Policiales
Jueves 11 de Febrero de 2016

Crimen en Paraná XXVI: Dos jóvenes habrían sido vistos salir de la casa de Martínez

Los investigadores sospechan que los agresores tenían datos sobre un dinero que la víctima debía cobrar por una indemnización. 

Una pareja de adolescentes que estaba sentada en una escalera del barrio Paraná XXVI de la capital entrerriana ayer a la madrugada, observó algo raro y luego vieron que unos jóvenes salían de una casa vecina con elementos.
Luego se acercaron y vieron que la puerta había quedado abierta y las luces encendidas, pero no se animaron a entrar. Llamaron al 911 y cuando llegó al lugar le personal policial de la comisaría 10ª se encontró con parte de la casa revuelta y en la habitación estaba el cuerpo sin vida del dueño y sangre por todos lados.
Hugo Alejo Martínez tenía 64 años y murió degollado, además de sufrir otros cortes en el rostro durante el ataque en su vivienda, alrededor de las 3 de ayer. Los investigadores de la División Homicidios barajan varias hipótesis, pero aún no hay sospechosos en la mira.
El hombre trabajaba en la librería y fotocopiadora recientemente cerrada ubicada en Laprida y Santa Fe, frente a Tribunales. Vivía solo en la casa ubicada en un pasillo del mencionado barrio, cerca de Luz Vieyra Méndez y Pacto Unión Nacional. Su pareja falleció hace dos años aproximadamente. Una versión indica que habría estado por cobrar una indemnización, lo que podría haber llegado a oídos de los ladrones para dar el golpe y quedarse con el dinero.
Sin embargo, un dato fundamental le daría otro rumbo a la pesquisa: ni la puerta ni ninguna abertura de la vivienda se encontraban dañadas ni forzadas, por lo que de alguna manera se estima que Martínez les abrió la puerta a sus asesinos.
“Era un hombre buenísimo, todos en el barrio lo querían, vivía solo y nunca se metió con nadie, desde los 27 años que hace que entregaron estas casas Hugo vivía acá”, contó a UNO una vecina que regresaba del almacén, todavía consternada por lo que ocurrió a pocos metros de su casa mientras dormía.
La mujer aseguró que nunca le tocaron nada a ningún vecino, que el barrio adentro es seguro, pero que ahora se van a juntar los vecinos para analizar si ponen cámaras de vigilancia.
Se pudo confirmar que quienes estuvieron en la casa y mataron a Martínez se robaron varias pertenencias, ya que cuando llegaron al lugar familiares de la víctima, constataron que faltaban algunos elementos, además de la evidencia de varios cajones de muebles que había en el piso.
La víctima fue hallada en su cama, con el rostro cubierto por una almohada. Según observó el médico forense, la agresión se produjo con un arma blanca: tenía algunos cortes en el rostro, pero la herida mortal fue la del cuello, por la que Martínez falleció desangrado. 

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