A Fondo
Viernes 17 de Abril de 2015

#Cosificanding

Liliana Bonarrigo / De la Redacción de UNO
lbonarrigo@uno.com.ar


Ya no sorprende la impunidad con que las agencias publicitarias estereotipan a la mujer. La última “joya” que puede verse en algunos canales de cable es el spot #Aproveching, en el que la agencia In House vierte el concepto de que andar “de trampa” es “piola”.

En el aviso se puede ver a tres hombres jóvenes que salen de un edificio con intenciones de hacer diferentes deportes (running, trekking, snowboarding).

Se apagan las luces de tres ventanas del mismo edificio y, acto seguido, salen tres sexies chicas con actitud muy atrevida. Se suben a un auto con tres jóvenes desenfadados para “irse de caravana”.

Dentro del auto una de las chicas, que luce un short al estilo Miley Cirus (con media nalga al aire), se sienta en las rodillas de uno de los pibes y aparece la palabra “apoying”. El auto salta en un lomo de burro y el movimiento es acompañado por los pechos siliconados de otra de las chicas. Esta vez el ítem es “LomodeBurring”. Los símbolos siguen con otras imágenes y otras palabras como “espejing” o “fiesting”.

El colofón del anuncio es la frase: “Nos encanta que los novios hagan deporting así nosotros hacemos aproveching”.

El comercial, producido por Rasti Film a través de In House para John Foos (a la sazón: “la zapatilla para no hacer nada”) le hace un guiño a los infieles y deja a las mujeres muy mal paradas, ya que el brief deja en claro que las que “están comprometidas en una relación”, son ellas.

Esta marca de zapatillas ya tiene antecedente similares con los spots “Imaginación (los hombres solo piensan en sexo)”,  “Códigos” y “Principiantes y Profesionales”.

Control remoto en mano una reflexiona: qué profesionales de la comunicación y de la publicidad hay detrás de estas campañas? ¿En qué universidades se formaron? ¿Con qué contenidos?

Los publicitarios se exprimen los sesos para captar consumidores de cierta franja etaria analizando sus gustos pero, a la vez, los subestiman.

Quienes trabajan en las investigaciones de mercado para estas marcas están dejando fuera del universo potencial de clientas a muchas otras mujeres cuyas prioridades no pasan por agradar y complacer sexualmente a los hombres. También están siendo reduccionistas con los sujetos masculinos que usan zapatillas urbanas pero que no se identifican con estos personajes libidinosos.

Los que se denominan “creativos” hace rato que no crean nada, solo repiten estereotipos y clichés que cosifican a las mujeres y reproducen un mundo discriminador basado en iniquidades. Estos publicitarios están reproduciendo una filosofía caduca, una visión sesgada del mundo femenino, y también del masculino, ya que tampoco todos los hombres son tramposos. 

Necesitamos nuevas miradas respecto de la realidad actual de los géneros para no seguir perpetuando ideas que, hasta el momento, solo han causado violencia simbólica que, una vez internalizada, traspasa de las pantallas al mundo real.



 

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