La Provincia
Lunes 25 de Abril de 2016

Crecen las megafiestas privadas en Concordia

Sin Control. Un circuito que promueve megafiestas en la ciudad a través de las redes sociales. Un negocio que se perfecciona y que genera ganancias para un sector que evade impuestos y pone en riesgo a los jóvenes.

En los últimos cuatro meses, las autoridades municipales de Concordia clausuraron sólo “una” de las fiestas que se realizan en la ciudad habitualmente. La razón, de acuerdo a lo explicado a UNO Concordia por los inspectores municipales, fue simple, “eran todos menores. Pero, lo cierto es que existen en la ciudad muchas mega fiestas que se realizan al margen de los controles y que generan un negocio millonario en las noches locales, todo al margen de la ley.
Estos “mega bailes” se organizan y trascienden a través de las redes sociales y difícilmente son detectados por los órganos de control, no poseen la habilitación para la venta de bebidas alcohólicas y carecen de permiso municipal. Pero que las hay...las hay. Las mega fiestas, son un fenómeno se extiende en el departamento de Concordia, y convoca a centenares de jóvenes, algunos menores de edad, y adultos. 
Marcelo Tessani, del Departamento de Inspección General dependiente de la municipalidad, informó que esta problemática “no es nueva” y que la principal dificultad radica en que estas convocatoria no son “públicas” es decir, que se promocionan a través de las redes sociales, con lo cual, si nadie realiza una denuncia o advierte sobre este tipo de evento, difícilmente se pueda realizar un control.
Desde este punto de partida, se puede entender que no existe un organismo que realice tareas preventivas de logística, es decir, que pueda investigar el circuito de organización que tienen estas fiestas -sean electrónicas o no- y que generan prácticas que rozan la ilegalidad en muchos aspectos, desde el no tributar hasta la posible venta de drogas y alcohol a menores.
Por otra parte, surge un problema que tiene que ver más con las potestades del órgano de control: lo público y lo privado. El poder controlador por parte de este organismo de acuerdo a la Ordenanza municipal Nº33695 que regula los espectáculos públicos en su artículo 90ª dice “se consideran espectáculos masivos en espacios públicos y/o privados a los espectáculos deportivos y/o musicales, y/o teatrales programados para las asistencia masiva de público, en espacios cerrados o al aire libre, se cobre o no entrada”.
Es decir que si bien el control en lugares privados esta contemplado, para las fiestas públicas, no así, las privadas. Una práctica común... afirman los inspectores, “una fiesta en un predio (casa quinta) con  venta de entradas, y centenares de personas, invitadas, pero, cuando nosotros llegamos, nos dicen que es privada, como ser, el cumpleaños de un familiar, en este caso, el dueño de casa se hace responsable por todo, y eso se deja constancia en un acta”.
Para Tessani “las fiestas privadas ponen en riesgo la salud de los jóvenes porque no tienen ningún tipo de control ni seguridad”. Además se debe señalar las pérdidas económicas que generan en una comuna, al no tributar nada. Pero que genera, para los organizadores una recaudación promedio de 150 mil pesos por noche.

¿Como se organizan las fiestas?
La clave son las redes sociales. Internet (y en especial Facebook) es el medio de difusión y el eje de la mayoría de las convocatorias. Los organizadores son jóvenes con experiencia en la noche que buscan un disc jockey, compran las bebidas y –en algunos casos– hasta
se encargan de contratar servicios de seguridad propia. Pero el negocio se perfecciona en algunos puntos de la ciudad como el conocido “fuera de la zona D”, - mas allá de la ruta 015 -y en donde el accionar de la municipalidad pierde injerencia.
Las fiestas clandestinas son más sofisticadas y cuentan con responsables de Relaciones Públicas, que tienen un registro de mailings –listados de contactos de chicos y chicas- y “garantizan” una presencia masiva para que la noche sea un éxito.
De acuerdo a los datos aportados a este medio por algunos invitados a estas fiestas, el costo de las entradas oscilan entre 100 y 300 pesos, y después se comercializan bebidas a precios que son muy bajos comparados a los del mercado legal. En definitiva, las fiestas privadas, no pueden ser detectadas fácilmente. No obstante, las autoridades actúan a partir de las denuncias, hay que comunicarse al 0345- 154048341

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