Lapidario fue el fallo de la Sala I de la Cámara del Crimen que dispuso
la inmediata detención, luego de producido el fallo condenatorio, de Alberto Ríos, el hombre
encontrado culpable de haber violado de modo reiterado en el tiempo a sus hijastras de 7 y 8 años.
Los jueces creyeron en el testimonio de las víctimas, por lo que se lo sentenció a 14 años de
cárcel.
Ayer finalizó el juicio a puertas cerradas a Ríos, un hombre de 55 años quien en 2006 fue
denunciado por la hermana mayor de las víctimas de 7 y 8 años.
Según se supo, el acusado tras iniciar una relación sentimental con la madre de las criaturas
comenzó a convivir con la familia. El entonces trabajador municipal contratado aprovechó durante
años que la mujer salía a trabajar de tarde para quedar al cuidado de las nenas y en esa instancia
comenzar de modo regular las violaciones.
Los penosos sucesos se ejecutaron en la casa ubicada en las inmediaciones de avenida Ramírez
y División Los Andes. Bajo amenazas, las menores víctimas de los ataques sexuales en un principio
no contaron las aberraciones a las que eran sometidas, pero el cambio en su conducta y personalidad
llevó a desconfiar a la hermana de 18.
Tras varias consultas, finalmente le confirmaron que el padrastro las abusaba y ante esto, la
mayor de las hermanas inició el camino de la acusación. Se supo que la confirmación de los sucesos
chocaron con varios contratiempos, incluso las dudas planteadas por la madre, que en un principio
creyó en un todo a su concubino, que negó el hecho y habló de hasta la falsedad de la denuncia. Sin
embargo, los informes psicológicos y las pruebas médicas fueron contundentes.
Tras ser procesado por la Justicia de Instrucción logró quedar en libertad, pero la misma se
le revocó al declarárselo rebelde. Finalmente se presentó al juicio y en la lectura de la sentencia
los camaristas Ricardo González, José María Chemes y Daniel Perotti dispusieron condenarlo a 14
años de prisión efectiva, por lo que se ordenó a continuación del adelanto la inmediata detención
del condenado y su derivación al penal capitalino.
Ríos no pudo ocultar su nerviosismo al ver al equipo periodístico de
UNO. Por todos los medios trató de ocultar su rostro y pese a reclamar a la
Policía por el trabajo del reportero gráfico, se le notificó que la lectura de la sentencia es
pública. Su enojo no se hizo esperar, como tampoco la tarea eficiente de la guardia de la Alcaidía,
que le informó que su próximo destino era la cárcel. Esposado y haciendo fuerza con las piernas, no
pudo evitar el traslado.
Abusó de su hermano
Un joven fue detenido ayer luego de que se conociera la denuncia de una mujer que lo
sindicaba como autor de la violación de un niño de 7 años. El incidente no sólo causó repudio y
sorpresa por el hecho en sí, sino que la gravedad del caso fue que el acusado de abuso fue el
hermano de la víctima.
Si bien la causa se sigue bajo el más estricto silencio, trascendió que el hecho tuvo lugar
en el barrio Los Cachetudos de Concepción del Uruguay y fue conocido cuando el menor habló y le
contó a su madre lo que le estaba ocurriendo, aparentemente desde hacía un tiempo.
Sorprendida, la mujer dio aviso y radicó la denuncia, tomando intervención la comisaría
segunda, recayendo la causa en manos de la jueza María Cristina Calveyra.
Con la denuncia radicada, la magistrada no dudó en ordenar diligencias para tratar de
confirmar el aberrante hecho y establecer su responsabilidad, por lo que el niño fue sometido a
estudios médicos, que al parecer corroboraron sus dichos. Ante esta situación, la jueza ordenó la
inmediata detención del acusado de 19 años. Tras su identificación, el acusado fue llevado a la
comisaría primera, donde permanecerá alojado hasta tanto se resuelva su situación procesal.