Policiales
Miércoles 13 de Abril de 2016

Cuatro jóvenes irán a prisión 15 años por una emboscada mortal

Los acusados de matar a Jesús Villalba recibieron una dura pena. Hubo tensión en Tribunales

“Entiendo el dolor de las otras madres, también quiero que sientan el mío, yo no vine a acusar a nadie, solo a pedir justicia por mi hijo. Yo no lo voy a ver más”, dijo Dolores Morales, la mamá de Jesús Villalba, el joven que murió a los 21 años de un balazo por la espalda, en la emboscada que tenía como objetivo matar a otra persona. Por el asesinato ocurrido el 16 de noviembre de 2014, ayer condenaron a cuatro jóvenes: los hermanos Iván y José Pereyra, de 23 y 21 años, Nicolás Mora, de 20, y Lucas Bacusa, de 21. Hubo expresiones de dolor y angustia de familiares de los acusados, que sostienen que son inocentes. El principal testigo que los incriminó y sobre el cual se basó el Tribunal, es un sujeto con una fuerte enemistad barrial con los imputados, Alexis Torrilla.

Aquella madrugada, Villalba estaba junto a su hermano Airel y a Torrilla, en la vereda de calle Rondeau y Randisi, cuando apareció de repente  una camioneta Chevrolet S 10 bordó. Por la ventanilla les dispararon con una pistola calibre 9 milímetros y otra arma calibre 22.

Los fiscales Juan Malvasio y Santiago Brugo habían pedido la pena de prisión perpetua por el delito de Homicidio calificado por el concurso premeditado de las cuatro personas, y enmarcaron el crimen en el conflicto armado que se arrastraba desde tiempo atrás en el pasillo de Rondeau al 1500. 

En su defensa, los hermano Pereyra afirmaron que esa noche estuvieron en el cumpleaños de 15 de su prima en el Club Don Bosco, al igual que Bacusa que dijo haber ido al mismo a pasar música, en tanto que la versión de Mora fue que estaba en su casa de Oro Verde con su familia.

La declaración testimonial del testigo presencial y víctima del hecho, Torrilla, fue la clave del caso: dijo sin dudar que en la camioneta iban Bacusa al volante, Iván Pereyra de acompañante y disparando, Mora atrás también tirando, y José Pereyra atrás del conductor. La cuestión del debate era si Torrilla dijo la verdad o mintió, si pudo realmente ver a quienes iban en el vehículo o si armó una confabulación para incriminar a las personas con quienes se enfrentaba a diario con armas de fuego.

La acusación dijo que sí, al contrario de los defensores Boris Cohen y Pablo Mintetti (de Mora), Milton Urrutia y Juan Pablo Temón (de los hermanos Pereyra), Julio Pedemonte y Víctor Rodríguez Montiel (de Bacusa), quienes rebatieron las pruebas y sostuvieron la inocencia. 

El Tribunal, integrado por Elisa Zilli, Elbio Garzón y Daniel Malatesta, le creyó: “La credibilidad fue corroborada en la reconstrucción del hecho, donde pudimos apreciar la veracidad de su relato en virtud de la distancia a la que se hallaba, aproximadamente seis metros, la iluminación y condiciones de visibilidad, todo lo cual nos permitió apreciar que pudo observar a los autores del hecho”, dijo Zilli en el adelanto de la sentencia. También detalló las “pruebas objetivas que respaldan el testimonio de Torrilla”

A su vez, dijeron que los testimonios de la defensa “no bastan para desvirtuar la prueba de cargo. Expresaron haber visto a los imputados Pereyra y Bacusa en la fiesta de cumpleaños, no obstante ninguno puede afirmar con absoluta seguridad que los mismos hubiesen estado en el sitio durante el desarrollo de toda la fiesta, sería inverosímil teniendo en cuenta las vicisitudes de un cumpleaños”, explicaron.

A su vez, los jueces rechazaron que se haya tratado de un homicidio calificado, como lo planteó la Fiscalía, y por lo tanto no correspondía la prisión perpetua. “Deben estar las pruebas del acuerdo (para ir a matar), no bastando con la presencia de tres o más personas”, dijo Zilli. Por esto, los condenaron a los cuatro por Homicidio simple y Homicidio simple en grado de tentativa, a 15 años de prisión.

Por último, dictaron la prisión preventiva para los acusados porque “se verifica la existencia del peligro de fuga, por las situaciones particulares dadas, la falta de apego a la norma y porque cuentan con los medios para facilitar su huida”.

Villalba. Ajeno al conflicto.

Quejas y cruces

Familiares de los hermanos Pereyra se mostraron muy dolidos por la condena, y graficaron que en el barrio se sigue viviendo bajo tensión permanente. “El otro que lo mató (a Villalba) está a 20 metros de mi casa”, dijo el padre, y la madre agregó: “No puedo estar en mi patio tranquila porque te gritan de todo, Lucas Bacuas y el hermano son unos tremendos asesinos, Matías Perpeto y el Tolenguito que vino acá y casi se murió mintiendo, pero los fiscales lo aplaudían, y yo sufriendo por mis hijos que son inocentes”, dijo la mujer en medio del llanto.

Incluso una joven increpó al padre de Bacusa en el pasillo: “¡La van a pagar adentro, no estén tranquilos!”, le gritó.


Voces tras el fallo

* El fiscal Juan Malvasio dijo: “Estoy conforme porque se pudo acreditar con grado de certeza el hecho tal cual lo trajimos a debate, con la coautoría de los cuatro imputados. No hicieron lugar a la calificación y eso va a ser motivo de análisis. Nosotros interesamos la pena de prisión perpetua por el concurso premeditado de más de dos personas. Obviamente que la pena de 15 años no es menor, y dijeron que está rayano con el homicidio calificado. No nos confundimos cuando dijimos que hay un conflicto, que fue motivo de este homicidio”.



* La mamá del joven asesinado, Dolores Cristina Morales, dijo a UNO, luego de escuchar el fallo:: “Estoy conforme, la verdad yo no puedo juzgar, yo solo le pedí a dios que se haga justicia. Entiendo el dolor de las otras madres, también quiero que sientan el mío, yo no vine a acusar a nadie, solo a pedir justicia por mi hijo, que no lo voy a tener más. Mi hijo no tenía nada que ver, no los conocíamos a los chicos. No teníamos problemas con nadie. Estoy conforme, pero el que va a hacer justicia es Dios, mas allá de lo que se haga, mi hijo ya no va a estar”.

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