Policiales
Martes 04 de Agosto de 2015

Crimen de Vásquez: la Fiscalía pidió 18 años de prisión para Abasto y 14 para Olivera

Gustavo "Gatito" Olivera y Gustavo "Muñequito" Abasto están acusados por el crimen de Jonathan Emmanuel Vázquez, ocurrido el 21 de agosto de 2013 en barrio Lomas del Mirador II de Paraná. El lunes se dará a conocer la sentencia.

La Fiscalía pidió a la Cámara del Crimen que condene a 18 años de prisión a Gustavo Roberto Olivera, de 22 años, y a 14 años a Miguel Ángel Abasto, de 20, juzgados por homicidio y tentativa de homicidio, por un ataque a balazos ocurrido en la noche del 21 de agosto de 2013 en el barrio Lomas del Mirador de Paraná, en el que murió Jonhatan Emanuel Vázquez y resultó herido Jaime Pereyra. La querella particular también pidió condenas, en tanto que la defensa solicitó en ambos casos la absolución.  
Se llevó a cabo este martes la etapa de alegatos en el juicio contra Olivera, alias “Gatito” y Abasto, apodado “Muñequito”.
El fiscal coordinador, Rafael Cotorruelo, evaluó las pruebas –unos 30 testimonios de personas que declararon en el Juzgado de Instrucción y en el debate, además de careos, prueba balística, planimetría y una reconstrucción del hecho– para arribar a la conclusión de que ambos imputados participaron del ataque a tiros con un arma calibre 22 y otra de 9 mm, en la intersección de calles Quiroz y Longo, en el barrio Lomas del Mirador, al este de Paraná, en el que murió Jonhatan Vázquez, menor de edad, y resultó herido Jaime Pereyra.
Cotorruelo consideró que también se pudo probar la participación de Abasto en otro hecho por el cual se juzga a ambos imputados (otra agresión a tiros ocurrida en 2012 de la que fueron víctimas varios jóvenes, uno de los cuales terminó herido). Sin embargo, el fiscal evaluó que en ese caso no se pudo constatar con certeza la intervención de Olivera, y por lo tanto, no lo acusó.
Por tener en cuenta la gravedad de los hechos, cuyo único móvil fue, según la acusación pública, “el enfrentamiento entre bandas de distintos barrios”, que enmarcó en la situación de peligro y temor en el que viven los habitantes de la zona este de Paraná por las constantes balaceras, el fiscal solicitó al Tribunal que imponga una pena de 18 años de prisión para Abasto y de 14 años para Olivera. Abasto ya está cumpliendo otra sentencia de 6 años de cárcel por tentativa de homicidio. 
A su turno, los abogados Matías Argüello De la Vega y Hugo Gemelli (defensores de Olivera) y Walter Rolandelli (por Abasto), cuestionaron las pruebas tenidas en cuenta por los acusadores y sostuvieron que no fueron suficientes como para quebrar el estado de inocencia de los encausados.
En general, los defensores pusieron en duda la veracidad de los testigos de cargo, enmarcando los hechos delictivos en el enfrentamiento entre grupos antagónicos, y asegurando que quienes señalan a “Gatito” y “Muñequito” como autores de los disparos, forman parte del sector que integraba el joven asesinado.
El Tribunal –integrado por Miguel Ángel Giorgio, José María Chemez y Elvio Garzón– informó que pasa a deliberar y adelantará el veredicto el día lunes 10 de agosto próximo, a las 8.30. 
La muerte de Ema, un antes y un después para el barrio
El martes pasado comenzó el juicio por el crimen que marcó un antes y un después en la historia del barrio Lomas del Mirador II, aquel 21 de agosto de 2013. La muerte de "Ema", a los 16 años, es uno de los hechos más emblemáticos de la violencia que ganó hace tiempo esta parte de la zona este de Paraná y marcó la rivalidad entre un sector del Lomas y la banda del barrio Municipal. A estos se les suman los barrios linderos (Lomas I, Hijos de María, Jauretche, Paraná XX), que también han sido escenario de otros hechos de sangre y de inseguridad.
