Policiales
Martes 12 de Julio de 2016

Confirmaron que el estanciero asaltado en Villaguay murió de un infarto

Delincuentes ingresaron a la estancia Sarandí Porá de Jubileo y maniataron a Carlos Abel Sarli, de 66 años, para robarle.

Hacía ya varios días que Carlos Abel Sarli no contestaba el teléfono. Si bien era un hombre que vivía solo y no tenía hijos, tenía comunicación con su familia. Según informó la Policía, a sus sobrinos les llamó la atención que durante todo el fin de semana no diera señales, por lo que acudieron a la estancia Sarandí Porá, ubicada en la zona de Jubileo, en el Departamento Villaguay. Allegados a la familia afirmaron a UNO que fue un hermano de Sarli quien entró a la vivienda y se encontró con una escena horrorosa: el hombre, de 66 años, estaba sin vida, atado de pies y manos. El lugar evidenciaba que había sido víctima de un asalto. Cuando llegó la Policía, el fiscal y el médico forense, advirtieron que la muerte no habría sido violenta, sino por una afección cardíaca como consecuencia aparente de la situación que vivió y en la que los delincuentes lo dejaron. Aún no hay sospechosos de haber cometido el atraco.

Luego del llamado de los familiares al 101 y la intervención del personal de la comisaría de Jubileo, desde la Jefatura Departamental Villaguay, a cargo del comisario Daniel Randisi, se encaró la investigación del episodio bajo las directivas del fiscal Juan Manuel Pereyra. Se convocó a los médicos forense y policial y se trabajó sobre la escena del crimen. También acudieron efectivos de la División Homicidios y de la Dirección Criminalística.


La última vez que alguien había tenido contacto con Sarli había sido el 30 de junio. Desde entonces pasaron 10 días hasta que fue hallado muerto, y se esperaba el resultado de la autopsia para tener mayores precisiones sobre el fatal desenlace (Ver recuadro).


La víctima era propietaria de la estancia Sarandi Porá, de unas 400 hectáreas, y se dedicaba a la producción de ganadería ovina y vacuna. A la misma se llega desde una entrada ubicada en el kilómetro 181 de la ruta nacional 18, recorriendo unos 20 kilómetros por un camino de tierra hacia el norte.


No se sabe aún si había dinero en la vivienda, pero según informaron a UNO allegados, acostumbraba a andar con plata. Se investiga si en los últimos días de junio realizó alguna operación comercial por la cual hubiera tenido efectivo guardado en la casa, y en tal caso alguien pasó la información, o bien si se trató de un asalto al voleo.


Los investigadores no tienen aún ninguna pista concreta por la cual avanzar para hallar a los responsables del crimen, aunque sí varias hipótesis abiertas. Ayer tomaron declaraciones testimoniales de las personas que habitualmente trabajaban en la estancia. Sarli no tenía empleados en relación de dependencia, pero sí había trabajadores que contrataba periódicamente para diversas tareas rurales. Sin embargo, todavía no ha surgido de ellos ningún dato auspicioso.


Lo cierto es que los asaltantes tuvieron hasta 10 días para huir y eliminar pruebas.


Esperan por la causa y la data


Anoche se esperaba que llegara al escritorio del fiscal Juan Manuel Pereyra el informe de la autopsia, que determinará, al menos de manera aproximada, la data de la muerte de Sarli, y principalmente la causa.


Si bien los médicos que trabajaron en el lugar y revisaron el cuerpo primeramente no constataron lesiones y opinaron que podría tratarse de una muerte por infarto, la necropsia arrojará datos más certeros.

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