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Domingo 10 de Abril de 2016

Con que dejen de robar en las obras es suficiente

La defensa de las barrancas del Paraná sobre la costa de Santa Elena se inauguraron hace menos de un año. Ya no están. El agua se las llevó. Docenas de alcantarillas en caminos vecinales se derrumbaron de igual modo. Dirán que la lluvia superó los 500 milímetros. Que es inédito. Diré, apenas dotado de sentido común, que las obras públicas para defender la integridad de las personas están destinadas precisamente a eso, a cuidarlos de situaciones extremas. 
Proteger barrancas con la hipótesis de que nunca subirá el río o trazar alcantarillas para tiempos de sequía es tarea en balde. Hay que agradecer que no vivimos, por ejemplo, en Mendoza porque los mismos que concretan estos emprendimientos en suelo entrerriano podrían estar levantando edificios antisísmicos bajo la idea de que nunca habrá un temblor. 
Lluvias tupidas hubo y habrá siempre en el Litoral. Que los intendentes le pongan números a la situación, como que “hace 50 años que no llueve de este modo”, es más bien una estrategia para llamar la atención del gobernador que debe tenderles la mano para asistir a los damnificados.
Confundirse es peligrosísimo. Creer que nuestra clase dirigente, en general, está preparada para planificar de cara el futuro es temerario. La posición más sensata es preguntar antes de votar. Pero esa conducta la practican más bien pocas personas. Un colega amigo me preguntó: ¿Sabés cuál es el plan de contingencia del intendente ante la próxima tormenta? No lo conocía. Y cuando pregunté obtuve comprensibles evasivas. Las actuales autoridades están abocadas a pasar el chubasco de la hora antes que planear el por venir. Y es sensato. 
Ya lo dijo el temerario Luis Barrionuevo: “Si dejamos de robar por dos años este país sale adelante”. En medio de tanta lluvia y tanto viento me conformo con mucho menos. Con que usen la plata para lo que está destinada oficialmente me doy por hecho. O seguiremos pagando a precio de oro unas defensas que 500 milímetros se llevaron al lecho del río.

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