El adolescente asesinado estaba aquella noche a las 22.30 junto a su amigo Juan Pitu Alvarado y otro joven del barrio, Jaime Pereyra, en la vereda de calle Quiros, entre Torra y Longo. De repente aparecieron dos sujetos armados y comenzaron a dispararles.
Emanuel recibió un balazo en el cuello que le costó la vida poco después en el hospital San Martín. Pereyra fue alcanzado por dos balas (en el pie y la cintura), pero sobrevivió. Alvarado y Pereyra fueron los dos primeros y principales testigos del juicio esta semana. El Pitu confirmó lo que ya había declarado ante el juez de Instrucción: que vio a Olivera y Abasto acercarse y disparar. En cambio Jaime aseguró que escuchó los disparos y corrió para resguardarse y que no miró hacia atrás. El muchacho había declarado dos veces al inicio de la causa: primero dijo que fueron los dos acusados, y a los dos días contó la otra versión y dijo que había mentido porque la madre de la víctima le pidió en el hospital que los acusara a Olivera y Abasto.
Por eso Pereyra fue a un careo con Ana Escobar: adelante del Tribunal, la mamá negó tal pedido y dijo que aquella noche lo único que hizo fue rezar para Dios le devolviera a su hijo, y le reclamó que diga la verdad.
El jueves, durante dos horas,el Lomas del Mirador fue un barrio completamente seguro: se realizó la inspección judicial y la reconstrucción del hecho, con un despliegue policial impactante. La escena del crimen estuvo blindada por diferentes divisiones y unidades de la Policía, mientras los vocales del tribunal (Miguel Giorgio, Elbio Garzón y José María Chemes), el fiscal Rafael Cotorruelo, el querellante Javier Aiani y los defensores Walter Rolandelli, Matías Arguello y Hugo Gemelli, iban y venían junto a los testigos.
Poco antes de las 22 ya no quedó ni un policía en el lugar y la calle volvió a quedar desolada y temerosa como todas las noches. La defensa presentó sus testigos para reforzar sus hipótesis: familiares y allegados a Olivera aseguraron que Gatito estaba con ellos en su casa comiendo pizzas al momento del homicidio, mientras que la hermana de Abasto afirmó que Muñequito estaba en su casa en San Benito.
Uno de los testigos que sorprendió fue un joven que fue citado a declarar por otro episodio delictivo que les imputan a los dos acusados, pero en su relato agregó que también estaba el día que mataron a Emanuel y dijo que los vio a Olivera y Abasto dispararles.
Demoras y desacato
El 28 de julio, y para demorar el juicio contra los acusados por el crimen de Vázquez, detenidos realizaron un principio de motín e incendiaron colchones en la Alcaldia de Tribunales.
Los cinco detenidos que se encontraban alojados allí fueron trasladados a la comisaría quinta y el juicio estuvo demorado más de una hora, pero finalmente la audiencia se inició.
Los acusados
*Gustavo Olivera, alias Gatito, 22 años, oriundo del barrio Municipal, padre de una hija. Asegura que es inocente del homicidio de Emanuel Vásquez. En la cárcel cursa segundo año de la secundaria.
*Gustavo Abasto, alias Muñequito, 20 años, del barrio Municipal, cuenta con tres condenas, pero afirma que no mató a Emanuel Vásquez. En la Unidad Penal estudia para terminar la escuela primaria.

La familia
Los dos imputados forman parte de la banda del barrio Municipal, y también integran la barra del Club Patronato, que tienen como líder a Gustavo Petaco Barrientos (en prisión condenado por un doble homicidio). Gatito Olivera es su sobrino, hijo de Roberto Freddy Olivera, condenado a prisión por un intento de homicidio junto a Alfredo Cuchara Abasto y su sobrino Muñequito. Éste último, ademas de afrontar ahora el juicio por el homicidio de Emanuel Vásquez, cuenta con aquella condena a siete años de prisión, y además tiene otras dos que acordó con la fiscalía en un juicio abreviado, cuando era menor de edad. O sea que de ser recibir una sentencia en su contra por el asesinato, sería la cuarta en sus 20 años de edad.

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