Google por las energías renovables
Tecnología
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Se destinaron 45 millones de dólares en 2008 a la investigación en energía solar térmica y eólica,
y ahorró 50% de energía en los últimos años.
09 de noviembre de 2009

El ingenerio Ed Lu, en el tejado fotovoltaico del edificio de Google.
A través de su rama filantrópica, Google.org, la compañía destinó el año pasado 45 millones de
dólares a la investigación en energía solar térmica y eólica. Pero la reconversión empezó desde
dentro: la empresa ahorró 50% de energía en los últimos años.
El gigante de internet formuló hace dos años una utópica ecuación (RE-C) y reclutó cerebros
de todo el mundo para avanzar a todo tren hacia la meta: Renovables más baratas que el Carbón.
"Existe una gran posibilidad de llegar a ese punto de inflexión en cinco años", anticipa a El
Mundo Bill Weihl, el cerebro verde de Google. "Puede que tardemos algo más, pero estamos decididos
a apostar por ideas innovadoras en todo el abanico de las renovables".
A través de su rama filantrópica, Google.org, la compañía destinó el año pasado 45 millones
de dólares a la investigación en energía solar térmica, eólica y sistemas geotérmicos mejorados
(EGS). También invirtió en ’startups’ como eSolar o BrightSolar, y en los últimos meses se lanzó al
campo de la eficiencia energética con el PowerMeter, un software que permite controlar desde un
ordenador portátil (y en el futuro, desde un teléfono móvil) el consumo energético en los hogares
en tiempo real.
La reconversión de Google empezó desde dentro. La llegada a Mountain Valley de Bill Weihl, ex
profesor del Instituto Tecnológico de Massachussetts, se tradujo en el rediseño del centro de datos
(con un ahorro del 50% de la energía) y en la instalación de uno de los mayores tejados solares de
EEUU, con placas fotovoltaicas capaces de generar 1,6 megavatios.
El propio Larry Page, cofundador de Google, entró en la dinámica y anunció su intención de
"aplicar la misma creatividad e imaginación al reto de generar energía renovable a gran escala". El
reto, anunció, es llegar a producir un gigavatio de energía limpia (suficiente para abastecer San
Francisco) a un precio más barato que el carbón.
La función de Weihl consiste ahora en acelerar esa búsqueda, con la mirada puesta en la
energía termosolar. Su objetivo es reducir un 50% o incluso un 75% el coste de los heliostatos (o
espejos) usados para llevar a ebullición el agua y generar electricidad con vapor. Google está
experimentando con materiales innovadores e intentando maximizar la eficiencia de otros componentes
del sistema para cruzar la frontera de los cinco centavos por kilovatio/hora.
Mientras se resuelve la ecuación, Google puso todas las energías en el proyecto PowerMeter,
que arranca en unos meses en Estados Unidos, Alemania, India y Canadá. Es un software que, usando
dispositivos caseros o las redes inteligentes de las eléctricas, podrá informar del consumo
energético de casa minuto a minuto.
El cuartel general de Google en Mountain View (California) es lo más parecido a un campus
universitario, diseñado con los máximos criterios de eficiencia energética, gestión de residuos y
aprovechamiento del agua, lugares de esparcimiento y descanso para los trabajadores, zonas de
picnic e incluso un huerto de hierbas aromáticas de todo el planeta.
