Hoy por Hoy
Lunes 29 de Agosto de 2016

Cuentas claras

El viernes el Club Universitario de Paraná desarrolló una Asamblea General Ordinaria con el fin de aprobar sus ejercicios económicos de 2014 y 2015. Estatutariamente un cónclave lisa y llanamente ilegal, teniendo en cuenta que los fundadores de la entidad de barrio Corrales establecieron dentro de sus leyes fundacionales que la rendición de cuentas -balance- deberían efectuarse anualmente y dentro de un plazo máximo de 120 días posteriores al cierre de cada ejercicio (artículo 31 del estatuto). Del cónclave, que fue publicado en el boletín oficial y se desconoce de su muestra en algún medio escrito -si no fue así se estaría ante otra violación de las reglas- participó no más de una veintena de socios.

Los concurrentes fueron en su mayoría simples oyentes de la lectura realizada por quienes autoritariamente desde hace un largo tiempo no hacen prácticamente por la entidad y sí trabajan en pos de beneficios propios sin importarle decadencia estructural y edilicia que es continúa. Queda claro que la “Pareja Real” que gobierna la U, propone y dispone a gusto y placer, despreciando a diario la función social con que la entidad fue creada el 10 de marzo de 1942.

Entre los asistentes a la reunión del viernes hubo algunos que intentaron un debate profundo, pero como sus interrogantes eran contrario a los intereses de las autoridades, no fueron nunca escuchados o fueron tapados por las voces serviles de algunos que no quieren ver una realidad triste e inocultable o que también tienen una tajada mínima de las ganancias del Conde y la Condesa.

De la Asamblea algunos salieron masticando bronca ante el silencio cómplice del resto. Se quedaron con ganas de preguntar varias cosas. ¿Por qué es indetenible la caída de la masa societaria? ¿En qué se invierten los importantes ingresos que dejan los certámenes de fútbol infantil que anualmente se organizan? También hubiesen querido saber qué destino tuvieron los fondos del subsidio solicitado y entregado por la Municipalidad de Paraná en 2015 para “poner en funcionamiento nuevamente la cancha de básquet” (expediente 20422) y que en abril de 2016 se peticionó la autorización correspondiente para destinar los fondos recibidos para “la compra de materiales y pisos cerámicos, para la remodelación de baños de damas y caballeros” (expediente 29331). Que se haya archivado el expediente pone en evidencia el no lugar a la solicitud.

La imagen que ilustra esta opinión demuestra que en la cancha de básquet no se hizo nada y los pocos que caminan los pasillos de Universitario no perciben ningún reacondicionamiento en los sanitarios. Entonces: ¿Donde está esa plata?

Así como tuvieron la rapidez para aprobar balances, sería bueno que den respuestas inmediatas a los socios y a la sociedad en general que paga sus impuestos y a través de maniobras como el desvío de fondos ve cómo su dinero es mal asignado. Por más que digan que los números les “cerraron”, hay cuentas que no están claras.

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