La Provincia
Miércoles 28 de Enero de 2015

Cuando baje el río, Vialidad arreglará la balsa que une Villa Urquiza con Paraná

El director administrador de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), Jorge Rodríguez, aseguró que esperarán tener las mejores condiciones porque el terreno es inestable para las máquinas

Se conoció ayer que la balsa que une Paraná con Villa Urquiza está hundida y se armó el revuelo en las redes sociales. En www.unoentrerios.com.ar llovieron los comentarios en donde la mayoría de los lectores contaron sus recuerdos apelando a la nostalgia.
Para entender un poco más la situación UNO consultó a Jorge Rodríguez que es el director administrador de la Dirección Provincial de Vialidad. El ingeniero reconoció que la embarcación está hundida y que “cuando baje el río” volverán a sacarla para reactivarla.

 


Este diario le preguntó por qué, a esta altura, no se había reemplazado la balsa por un puente. El funcionario detalló que la función que cumple es “turística” y que  toda persona que quiera llegar a Villa Urquiza lo puede hacer por la ruta principal que “está prácticamente nueva”. También recomendó el ingreso por La Picada para los que quieran cortar camino.

 


Los operarios de Vialidad la retirarán y realizarán los arreglos que sean necesarios. La repartición se hizo cargo de las balsas que funcionan en la provincia porque “unen caminos”. Rodríguez reconoció que la balsa de Villa Urquiza es “histórica” y que la repararán como lo hicieron en 2009.

 


 
Hace una semana

 


La balsa que une paraná con la localidad turística de Villa Urquiza se hundió el miércoles 21 de enero.   En la zona aseguraron a UNO que  además, los caminos de acceso están intransitables.

 


Carlos (Caluncho) Cardenia, está al mando del malacate que traslada la balsa por el arroyo Las Conchas desde 1976. Caluncho reconoció que la estructura fue reconstruida en 2009 y desde ese momento comenzó a filtrarse agua en el nuevo fondo. Desde la dirección Provincial de Vialidad enviaron una bomba para desagotarla pero,  desde la semana pasada, está hundida, cuatro metros por debajo de la superficie.
“No sabemos (teniendo la bomba) cómo se llegó a esta situación”, agregó el director de Vialidad.

 


La balsa une las dos orillas desde 1905 y la que se está utilizando sería la cuarta embarcación. El último incidente se registró el 4 de marzo de 2009 cuando “un tifón” la hundió y le produjo muchos daños en la estructura de madera. En ese momento la dirección de Vialidad Provincial ordenó que la Zonal Cerrito de la DPV realizara las reparaciones.

 


Por más de cuatro meses la balsa a tracción a sangre estuvo inmóvil, atascada a centímetros del arroyo.

 


Seis años después, en plena temporada turística, lo que preocupa una vez más a la gente de la zona es el tiempo que pasará antes de que vuelva a cumplir su función. Sobre todo porque es la fuente de trabajo de la familia Cardenia y un paseo tradicional de los amantes de la naturaleza.

 

 

Ahorro y paseo

 


Desde Paraná a Villa Urquiza por ruta son 45 kilómetros mientras que por tierra y pasando por la balsa se reduce a 25 kilómetros.
Durante 2014 distintos grupos de ciclistas y corredores tenían en la balsa un destino para sus travesías  al aire libre. 

 

 


Ícono

 

“El inquietante correr del agua hace su trabajo y hoy la balsita anacrónica y bella recorre 75 metros para cruzar los autos, máquinas del campo y motos de una costa a otra.


En unos minutos pasa media docena de autos, entre lugareños y los desconocidos, especialmente para los más chicos, quienes se bajan a vivir al aire libre ese cruce de ensoñación y fugaz misterio durante una típica jornada de sol invernal”, redactó Emilio Grande en La Opinión Online de Rafaela.


El periodista, en el diario de viajes familiar, también hizo referencia al asesinato del general Jorge Esteban Cáceres Monié y de su esposa que sucedió el 3 de diciembre de 1975 sobre la misma balsa que hoy permanece hundida.

 

 

 

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