A Fondo
Miércoles 15 de Abril de 2015

Crece con ideas y esfuerzo

Edgardo Comar / De la Redacción de UNO
ecomar@uno.com.ar


En una realidad mercantilista como la que hoy en día transitamos, el dinero juego un rol fundamental para alcanzar los objetivos planteados. Es una regla vigente por más que no esté escrita en ningún preámbulo. Cuando la moneda no es abundante hay que apelar al ingenio y el sacrificio.

El 14 de setiembre de 2012, convocado por un grupo de socios y allegados, Juan Domingo Zacarías volvía a la presidencia del Club Atlético Peñarol de la ciudad de Paraná. El asombro del primer mandatario Tricolor fue grande cuando abrió las puertas de una de las entidades con mayor arraigo popular en la capital entrerriana y se encontró con un panorama desolador. “Nos encontramos con un club devastado, en ruinas. Debemos reconstruirlo”, aseguró a Ovación a pocos días del inicio del mandato.

Cualquier otro en su lugar hubiera pedido las disculpas del caso y pegado un portazo para escapar de la triste realidad. Pero con una pasión envidiable y compartida con sus pares de comisión se puso en marcha el camino de la reconstrucción.

El ya fallecido Daniel Zurdo Treppan, José Samandú, Alberto Heredia, Guillermo Manfroni, María Eugenia y toda la familia Giusti, Cristian Montero y otros voluntariosos acompañaron a Zacarías en el difícil desafío.

La pesos no sobraban y por ende en base a ideas y un esfuerzo mancomunado se puso manos a la obra.

Primero se entendió que Peñarol es un club de fútbol y no con fútbol. Se trabajó para armar un plantel que le diera protagonismo en el ámbito de la Liga Paranaense lográndose el pasaporte al Torneo del Interior. Un certamen que es muy caro para cualquier institución del país. 

Sin grandes erogaciones se logró una participación más que digna en la competencia organizada por el Consejo Federal, llegando a instancias decisivas dejando bien parado el prestigio del Tricolor.

Pero con buen criterio se decidió abrirle las puertas a otras actividades. El vóley femenino adquirió una gran dimensión y sumó varios adherentes. Con el afán de brindarle un servicio a la comunidad se reacondicionó el salón destinado a eventos sociales, el cual hoy  puede mostrar con orgullo. Cada semana en ese lugar se realizan fiestas familiares y otros eventos, que convocan a cientos de personas que disfrutan de un coqueto lugar. También,  hoy las mujeres ganan mayores espacios con la práctica del fútbol femenino.

Muchos se miraron de reojo cuando Zacarías anunció la necesidad de organizar eventos culturales en Peña. La muestra de fotos históricas del club que convocó a una multitud fue apenas una muestra de la acertada iniciativa.

A partir de convenios firmados con autoridades gubernamentales a diario se desarrollan en la entidad programas sociales como el Ellas Hacen o Educando en Movimiento con la participación de 40 madres y más de un centenar de niños.

El accionar directriz que tiene como único interés el engrandecimiento del club hace que empresas de la ciudad tengan confianza y brinden su aporte, que es saludado con beneplácito.

Se hizo mucho, pero hay cosas por hacer y a ellas se apunta. No abunda el efectivo; pero hay aportes de ideas y sobra voluntad; factores fundamentales que hoy permiten decir: Peñarol crece.

 

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