A Fondo
Domingo 21 de Junio de 2015

Continuidad o cambio, o un poco de las dos cosas

Daniel Caraffini
De la Redacción de UNO
dcaraffini@uno.com.ar


Las cartas están echadas. Con el cierre de listas y de candidatos resuelta ayer, a partir de hoy será el tiempo de escuchar, ver y analizar para tomar decisiones en las próximas PASO, y en la elección general de octubre. Continuidad o cambio se han convertido en las dos opciones que se imponen en la opinión pública, como slogan de campaña. Aunque esa dicotomía no parece ser tal.
 
Quienes hoy ostentan el poder en los distintos niveles del Estado se presentan como garantes de la continuidad de determinadas políticas realizadas durante su mandato. Sin embargo, sea para justificar deudas pendientes, ampliar la base de sustentación social o como mínimo crear nuevas expectativas en quienes podrían sentirse descreídos, adelantan cambios, nuevos caminos o proyectos para resolver lo que falta. Por caso, el precandidato a presidente Daniel Scioli (FPV) es garante de la continuidad, y al mismo tiempo es la promesa de un cambio hacia un estilo de conducción más moderado, menos confrontativo, más dialoguista. Es continuidad, y es cambio.
Mauricio Macri (PRO) tuvo sus giros y contragiros. Optó últimamente por remarcar que continuará la Asignación Universal por Hijo, el sistema estatal de jubilaciones, YPF, y hará cambios, por ejemplo, con Aerolíneas o Fútbol para Todos. Es cambio, y es continuidad.
Lo mismo podría decirse de Sergio Massa (FR), que avala políticas de los últimos años, e intenta mostrarse como el quiebre, en otras.
 
En esa maraña difícil de desentrañar se desenvolvieron los economistas, en el X Foro Anual de la Competitividad y el Desarrollo Sustentable, organizado por el Consejo Empresario de Entre Ríos.
La representante de Daniel Scioli, la titular de Hacienda de su gobierno provincial Silvina Batakis, no hizo referencia a ello, y el resto de los economistas de las fuerzas políticas en pugna a nivel nacional, prefirieron correrse de la dualidad cambio-continuidad.
Ricardo Delgado del Frente Renovador (Massa) dijo que “es falsa la idea de continuidad o cambio; no existe polarización: lo que la plantean, intentan dividir, y la inmensa mayoría de la gente está en el medio. No quiere volver a los 90, ni tampoco a los 70 como estamos ahora”. Francisco Gismondi (PRO) también se refirió a esa contradicción. “Cualquiera que venga tiene que plantear cambios” sostuvo.
Y Javier González Fraga (UCR – Ernesto Sanz) opinó que no hay continuidad ni cambio. “El modelo económico actual está agotado; el verdadero debate pasa por ajuste o shock de confianza. Y el Gobierno ya está haciendo un ajuste gradual”, sostuvo.
 
En estos largos meses hacia octubre –en nuestro país, una semana es una eternidad– la opinión pública irá mutando, y de acuerdo con ella, los dirigentes acomodarán su discurso entre un poco más o un poco menos de continuidad, o un cambio más grande, o más chico. 
 
Para el bien de todos, el deseo es no revivir lo que hizo Carlos Menem para llegar a la Presidencia en 1989: reconoció tiempo después que no dijo en campaña lo que iba a hacer, porque sino, no lo votaba nadie. 
 
Entre los vaivenes de los políticos, hay que afinar los oídos o como suele decirse, estar alerta a los cantos de sirena. Y que cada uno saque sus conclusiones, de acuerdo con sus aspiraciones y la confianza que le inspira cada candidato: continuidad, cambio, o un poco de las dos cosas.

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