Policiales
Lunes 02 de Febrero de 2015

Despidieron los restos del sargento Néstor Fernández en Concordia

El policía asesinado por un recluso fue inhumado en el cementerio municipal de Concordia. Fabián Cardozo continúa en estado crítico. Se conocieron detalles de lo ocurrido en la noche del sábado y madrugada del domingo en la Alcaidía de Concordia.

Los restos del sargento Néstor Fernández, quien fuera ultimado de dos disparos por el recluso Juan Pablo Franchi en la madrugada del domingo, fueron velados en la Compañía Argentina de Sepelios de Concordia e inhumados en el cementerio municipal local, pasadas las 11 de este lunes.

Familiares, amigos y diversas autoridades provinciales, como el ministro de Gobierno de Entre Ríos, Adán Bahl; el jefe de Policía, Héctor Massuh, despidieron los restos del funcionario policial.

En tanto, el sargento Fabián Cardozo continúa internado en la Unidad de Terapia Intensiva del hospital Masvernat, con coma inducido, tras haber sido intervenido quirúrgicamente en dos oportunidades, ya que el disparo recibido le interesó gran parte del aparato digestivo.

El director Médico del hospital Delicia Concepción Masvernat, José Luis Sigiotti indicó a Diario Río Uruguay que su pronóstico es reservado y continúa con respirador. “Está con inotrópicos para darle mayor fuerza al corazón. Por lo que hay que aguardar las próximas 72 horas para evaluar su evolución ante el estado crítico que el paciente presenta”, señaló.

Detalles de lo ocurrido en la Alcaidía de Concordia

En tanto se conocieron detalles de lo ocurrido en la noche del sábado y madrugada del domingo en la alcaidía policial de Concordia.

En la noche del sábado la mayoría de los detenidos -con la excepción de Franchi- prepararon una cena.

Fuentes judiciales y policiales explicaron a Diario Río Uruguay que la Alcaidía de Concordia tiene en su funcionamiento una serie de particularidades en la reclusión personas que tienen causas con la Justicia, pero sin una condena firme, lo que lleva a que la relación entre presos y uniformados no sea “tan tensa” como en una unidad penal común.

Todo transcurrió con normalidad, hasta que cerca de la medianoche los dos efectivos que estaban como responsables del lugar notificaron a los detenidos que debía dirigirse a sus celdas, lo cual fue cumplido sin inconvenientes.

El único que no participó de la cena fue Franchi, quien cuando el resto de los detenidos ingresó a sus celdas, pidió permiso para ir al baño.

De acuerdo a lo que ratificaron todos los testimonios del resto de los presos, el joven de 27 años habría aprovechado esa circunstancia para ingresar a la oficina de servicio de donde tomó una de las armas reglamentarias y disparó, primero contra el sargento Fabián Cardozo y luego contra Fernández quien alertado por el tiro corrió hasta el lugar y se encontró con Franchi quien le disparó dos veces en el pecho, lo que le provocó una muerte instantánea. Según los testigos, el uniformado alcanzó a decirle: “Que haces? Para! Para!”.

Franchi advirtió a los otros reclusos: “No salgan por que los quemo”, para luego cerrar con candados todas las salidas y fugarse con un bolso llevándose pertenencias de valor de los uniformados.

Herido, el suboficial Cardozo, se arrastró hasta la zona de celdas para pedir auxilio, por lo que los reclusos comenzaron a gritar y a hacer ruidos contra los barrotes con los platos y otros elementos de cocina, pero por el sonido amplificado del corsódromo ubicado a pocas cuadras del lugar, los pedidos no eran escuchados siquiera por los efectivos de la Comisaría 4ta que está separada por un alto muro de la alcaidía.

Mientras tanto, uno de los presos admitió que tenía un celular escondido y llamó a la policía. Su llamado fue tomado como una broma hasta que el teléfono fue tomado por un preso que es ex integrante de una fuerza federal quien relató la situación y, a los pocos minutos, el lugar se llenó de móviles policiales y ambulancias.

Cardozo fue trasladado al hospital Delicia Masvernat, pero Fernández ya estaba sin vida.

Comentarios