trabajadores con protección gremial.

Trabajo en negro, un flagelo
En función de visibilizar una situación emergente, que quizás atenta en mayor medida contra los derechos de los trabajadores, la jueza Bogado Ibarra mencionó la problemática del trabajo no registrado. “El mayor perjuicio que sufre el trabajador en nuestra zona es la registración deficiente. ¿Quiénes son generalmente los sujetos que incumplen con esta normativa? Medianos y pequeños empresarios, porque si usted ve las grandes empresas los juicios vienen por otros motivos o obedecen por un reclamo por diferencia salarial, o por un despido que se dice que con causa y el trabajador considera que es incausado, por accidentes de trabajo. Pero este problema de la registración deficiente lo vemos en el pequeño comerciante, en el mediano empresario. Es una tendencia en nuestra jurisdicción”, aseveró.

“Fracaso en la prevención”
Dentro del campo de la accidentología laboral y sus implicancias, la vocal de la Cámara de Apelaciones se refirió a las falencias de la ley de Riesgos de Trabajo desde que se reformuló en 1995. “Fracasó en la prevención, la norma salió con gran pompa hablando de la prevención y ese es el mayor déficit que tiene hoy. Las ART (Aseguradoras de Riesgos de Trabajo) no se preocupan por la prevención. Si usted camina por la calle y se detiene unos minutos a observar una obra en construcción, va a ver a los obreros sin arneses, sin sus calzados antideslizantes, la falta de cascos. O también vemos a los trabajadores arreglando las calzadas con martillos neumáticos y sin contar con protectores auditivos. Todo eso implica que hay una deficiencia en el control de la prevención y luego se traduce en accidentes”, alertó.
En cuanto a estadísticas, Bogado Ibarra indicó que el ranking de accidentes laborales lo sigue encabezando el sector de la construcción, seguido por problemas de índole psiquiátrico, no obstante aclaró que “hay mucho de simulación en el accidente de trabajo”. Al fundamentar esta aseveración sostuvo: “No podemos ser necios y desconocerlo, esto se va acreditando con las pruebas. Por eso es muy importante tener buenos profesionales técnicos, que son nuestros auxiliares de Justicia. Si bien no son vinculantes para nosotros, si tengo un dictamen médico suficientemente fundado, con criterios técnicos y científicos, uno como profesional del derecho no se puede apartar antojadizamente si se encuentra seriedad en ese informe de un experto”.
La vocal manifestó que muchas de las situaciones derivadas de accidentes en el campo laboral “son evitables si se hubiesen tomado las medidas correspondientes”.
“Tuve la oportunidad de realizar un trabajo de investigación para la Facultad de Trabajo Social referido a trabajadores de la construcción. Al escuchar a los propios protagonistas nos encontramos con que los trabajadores eran renuentes a usar los elementos de protección. Decían ‘el casco me molesta’, ‘me ajusta’, ‘no escucho bien’, ‘prefiero usarlo eventualmente si viene el capataz y nos controla’”, finalizó.

“Juzgados desbordados”
La jueza Bogado Ibarra marcó diferencias entre la manera de trabajar y los recursos con los que cuenta el tribunal de alzada y la realidad de la primera instancia, ya que “por ahí están desbordados”. Entre las falencias marcó “la falta de recurso humano, tecnología; tendríamos que incorporar mayores medios tecnológicos vinculados a la informática. Mucha de la prueba informativa nosotros la manejamos con papel: mandamos un pedido de informe a la AFIP y ellos nos envían toneladas de papel. Desde todo punto de vista podría mejorarse el proceso, obtener soluciones más rápidas. El personal que se va especializando en un fuero, es también muy importante y uno quisiera que permanezca”.

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