La Provincia
Miércoles 15 de Abril de 2015

Denuncia que por un problema familiar la separaron de su hijo

Zulma Schneider sostiene que no le permiten ver al niño. Desesperada reclama a la Justicia que establezca un régimen de visitas. Responsabiliza a un familiar por el drama que está viviendo

Marcelo Comas / De la Redacción de UNO
mcomas@uno.com.ar



Un problema familiar separó a Zulma Schneider de su hijo de 3 años, una docente de 39 años que también presenta desde ese momento un estado de salud vulnerable. Su drama se desencadenó el 1º de noviembre, cuando una discusión con su padre hizo que uno de sus hermanos denunciara el hecho en la Policía y ella terminara internada. “Los del Copnaf me dijeron que me lo iban a devolver, pero estuve cinco meses internada y sin poder ver a mi hijo durante un mes. Me lo llevaban esporádicamente. Manejaron todo con el Copnaf, dándole informes falsos a la jueza y esto hacía que a mí me vulnerara, me provocara un estado persecutorio. Caí en una desesperación, a tal punto de que me lo sacaron”, dice con la voz quebrada. La mujer revela que estuvo 25 días sin poder tomar contacto con el chico, cuya guarda está en poder de su cuñada a raíz de una decisión del Juzgado de Familia N° 2, a cargo de María Victoria Solari. “Al principio veía a mi hijo esporádicamente, cada 15 días, y después mi hermano decide entregarlo en adopción al Hogar Santa Cecilia de Hernandarias. Allí estuvo como pupilo durante dos meses”, asevera la denunciante.

 Zulma, que convive con el dolor de no poder estar con su hijo, deja entrever un conflicto familiar de larga data. Dentro de ese contexto le cuesta entender la decisión de su hermano, a quien responsabiliza por todo lo que está pasando. “Ellos lo vuelven a pedir -su hermano y su cuñada- con la intención de quitármelo, con la intención de separar el vínculo materno. Está todo hecho con malicia”, se lamentó.


La Justicia debe dictaminar

Zulma asegura que está en proceso de recuperación de su problema de salud y se somete a un tratamiento con profesionales especializados. Aunque espera expectante sobre lo que pueda resolver la Justicia en cuanto a la tenencia de su hijo. “La jueza está por dictaminar en estos días si la guarda se la da a mi cuñada o a mí. Me lo están por dar”, confió en una charla con UNO. Respecto de la atención que recibe el niño, que el 25 cumplirá 4 años, explicó que convive con la familia de su hermano, la cual está constituida por su  esposa -tiene la guarda del chico- y sus tres hijos biológicos.  “Ella se la pasa trabajando porque es docente”, acotó.

 Si bien prefiere no abundar en detalles sobre su problema de salud, recuerda que ya lo padecía desde hace mucho tiempo. “Utilizan este problema de salud para separarme de mi hijo. Pero no quiero brindar demasiadas precisiones”, planteó. Considera que debido a ese inconveniente se siente “discriminada como madre”. Tanto malestar físico y emocional la llevó a presentar un escrito en la Justicia, donde argumenta: “Me quitan todos los derechos, de hecho mi abogado menciona el caso Fornerón, a quien le dieron en adopción a su hijo sin saberlo y él no tenía ningún tipo de problemas, ni nada parecido. Estoy recuperada, en tratamiento pero estable”.

Desligó del entredicho familiar a sus padres y le vuelve a apuntar a su hermano, radicado con su familia en la localidad de Hasenkamp. “La Justicia no ha dictaminado nada, pero quieren sacarme a mi hijo”, señaló.  Son varias las medidas que la denunciante solicita que se reviertan, entre ellas la resolución de abrigo dispuesta por el Copnaf, “ya que no hay razones ni de hecho para continuar con la intervención del organismo de protección, ya que las distintas actuaciones resultan arbitrarias y abusivas”, plantea en la petición a la jueza que entiende en la causa.


