La Provincia
Domingo 02 de Agosto de 2015

De la vieja cadena telefónica al actual mensaje permanente

Tendencias. WhatsApp es una de las aplicaciones más usadas por los argentinos. Se arman grupos de madres del colegio, de amigos, compañeros de trabajo y deporte. Las charlas se mudan de espacios públicos y privados al celular 

Lucila Tosolino / De la Redacción de UNO
ltosolino@uno.com.ar



Es viernes al mediodía. Las veredas y las calles siguen mojadas por la lluvia intermitente que empezó a las 6 y frenó alrededor de las 10. El sol desubicado calienta la humedad del piso y el ambiente se vuelve pegajoso, poco agradable. 

La puerta de calle 25 de Junio y Corrientes de la escuela Normal Superior José María Torres de Paraná está arrebatada de niños. Kevin, de 9 años, corre con su pesada mochila hacia su madre, Lucrecia, le da un beso e inmediatamente le pregunta: “¿Hijo dónde está tu campera?”.  “¡Ay, me la olvidé en el aula!”, exclama el pequeño. Ella frunce el ceño y le ordena ir a buscarla. “Ya fue má. Seguramente la maestra ya la guardó en el armario del aula”, responde el chico, la mujer relaja los hombros y cuenta que va a escribir un mensaje al grupo de WhatsApp, que tiene con mamás y docentes del colegio, para saber quién vio un abrigo gris.

Un nene se olvidó una campera. La invitación a un cumpleaños. Los libros que deben leer y la tarea que tienen que realizar. Todo esto y mucho más, se habla en un grupo de WhatsApp de mamás y maestras de una escuela. 

“Es práctico porque todo se charla a través de mensajes de texto o audios, pero a veces se vuelve demasiado informal y pierde sentido el diálogo porque se dicen cosas que no tienen nada que ver con el colegio”, cuenta a UNO Lucrecia, mientras camina con Kevin a su auto estacionado en calle Urquiza, frente al Tribunal Oral en lo Criminal Federal de la capital entrerriana. 

WhatsApp es una aplicación de mensajería instantánea para teléfonos inteligentes. Sirve para intercambiar mensajes de texto, fotos, videos, audios e imágenes con otros usuarios mediante el servicio de Internet inalámbrico. 

Se trata de una de las app (aplicación en inglés) más descargadas y utilizadas por los argentinos. Además, en los últimos años, sus adeptos le están dando cada vez más usos y la transforman en una fuente primordial de comunicación.

La consultora Carrier y Asociados, en su trabajo “Mercado celular argentino 2015” analiza la relación entre los argentinos y las nuevas tecnologías. En el informe se indica el creciente uso de WhatsApp como red social. “Si bien se trató originalmente de una aplicación de mensajería, la incorporación de la función de grupos le otorgó los condimentos para convertirse en una red social, donde se comparte todo tipo de contenidos como vínculos, imágenes, videos y audios”, reza un párrafo del estudio. 

La investigación registró que un 93% de quienes acceden a Internet desde el celular (más de 18 millones de argentinos) utilizan WhatsApp, y que de ellos un 68% participa de grupos, valor que se eleva al 79% entre los más jóvenes. Otro dato que agrega la consultora es que estos usuarios forman parte de múltiples grupos a la vez y no solo uno.

A estas cifras de Carrier y Asociados, se le suma un informe de la consultora GlobalWebIndex, con sede en Londres y Singapur y que trabaja en todo el mundo, el cual señala que la Argentina es el séptimo país del mundo con más porcentaje de usuarios activos de WhatsApp, alcanza el 42% de la población. 

Madres y padres con dedos ágiles

Cerca de las 13, calle Alameda de la Federación de Paraná es un caos de vehículos. La puerta principal de la escuela primaria Nº 1 Del Centenario está invadida de niños y niñas que corren de acá para allá, contentos de que el último día de clases de la semana acaba de terminar. Sandra, madre de dos mujeres y un varón, cuenta a UNO que el WhatsApp le permite organizarse mejor con las actividades que cada uno de sus hijos realiza. 

“Tengo a Brisa de 7 años, Tobías de 9 y Josefina de 12. Cada uno tiene una vida totalmente diferente fuera de la escuela. Brisa está con danza, Tobías con fútbol y José con hockey sobre césped”, señala la mujer de 43 años y agrega que participa de seis grupos de la aplicación de mensajería instantánea. “Tengo uno con las mamás de danza, otro con las de fútbol y otro con las de hockey. Los otros tres son de cada curso del colegio de los chicos, en los que participan las profesoras y las madres”, apunta.

Los grupos de WhatsApp vienen a reemplazar a las cadenas telefónicas o de correos electrónicos de antes. Víctor, padre de Tomas de 11 años, detalla a UNO, mientras coloca la mochila del pequeño en el baúl del auto estacionado en la esquina de Santiago del Estero y Alameda de la Federación, que los tiempos cambian y las formas de comunicarse también. “Tengo otro hijo, tiene 23 años y hace rugby, empezó a jugar a los 6 años y, en ese momento, nos daban una lista interminable con números de teléfonos fijos en donde el entrenador llamaba al primero y este al segundo y así sucesivamente hasta que el último debía confirmar al DT que había recibido el mensaje. Era un bardo todo porque siempre se cortaba la cadena”, cuenta el hombre.

