Hoy por Hoy
Domingo 06 de Noviembre de 2016

Daniel Enz ganó un gran premio

Fopea, el Foro de Periodismo Argentino, distinguió a Daniel Enz con el premio Mayor al Periodismo de Investigación de la Argentina por sus notas relacionadas a la investigación de torturas en el convento de Nogoyá. La entidad englobó la producción publicada en la Revista Análisis que Enz conduce bajo el título de "El convento de las torturas".

Siempre es bueno celebrar cuando a un amigo le salen bien las cosas y este es un caso. Enz, conocido entre amigos, allegados y detractores como El Ruso, no es de los que se interesan por este tipo de distinciones; pero esta vez entiendo que se le dibujó una sonrisa. Es que este es el resultado de una evaluación de sus pares en un contexto donde participaron producciones de todo el país, incluidas las de cronistas de los potentes medios porteños. Digo además que recibió con beneplácito este premio en particular porque Enz cree en Fopea, milita en la entidad desde hace décadas y es uno entre tantos que bregan por el ejercicio independiente del oficio; cosa que unos pocos pueden ostentar sin caretear.

Que haya ganado este santafesino del norte que en Entre Ríos encontró su rumbo también es motivo de celebración. Y lo digo porque la fila de sus detractores (y ninguneadores) es lo bastante larga como para disfrutar que se traguen el sapo de ver al Ruso reconocido en el ámbito nacional por lo que ellos más lo odian: la denuncia. Lo sufrieron políticos de todos los colores, policías, jueces, clérigos, dirigentes deportivos y toda clase de empresarios.

Es obvio que en más de 30 años de oficio quien se ponga a buscarle los puntos flojos los va a encontrar. Pero también se topará con una caterva de notas en las que la incomodidad de los mencionados es el denominador común. Esta vez se ganó una distinción por el sonado caso que trata del manejo del clero puertas adentro de un convento, pero bien podría haber sido por exponer la corrupción en el Estado o los manejos entre políticos, jueces y empresarios.

No son muchos los periodistas entrerrianos que debieron respaldar sus artículos en la Justicia y Enz es uno de ellos. ¡Hay que estar dando cuenta de una nota cuando enfrente hay uno, dos o los tres poderes del Estado presionando por una retractación!

La verdad, esta breve columna, regalona por cierto, no está inspirada en otra cosa que en la necesidad de expresar de algún modo la alegría de saber que el periodismo aún está vivo y con buena salud, con varios achaques vale destacar, pero vital al fin.

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