PAMI
Martes 28 de Junio de 2016

Condenan a integrantes de una banda que mantuvo en vilo al barrio Lomas II

En un juicio abreviado, tres jóvenes acordaron penas con la Fiscalía por delitos de amenazas, ataques, robos y balaceras. Querían quedarse con casas de mujeres que vivían solas

Luego de dos años de denuncias por hechos de violencia y delictivos ocurridos en el barrio Lomas del Mirador II de Paraná, en la Justicia se presentó un acuerdo que busca llevar paz al lugar y terminar con el conflicto por el cual un grupo de personas mantuvo en vilo a los vecinos y pretendía quedarse, bajo amenazas y agresiones, con las viviendas de un grupo de mujeres que vivían solas con sus hijos. Tres jóvenes aceptaron cumplir distintas penas, y de este modo se cerraría una causa que acumuló una gran cantidad de exposiciones, declaraciones, indagatorias, allanamientos, detenciones, medidas restrictivas, más delitos y más denuncias.


El conflicto estalló a mediados de 2014, cuando un grupo de mujeres sufrió distintos ataques en sus viviendas y amenazas en los pasillos del barrio. La vida se empezó a complicar más de lo que era en un lugar donde la paz hacía tiempo que no existía. Las denuncias no tenían el destino esperado entre la comisaría y los juzgados, y las medidas se hacían esperar. Las víctimas habían recurrido a UNO para hacer pública la situación, pero los violentos no se amedrentaron.


En la memoria de los vecinos está el recuerdo de una infernal balacera en la puerta de la escuela Lomas del Mirador, entre estos grupos con los policías de la comisaría cuarta. También otros tiroteos en que los chicos del jardín se tiraban al piso con las maestras para no ser alcanzados por una bala.


Los tres que ayer a la mañana formalizaron el acuerdo de juicio abreviado en el Juzgado de Garantías, son Néstor Fabián Pereyra, de 24 años, alias Rocky, su hermano Jaime Martín Pereyra, de 21, y Maximiliano González, de 26. Son defendidos por los abogados Boris Cohen, Pablo Minetti y Javier Aiani.


Los hermanos Pereyra, integrantes del clan Los Panchos, fueron acusados de los actos intimidatorios hacia las mujeres, de cuyas casas pretendían adueñarse. En el caso de Carina Gaitán fue donde más pruebas se reunieron, incluso hasta hubo videos que registraron con los celulares. Por ejemplo, el 17 de enero de 2014, según consta en el expediente, "en claro gesto intimidante, arrojaron una piedra hacia su vivienda, que impactó en uno de los vidrios de la morada que resultó dañado". Un rato antes habían amenazado a la familia con que les iban a tirotear la casa y se iban a tener que ir. Unos meses después, el 2 de junio en horas de la siesta, amenazaron a Ana Escobar y su hija cuando estas caminaban por calle Cesareo Quirós. Los Pereyra pasaron en una moto y dijeron: "Mejor me voy porque hay muchas vigilantas acá, a vos te voy a cagar a tiros, sos otra que se va a quedar sin casa". El 1° de julio de ese año Gaitán y su hija estaban sentadas en el pasillo cuando aparecieron los hermanos, las insultaron y les exhibían un arma de fuego, les tiraron piedras y les insistieron en que las iban a matar si no se iban de la casa.


Además, el 22 de marzo de 2015, Néstor Pereyra y González atacaron a balazos a tres hombres que estaban arreglando un Renault 12 en la entrada del barrio Jauretche. Dos de estos resultaron heridos de bala en los pies. También, a Rocky le endilgaron el robo de una notebook escolar a una mujer en su vivienda de calle Antonio Crespo. Luego amenazó de muerte a la víctima por haber hecho la denuncia y más tarde le exigió 500 pesos a cambio de la computadora. También se lee en el expediente el asalto a un remisero, con el famoso método de abordarlo como pasajero y llevarlo hasta el Lomas, donde lo esperaban sus cómplices para robarle la recaudación, el celular y el equipo de radio.


En el acuerdo de juicio abreviado presentado ante el Juzgado se sostiene que "el representante del Ministerio Público Fiscal ha dado debida participación en el marco del presente acuerdo a las víctimas, quienes manifestaron su absoluta conformidad con la aplicación del procedimiento abreviado y suspensión del juicio a prueba, como así también con el monto de pena consensuado por las partes y el imputado, y normas de conducta pautadas".


En estos días, según contaron vecinos del barrio a UNO, hay robos y hechos delictivos que se lamentan a diario, aunque no con la ferocidad de aquellos días. Luego de los episodios más violentos, hubo algunas medidas y programas implementados desde distintos organismos provinciales y municipales, pero no tuvieron una larga duración. Hoy es notoria la ausencia del Estado en este sentido, y esperan que la violencia no regrese con otros nombres.

Abordajes y promesas

A fines de abril de 2015 se realizó en la escuela del barrio un "abordaje interministerial de políticas públicas". Fue después de un año y medio de insistencia por parte de los vecinos afectados por distintas problemáticas, sobre todo la violencia y la droga. Asistieron el Registro Civil, Anses, Inaubepro, PAMI y Copnaf, entre otros organismos. Un grupo de vecinas que habían sido algunas de las principales denunciantes de la situación, formó la Asociación de Mujeres Luchadoras Positivas. En este tiempo han organizado a pulmón varias actividades de integración. Desde el gobierno les prometieron el espacio del Anexo de la escuela, pero aún no hay respuestas.

Comentarios