Sandra insiste que los grupos de WhatsApp son una solución: “Me permite organizarme de mejor manera. Por ejemplo, arreglamos con las madres quién lleva y busca a los chicos, o hablamos sobre qué hay que hacer para la escuela para el día siguiente, o a qué hora es el partido de fútbol o hockey o el recital de danza”.

Aunque también plantea un desventaja: “Sucede que algunos no entienden la dinámica de algunos grupos de WhatsApp y hablan cosas irrelevantes, temas que se desvían de lo escolar y terminan en chismes de peluquería que cuando te das cuenta tenés más de 100 mensajes no leídos que dicen puras tonteras”. 

Los más relajados

Los códigos de uso en los grupos de WhatsApp se van dando de forma implícita. Se sabe que entre amigos muchas veces no se hablan temas serios y se comparten videos o audios que se deben evitar abrir con gente extraña alrededor, ya que no se tiene ni idea de qué pueden tratar. 

De esta manera, al grupo de madres de la escuela, danza y deportes, se le suman los más relajados e incluso divertidos. “Así como tengo el grupo con las mamás y maestras de la escuela de Kevin que generalmente es más serio, tengo grupos con mis amigas de toda la vida, con las de pilates e incluso con los del trabajo. Ya ni se usa el teléfono fijo en casa”, explica Lucrecia, la madre que buscó a su hijo de 9 años a la salida de la escuela Normal José María Torres de Paraná.

“Está buenísimo tener grupos de WhatsApp. Te mantiene conectado todo el tiempo con amigos y también es una solución para la facultad porque armamos grupos para hacer trabajos prácticos y distribuimos tareas”, señala Tamara, estudiante de arquitectura de la Universidad Nacional del Litoral. La joven de 22 años agrega que la aplicación que surgió en 2009 “es sumamente práctica porque solo se necesita un celular con Internet”. 

Como suele suceder con las nuevas tecnologías, el proceso de aprendizaje pasa de los hijos a los adultos. Son los early adpopters (primeros consumidores) quienes muchas veces les enseñan a sus padres a utilizar los teléfonos inteligentes. “Tanto Tobías, de 9 años, como Josefina, de 12, me ayudan a usar el celular. Ellos la tienen más clara y en cuestión de segundos resuelven las cosas. Para ellos es algo nato y no les genera complicaciones, en cambio a mí a veces se me complica solucionar algún error que cometí por meter mal el dedo”, cuenta Sandra y explica que a estos dos hijos suyos les compró un Smartphone (teléfono inteligente) “porque querían estar más comunicados con sus amigos”.

“Sé que son chicos, pero ellos los pidieron y así estamos en permanente contacto a través de un grupo familiar”, afirma la mujer y en ese momento interrumpe Josefina: “Mamá, Ceci me mandó un WhatsApp invitándome a su casa. ¿Puedo ir?”. La madre asiente con la cabeza y cierra la entrevista: “Ahora todo es más inmediato y fácil, aunque a la vez es menos personal, menos íntimo”.

No quedar afuera

Los grupos de WhatsApp pueden despertar sentimientos contrapuestos. Tamara, la estudiante de arquitectura, cuenta: “A veces uno se queja por la cantidad de mensajes que llegan por hora e incluso minutos, pero no conviene darse de baja porque eso es sinónimo de quedarse afuera y de no enterarse de nada”.

El mensajero instantáneo para móviles, con más de 600 millones de usuarios en el mundo, permite silenciar un grupo. De esta manera, estos chats integrados por los amigos del barrio, madres y docentes del colegio, las chicas del gimnasio o los compañeros de trabajo, pueden pasar de sonar frenéticamente a no hacerlo más. “Aunque no es recomendable porque te perdés de noticias que pueden ser importantes, ya que entre la cantidad de mensajes poco relevantes que suelen haber en un grupo de deporte, hay dos que dicen: ‘chicos mañana no se entrena’ o ‘chicos mañana tenemos partido a las 16’. Y cuando se te pasan esos mensajes es cuando decidís dedicarle bastante tiempo de tu día a mirar la pantalla y leer”, explica a UNO Joaquín, abogado de 39 años y jugador de fútbol en la Liga amistad de Paraná.

Datos sobre WhatsApp 

* La palabra WhatsApp viene de un juego de palabras de la expresión en inglés ¿What’s up?, cuyo significado es ¿Qué pasa? 

* Esta aplicación fue fundada en 2009 por Jan Koum y Brian Acton, dos extrabajadores de la empresa global de medios Yahoo!

* Esta app está disponible en más de 32 idiomas y se puede utilizar con los sistemas operativos iOS, Android, Windows Phone, BlackBerry OS, entre otros. 

* A principios de octubre de 2014, Facebook compró WhatsApp por un valor de 21.800 millones de dólares. 

* Sus principales competidores son BlackBerry Messenger, eBuddy, Viber, Hangouts, Kik Messenger, LINE, Telegram, etc. 

* En enero de 2015 se lanzó la versión de WhatsApp Web, que se puede acceder desde Google Chrome, Opera y Firefox. Mientras que en marzo del mismo año se pueden realizar llamadas a otros celulares siempre que se tenga Internet.

 

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