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Jueves 24 de Marzo de 2016

Cuarenta años, la visita de Obama y la Memoria en disputa

Marcelo Boeykens (*) 
editor@uno.com.ar

Al cumplirse 40 años del golpe de Estado, se impone un análisis histórico y actual sobre el mismo reafirmando la memoria del caminar de nuestro pueblo y de la resistencia al Genocidio.
La dictadura cívico militar, vino a reimponer un modelo de dependencia económica, de saqueo y opresión, con el auspicio de la Doctrina de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, que se aplicó y se extendió a todo el continente a través de la Operación o Plan Cóndor que provocó miles de muertos y de desaparecidos, miles de exiliados, de presos políticos y la apropiación de bebés y niños. El terrorismo de Estado fue la punta de lanza para la aplicación de las políticas neoliberales de endeudamiento, desindustrialización, desregulación, flexibilización laboral, privatizaciones, las que dejaron secuelas de desocupación, mayor pobreza y exclusión social. 
Aún con el avenimiento y consolidación de los procesos democráticos no se pudo, no se supo, y en algunos casos no se quiso, modificar sustancialmente el modelo económico genocida impuesto. Los “golpes de mercado” y los “golpes blandos” para disciplinar los gobiernos constitucionales y populares de la mano de las grandes corporaciones económicas apuntaron a asegurar la continuidad de esas políticas de saqueo, las políticas extractivistas (monocultivo sojero, megaminería) y la financiarización de la economía. 
En esa guerra silenciosa (o silenciada) y disciplinante librada en toda nuestramérica han jugado un rol preponderante los medios hegemónicos de comunicación y las fundaciones norteamericanas y europeas (como la NED y su aliada local: Poder Ciudadano o la fundación Voces Vitales de la macrista Laura Alonso) que han penetrado en los movimientos sociales, políticos, sindicales y ambientales, llegando en algunos casos a participar directamente en acciones golpistas como las que sufrieron Venezuela, Ecuador y Bolivia (que resistieron, hasta ahora) pero también en Paraguay y Honduras (donde fueron destituidos los presidentes constitucionales con clara participación del gobierno de Obama) que dieron cuenta que no había ningún Nunca Más a los Golpes de Estado. En estos días seguimos de cerca lo que pasa en Brasil con el gobierno de Dilma y el PT.
Esas políticas económicas implementadas por las dictaduras, y que perduraron en parte como señaláramos en los gobiernos democráticos, hoy vuelven revitalizadas de la mano del actual gobierno nacional que privilegia el capital financiero y las transnacionales sobre la vida del pueblo y con ello vuelven las políticas de ajuste y represión
La memoria de nuestros 30.000 desaparecidos sigue vigente, la memoria de los hombres y mujeres que se comprometieron en construir sociedades más justas, solidarias y fraternas, ha de ser reforzada y reafirmada para que “Nunca Más” vuelva a imponerse la violencia contra nuestros pueblos.
Hoy estamos frente a políticas de franco retroceso en materia de derechos humanos, de las libertades ciudadanas, de la libertad de expresión, y del respeto a la institucionalidad, mientras se impone la persecución ideológica, social y cultural, políticas de ajuste que van de la mano de la represión y el control social (como el protocolo antipiquete) para asegurar nuevamente el saqueo y la explotación de nuestro pueblo. 
A esto debemos agregar lo inoportuno de la visita al país, justamente un 24 de marzo, del presidente de Estado Unidos, la potencia imperial y hegemónica que alentó, apoyó y financió  los golpes militares en toda América Latina y que patrocina los golpes blandos ya descriptos. Sumado a ello la pretensión de llevar a Obama al excentro clandestino de detención de la ex-ESMA donde fueron secuestrados y desaparecidos miles de militantes populares, un lugar similar a la base de detención y tortura de Guantánamo que tiene Estados Unidos en territorio ilegalmente ocupado en Cuba. Cosa que no sucederá ante la airosa oposición del movimiento de derechos humanos y finalmente visitará el Parque de La Memoria. 
Es claro que lo que se pretende es resignificar la lucha por los derechos humanos para ponerla al servicio del Hegemón. Obama viene a la Argentina, ante otras cosas, a saludar al presidente Macri en su postura para con la Venezuela Bolivariana, aplicando nuevamente la política de doble moral. Así, mientras en nuestro país tenemos privada ilegalmente de su libertad a una luchadora social como Milagro Sala, se señala como preso político del chavismo en Venezuela a un asesino como Leopoldo López.
En ese mismo sentido y en esa resignificación de los derechos humanos y de “la memoria”, el presidente Macri ha dicho en la inauguración de las sesiones legislativas “nunca más a la violencia institucional y política”, no dijo “nunca más al genocidio o a un golpe de Estado”, lo que no es ni más ni menos que el volver a traer a discusión la teoría de los dos demonios a 40 años del golpe y luego de más de diez años de juicios en los que se probó que aquí hubo un Genocidio contra un grupo nacional que resistía la imposición de un modelo de país con concentración de la riqueza, arrasamiento de derechos para el pueblo y subordinación al Imperialismo Norteamericano.
Por eso creemos que lo que está en juego en esta hora es la disputa por “la memoria”; y frente a esto reafirmamos la batalla de ideas y la lucha por la memoria, para que las banderas por la verdad, la memoria y la justicia se impongan definitivamente y para que en Argentina y en nuestramérica Nunca Más haya un Golpe de Estado; para que en Argentina y nuestramérica podamos finalmente conseguir, más temprano que tarde, nuestra segunda y definitiva independencia. 

(*) Abogado querellante causas lesa humanidad, coordinador del Registro Único de la Verdad. La nota expresa el posicionamiento de la Liga Argentina Por los Derechos del Hombre ante los 40 años.

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