Episodio traumático

La mamá del menor revive como si fueran propias las experiencias de su hijo. Para la mujer escapa a la razón el hecho de que a su hijo lo llevaran a un hogar de menores. Ocurrió el 5 de diciembre de 2014 y permaneció allí hasta el 1º de febrero de este año. “Lo autorizó la Justicia. Y nosotros no somos católicos y no quiero decir con esto que ellos lo atendieron mal ni nada. Es como que tengo todo en contra. Todos mis planteos han sido desoídos con todas las consecuencias perjudiciales que ellas conllevan. Y es sabido que todo niño tiene derecho de rango constitucional de convivir con su familia de origen. Estoy en condiciones de ejercer mi rol materno”, remarcó.

 En alusión a la relación con sus padres, afirmó que desde que se desató el conflicto intrafamiliar estuvieron de su parte. De hecho la acompañaron instando a la Justicia a que en forma urgente se fije un régimen de visitas. “Ellos tampoco lo pueden ver, se lo prohíbe mi hermano”, alertó.

Además reconoció que el vínculo con su hermano está quebrado desde hace muchos años. Acepta que las diferencias son insalvables y lo grafica con una anécdota que alto contenido violento. “Cuando estaba embarazada me amenaza de que me iba a quitar mi hijo y de que me iba a internar. Fue hace cuatro años; no lo denuncié, no hice nada, porque dije: ‘Está loco’. Quiso arruinarme la vida”, advirtió.

En otro tramo de su relato, Zulma  intenta no quebrarse, pero pretende que su situación se resuelva por la vía legal. Cuenta que su sustento económico es su único trabajo: cuida a una mujer mayor de edad. No le quedó alternativa, porque haber estado internada no solo la alejó de su hijo sino que hizo que perdiera su trabajo. “Me despidieron de la escuela Nº 67 de María Grande, donde dictaba clases en el nivel Primario”,  recordó.


Una historia signada por el dolor

El chico convivió con su mamá hasta los 2 años y 6 meses sin ningún tipo de dificultad. Su padre los abandonó, entonces la vida nunca fue fácil para una familia ahora desintegrada. “La última vez que lo vi fue el 18 de marzo. He hecho varias denuncias en la Policía por impedimento de contacto”, expresó.

 Cuestiona que la jueza Solari nunca la convocó para mantener encuentros con la parte denunciada. Por otra parte sostiene: “Están por dar a mi hijo: le quieren dar la guarda a mi cuñada y probablemente con fines de adopción. Me lo cuenta la madre superiora del hogar Santa  Cecilia. Me dijo que van a pasar tres meses y que la jueza va a decidir si lo da en adopción o no. Iremos hasta las últimas consecuencias, si es necesario hasta la Corte Suprema de Justicia”, manifiesta. Admite que   no sabe a quién recurrir para poder revertir este panorama.  “Ni siquiera me han dado un régimen de visitas; cuando a ellos se les da la gana lo puedo ver. Mi hijo me ama, porque cuando me ve me dice: ‘Mami, mami’. Me reconoce, pero la relación cada vez es más distante”, completa.


Medida cautelar


Los padres de Zulma Schneider acudieron a la Justicia para que la mujer reanude el contacto con su hijo. La medida se configura en una de las tantas acciones promovidas desde una las partes en función de obtener algún tipo de respuesta. Dice que su hermano, a quien responsabiliza por todo lo que está pasando, solamente se comunica con sus padres para coordinar las visitas con su hijo.

 En la exposición presentada en el juzgado de Familia Nº 2 argumentan que se debe “lograr un trato frecuente” con su nieto. Allí dan cuenta que el menor se encuentra bajo la guarda provisoria de uno de sus hijos y de su cuñada. “Desde ya como abuelos acompañaremos en este pedido a nuestra hija porque no encontrarnos ninguna razón para que se vea impedida de ejercer su rol materno”, añaden.

Desde esa perspectiva consideran: “Existen serias dificultades para visitar a nuestro nieto, pero el accionar de la encargada de su guarda, nos impide y dificulta mantener una adecuada comunicación con el niño”.

En otro párrafo de la presentación revelan que a partir de la necesidad de recuperar el contacto con su nieto debieron “pasar por todo tipo de situaciones que violentan nuestras cualidades morales y personales en cuanto a nuestra idoneidad como abuelos”.

Por último reclaman “que se fije un régimen de visitas provisorio, dejando  elevado al criterio del Tribunal su fijación”, por ello proponen que sea “todos los fines de semana desde el viernes hasta el domingo”.
 

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