La Provincia
Viernes 08 de Enero de 2016

Departamentos de un dormitorio son los más buscados hoy en día

Es la época de mayor demanda de alquileres, por la llegada de estudiantes. Los precios oscilan entre 3.000 y 4.000 pesos, más gastos

Las inmobiliarias de Paraná coinciden en que esta es la temporada fuerte del rubro en lo que se refiere a alquileres: ya desde mediados de diciembre, y hasta entrado febrero, los estudiantes universitarios que llegan desde otras ciudades de Entre Ríos y también de Santa Fe son los que impulsan en mayor medida la demanda, que se incrementa notablemente.

En la coyuntura, en esta temporada se sumaron también funcionarios del nuevo gobierno y sus colaboradores oriundos de otras localidades pero que cumplirán sus labores en la capital provincial.

Los más buscados en esta época siguen siendo los departamentos de un dormitorio, por el precio y la funcionalidad. Para abaratar costos, los estudiantes alquilan muchas veces para compartir el inmueble con alguno de sus pares. Los que pueden, viven solos, afrontando el valor de la locación en su totalidad, que en la actualidad oscila los 3.000 y 4.000 pesos en el caso de los que tienen una habitación y se abaratan en proporción si son monoambientes. El precio varía según su ubicación, las condiciones en las que se encuentre el lugar, si tiene ascensor o escalera, entre otros atributos.

Para tomar posesión, al importe mensual del alquiler hay que sumarle el gasto del sellado, fijado en el 1,4% del total del contrato, y los honorarios que cobra la inmobiliaria, que en algunos casos equivale al valor de un mes de alquiler y en otros –depende del locador– a un 5% del total que se especifica en el acuerdo, y que en todos los casos detalla los incrementos semestrales o anual que se aplican al valor mensual inicial. “Nosotros cobramos el 5%. Para un departamento de un dormitorio, que ronda los 3.500 pesos, hay que pensar en unos 1.500 de sellado y unos 5.200 pesos de honorarios, que se pueden pagar hasta en tres cuotas”, contó a UNO Julieta, empleada de una inmobiliaria de Paraná. Por su parte, Lorena Varona, corredora inmobiliaria, sintetizó: “Para calcular el valor, a grandes rasgos, hay que pensar en el equivalente a dos meses y medio de alquiler”.

Una vez que ingresó a la vivienda, mensualmente el inquilino debe pagar las expensas, que varían según el edificio: por lo general oscilan los 300 y 500 pesos en el caso de un departamento de una habitación; y debe hacerse cargo del consumo de luz, gas y agua. “Los de dos dormitorios ascienden a 5.000 o 5.500 incluyendo expensas”, añadió Julieta.

Las garantías que se piden también dependen de quien se encarga de ofrecer el inmueble. “Por lo general pedimos un garante propietario. En caso de que la propiedad sea de otra localidad, como suele ocurrir en el caso de los estudiantes, hay otros requisitos, como certificar en que esté libre de inhibiciones y una tasación para saber de qué se trata el inmueble”, señaló José María Armándola, corredor inmobiliario. Por su parte, Lorena Varona, sostuvo: “Se requiere recibo de sueldo del solicitante, o si son estudiantes de sus padres, y dos garantes también con recibo de sueldo”. Y Julieta comentó que en la inmobiliaria donde trabaja se aceptan ambas opciones: garantías propietarias o con recibos de sueldo que puedan cubrir los gastos.
Subas periódicas
Según lo establece la Ley 23.091, sobre locaciones urbanas, no se pueden indexar los precios durante el período que dura el contrato de alquiler, que en el caso de la vivienda es de dos años. Desde que comienza su vigencia hasta que termina el monto mensual debería ser el mismo.

Sin embargo, desde hace algunos años, en la práctica, los propietarios y las inmobiliarias encontraron una manera para sortear esta limitación: los locadores ponen un precio global al contrato. En este documento que firman ambas partes figura que el inquilino va a pagar cierto monto por esos dos años en los que ocupe la propiedad, pero especificando un importe mensual determinado durante los primeros seis meses, otro monto los siguientes seis meses, y así sucesivamente.

La periodicidad con que se aplican las subas depende del propietario, explicaron quienes se dedican a la actividad. Julieta señaló que por lo general la mayoría de los dueños del inmueble prefiere pautar un incremento del 15% cada seis meses; sino, se pacta un aumento anual del 30%. “El 15% semestral se suma sobre el precio que ya sufrió un incremento y encarece el valor total del contrato”, analizó.

Por su parte, José María Armándola sostuvo que en el caso de su inmobiliaria los aumentos se hacen anualmente en lo que se refiere a vivienda: “Tratamos de acompañar las paritarias; usando ese método no hemos tenido problemas con inquilinos y propietarios. Lo ideal es que la inflación vaya bajando y que no se tengan que hacer aumentos en los dos año”, opinó.





 

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