Viernes 18 de Noviembre de 2016

Controversia por la ley que prohíbe las carreras de galgos en Argentina

Para proteccionistas representa un gran avance. El diputado Gervasoni defendió su voto en contra de la ley

Las carreras de galgos son una práctica añeja en algunas zonas rurales de la provincia de Entre Ríos. Si se trata de rastrear en sus orígenes, quizás se lo pueda encontrar en que esta raza de perros, desde tiempos ancestrales, ha sido elegida por sus condiciones naturales para la caza. Con el tiempo esta manera de vincularse con el animal se fue transmitiendo entre generaciones como un legado cultural, pero en ese proceso el galgo pasó de correr en los campos a hacerlo en los canódromos. ¿Deporte? ¿Negocio? ¿Una fuente de trabajo ¿Maltrato animal? A medida que se expandía la actividad también se fue ampliando la brecha entre los galgueros y los diferentes grupos de proteccionistas que hacían oír su planteo en defensa de los derechos de los animales. En el medio de este debate el momento de mayor tensión entre ambas posturas se vivió el miércoles, cuando la Cámara de Diputados sancionó la ley que prohíbe la carrera de galgos en todos el país. El grupo proteccionista Un Galgo en Mi Vida Entre Ríos hace cinco años que aborda la problemática en forma específica. Expresaron su "enorme alegría" por el avance en materia legislativa y por el momento pidieron hablar en nombre en la ONG. "Es un gran paso para que los derechos de los animales comiencen a respetarse", dijeron a pocas horas de conocerse la votación en el Congreso.

Sobre las secuelas que deben enfrentar los animales -explicaron desde la entidad- forma parte de un proceso que se inicia desde que son cachorros hasta que son descartados por llegar al fin de su vida útil. "El maltrato al que es sometido el galgo es indescriptible, los inyectan, tienen un promedio de vida muy corto, terminan con problemas cardiovasculares, motrices, renales, neurológicos y cuando ya no les sirve más, ni para correr ni para procrear, lo dejan librado a su suerte condenándolo a una muerte lenta y segura si es que no lo encuentra alguna persona y lo rescata", describieron sobre una de las partes más crueles que enfrenta el perro.

Más allá del marco jurídico que representa la norma -la diputada Patricia Giménez (UCR-Mendoza) es autora de uno de los proyectos bases del dictamen- los proteccionistas admiten con preocupación que las carreras de galgos van a seguir. En base a averiguaciones propias y denuncias recabadas por otros proteccionistas de animales, Un Galgo en Mi Vida Entre Ríos pudo establecer que estas competencias se realizan en Villa Domínguez (municipio del Departamento Villaguay), Seguí, Rosario del Tala, Diamante y San Jaime de la Frontera, entre otros. "Por ejemplo, Villa Domínguez tiene un canódromo al lado del cementerio. La entrada es libre, puede ir quien lo desee y se realizan apuestas. Antes de esta ley al no estar prohibidas no eran muchas las herramientas que teníamos para denuncias. Además estaban permitidas por autoridades locales", denunciaron.

Como en la mayoría de las provincias, en Entre Ríos las carreras de galgos nunca fueron reguladas. Aunque sí hubo intentos para proteger la integridad de los animales. Desde la ONG recordaron que en la intendencia de Julio Solanas "se promulgaron varias ordenanzas sobre protección animal" y mencionaron que el exconcejal (Juan Manuel) Huss "mostró compromiso con la temática".


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"No soy ningún maltratador"


El diputado Lautaro Gervasoni fue el único legislador entrerriano que votó en contra de la iniciativa. Su decisión generó voces a favor y en contra, sobre todo en las redes sociales. "Hay otros temas bastante más urgentes para tratar. Esto naturalmente despierta pasiones. Di una opinión en mi convencimiento por mi formación como abogado. Las prohibiciones no solucionan nada ante la cuestión de fondo, que en este caso sería proteger a los animales", dijo en comunicación con UNO.

El legislador oriundo de Rosario del Tala se defendió de las acusaciones y negó tener algún tipo de vínculo con los organizadores de las carreras. "No soy ningún maltratador, no tengo intereses con los galgueros, no tengo carrera de caballos, no me gustan la jineteadas. Pero porque no me gusten no voy a dejar de entender que es una actividad que el Estado tiene que regular", argumentó.

Desde su perspectiva, la forma de avanzar con esta política es articular mesas interdisciplinarias con veterinarios, galgueros y otros actores. "Este un proyecto que roza la inconstitucionalidad, rompe con el federalismo y las potestades provinciales y municipales. Lo mismo pasa con las riñas de gallos y demás. Es un tema bastante discutido", aseguró. Sostuvo que en caso de avanzarse hacia la regulación se podrían implementar controles antidoping, que los municipios tendrían que tener el control de policía, examinar que los perros tengan buenas condiciones de sanidad, que exista un relevamiento de los nacimientos, que con la plata recaudada en esas competencias se puedan solventar refugios de animales y operativos de castración. "Hay municipios que lo han implementado y les ha ido bastante bien. El ejemplo más claro es el de Carlos Tejedor, de donde es oriundo el presidente de la Cámara de Diputados (N.de la R.: Emilio Monzó)", consignó.

En cuanto a la prohibición de la actividad que se votó por amplía mayoría en el recinto, Gervasoni mostró su disconformidad. "Si no vamos a ir prohibiendo todo lo que está mal, lo vamos dejando de lado, y lo vamos tapando bajo la alfombra. Pero todos sabemos que la prohibición lo que genera es la clandestinidad. No quiero que pase lo que sucede con otros temas que están prohibidos en nuestro país, que terminan siendo clandestinos", interpretó.

"Esto va a hacer que se vaya marginalizando más la cuestión y sabemos que al Estado le cuesta llegar. Sabiendo cómo iba a salir la votación dije lo que dije, es nada más que eso", concluyó.


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Cómo votaron en el recinto los entrerrianos


La ley que prohíbe las carreras de galgos consiguió 132 votos positivos, 17 negativos y 23 abstenciones. En el artículo primero del proyecto se prohíben "en todo el territorio nacional la realización de carreras de perros, cualquiera sea su raza". Quienes organicen, promuevan, faciliten o realicen carreras de perros serían reprimidos con prisión de tres a cuatro años y multas que van de 4.000 a 80.000 pesos. Los diputados entrerrianos presentes que respaldaron la iniciativa fueron Cristina Cremer (Unión por Entre Ríos); Yanina Gayol y Marcelo Monfort (Cambiemos) y Juan Manuel Huss y Julio Solanas (Frente para la Victoria). No estuvieron en la sesión Jorge D'Agostino (UCR), Jorge Barreto y Carolina Gaillard (Frente Para la Victoria).


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