La Provincia
Miércoles 01 de Julio de 2015

Desde Apana invitan a sumarse a una noble iniciativa solidaria

Necesitan frazadas y ropa de abrigo. A la institución concurren cerca de 70 chicos con distintas discapacidades y necesitan ayuda

Desde de la Asociación de Padres y Amigos de Niños y Adolescentes Aminorados (Apana) iniciaron una campaña para recolectar frazadas y ropa de abrigo, para que chicos que concurren a la institución puedan pasar el invierno de una forma más amena.

Quien esté en condiciones de colaborar, puede acercar las donaciones a la sede de calle 25 de Junio 527, en Paraná, en el horario de 8 a 17.

“Apana tiene, dentro de la población de alumnos, chicos en situación de riesgo social y una de las funciones que cumplimos en la institución es ayudar a la familia o al tutor cuando hay algún tipo de necesidad”, contó a UNO su directora, Cristina Ripari.

Asimismo, señaló: “Siempre les pedimos a los papás que nos avisen si precisan alguna ayuda. Sabemos que a veces necesitan abrigo o alimentos. Hay papás que están en una situación económica muy difícil y tratamos de acercarles leche, arroz, fideos, lo que sea. Acá los chicos desayunan y almuerzan, y lo que sobra, se los mandamos para que tengan para la noche”.

El pedido de frazadas surgió a raíz de que uno de los alumnos expresó que no tenía abrigo suficiente para la noche. Ripari comentó que hicieron una visita a la vivienda del chico  para interiorizarse de la situación y corroboraron esta situación, por lo que comenzaron a solicitar colaboración a diferentes instituciones. Finalmente, una persona brindó su ayuda para este caso en particular. “Hicimos una convocatoria a través de Facebook, porque siempre hay necesidades. Por suerte la gente es muy solidaria y generosa”, destacó.

Contención día a día

Por las mañanas, bien temprano, el olor a pan caliente impregna el aire en las inmediaciones de la sede de Apana, donde funciona una parte de los centros de día y de formación laboral, donde justamente el proyecto de panificación integra esta iniciativa.

Hasta el mediodía, un grupo de alumnos prepara la masa, otro la corta para darle forma a las galletas o los bizcochos, y mientras disponen las unidades en las latas para ingresarlas al horno, comparten sus vivencias.

“Tenenos una matrícula de unos 70 chicos, pero diariamente vienen entre 60 y 65. Vienen en turnos de media jornada o jornada completa. Acá desayunan y almuerzan”, contó a UNO Cristina Ripari.

Además de las tareas relacionadas a una formación laboral en talleres que procuran brindarles las herramientas necesarias para su inclusión en el mundo del trabajo, se realizan actividades  que incluyen Musicoterapia, Terapia Ocupacional, Psicomotricidad, entre otras disciplinas.

Apana también cuenta con una granja de 13 hectáreas ubicada en la zona sur de Paraná, donde sus integrantes cuentan con una huerta. “Existe un convenio con el INTA, que nos provee de semillas, algunos pollitos y gallinas, además de brindarnos asesoramiento. Por otra parte, se desarrolla una pasantía en granja que a través de un programa con el INTA, que le da la posibilidad a  una de nuestras alumnas de realizar actividades en un ambiente laboral competitivo y aprender. Esto es posible a partir de la implementación de convenios de inclusión que se generan en Nación”, sostuvo Ripari, a la vez que indicó que gracias a otras iniciativas se concretaron experiencias positivas de integración laboral en una clínica de la capital provincial, y también en el Iosper.

En este marco, adelantó que se están procurando celebrar acuerdos con panaderías de la ciudad, para que los chicos que trabajan en la sede de Apana puedan prestar servicios también en otros espacios, a partir de los conocimientos adquiridos en los talleres.

“Este año estamos trabajando en un proyecto muy ambicioso, que es el de dividir en estructura y en funcionamiento lo que es la modalidad del centro de día y la de formación laboral, con los dos equipos interdisciplinarios que trabajan en Apana”, señaló la directora, y recordó que a la institución asisten chicos de Colonia Avellaneda, Oro Verde, Aldea María Luisa, y también de diversos barrios de Paraná, como Bajada Grande, San Agustín, Gaucho Rivero, Humito, Corrales, el centro y otros puntos. “El edifico ya nos queda chico y esperamos poder contar con otro espacio para tener nuestra sede y poder dar respuesta a todas las demandas”, concluyó.

Se destaca la murga Los Originales

Apana fue fundada el 22 de setiembre de 1967, nucleando a chicos desde los 12 a los 60 años con distintos tipos de discapacidad. 

Con casi 48 años de trayectoria llevan adelante diversos proyectos que integración. Uno de los que se destaca es la propuesta que surgió hace 12 años, de formar una murga, que periódicamente participa en diferentes eventos locales y en otras provincias.

Se llama Los originales y Ripari contó que han sido convocados a participar en numerosas actuaciones. “La institución recibe personas a partir de los 13 y 14 años en adelante, pero hay alumnos de 50 años. Trabajamos con discapacidades mentales, con patologías referidas como síndrome de Down, lesiones cerebrales e inmadurez psicomotriz. La murga los ayuda a levantar la autoestima y a desarrollar su personalidad, además de contar con una herramienta que es la capacitación”, comentó.

Sus integrantes ensayan dos o tres veces por semana en el centro cultural Juan L. Ortiz, donde se capacitan y ensayan percusión. Y también asisten periódicamente a un taller donde aprender a maquillarse. “La idea es que puedan hacerlo ellos mismos”, señaló Ripari.

Este proyecto se suma a otras propuestas, que tienen que ver con distintas expresiones, como las artes plásticas, donde los asistentes a Apana pueden plasmar su creatividad a través de la confección de cuadros, murales, collages, entre otros.

“El año pasado presentaron sus cuadros en un concurso en Córdoba, y cuatro de ellos recibieron premios. Es un orgullo para nosotros”, expresó por último.

 

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