La Provincia
Martes 17 de Noviembre de 2015

Cómo viven los 80.000 chicos paranaenses

La UCA presentará la situación de casi uno de cada tres habitantes, según el Observatorio de la Deuda Social enfocado en la infancia  

Educación, recreación, familia, alimentación, medio ambiente, deporte, acceso a actividades culturales y recreativas, viviendas, discapacidad, maternidad adolescente, trabajo infantil, acompañamiento de los padres en el apoyo escolar, constituyen la gran cantidad de variables medidas por el equipo de trabajo de la Universidad Católica Argentina (UCA), para trazar una comparación entre la realidad del bienio 2010-2011 y 2013-2014.
La catarata de datos estadísticos de esos distintos aspectos de la realidad y del desarrollo de la infancia paranaense deberán ser mirados en un contexto de variables relacionadas entre sí.
“Tomamos la infancia porque no hay datos, falta información y estadísticas públicas respecto a esta edad. Hay un imaginario, datos particularmente sobre educación, pero no una radiografía integral”, explicó a UNO Silvia Montaño, una de las profesionales intervinientes en el trabajo de la UCA, del Observatorio de la Deuda Social, junto con María Soledad Menghi y César Alberto Sione.
La mirada se posó sobre unos 80.000 niños y adolescentes, desde 0 a 17 años, que habitan en la ciudad de Paraná –no contempla el Gran Paraná–. Casi uno de cada tres paranaenses integra esa franja etaria, en una población total estimada en cerca de 270.000 habitantes, según el Censo Nacional de Población y Viviendas 2010 y su proyección actual.
Las lecturas son múltiples, hablan de mejoras y de retrocesos. Por ejemplo, que tanto en la práctica de deportes como en la recreación, las franjas de edades de 6 a 12 años, y de 13 a 17 años, tienen más actividad que en el bienio anterior (2010-2011). Particularmente se nota una mayor participación de las chicas en estas propuestas. Como contrapartida, en esas edades ha bajado la adhesión a las actividades culturales y artísticas.
En esa misma materia, los más perjudicados son los menores de 6 años, ya que retrocedió el tiempo de esparcimiento y recreación en los espacios públicos.
Si se observa la Educación, la sobreedad (alumnos con mayor edad a la que corresponde para el nivel o año de cursado) bajó casi 6 puntos porcentuales. Alumnos sin sobreedad se incrementó del 75,7% al 81,8%.
En cambio, la no asistencia a la escuela entre chicos de 13 y 17 años se incrementó del 5,8% al 8,6%.
Son solo algunos datos de los que se darán a conocer el jueves, en el marco de un relevamiento que se viene haciendo desde 2007. “A partir del año próximo vamos a hacer investigación, a partir de estos indicadores, hay mucho por investigar”, acotó Montaño.
Detalles
La presentación de los resultados de la investigación será este jueves, a las 19, en el foyer de la Facultad Teresa de Ávila, en Buenos Aires 239. La apertura de la ceremonia estará a cargo del decano Luis Alfredo Anaya; seguirá con comentarios de Francisco Gilges del Equipo central del Observatorio, de Buenos Aires. Y se habilitará la muestra fotográfica Rostros y Voces de la Deuda Social. Consta de cuatro partes: Hábitat, familia y escuela en la lente de las infancias rurales; Juventudes (sobre las necesidades de distintos grupos); Trabajo en los Márgenes (sobre trabajadores informales en contextos de informalidad); Fisonomías de las personas mayores.
Estudio de desarrollo humano y social
El Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) otorga especial relevancia al estudio del desarrollo humano y social de la infancia desde un enfoque de derechos que permita dar cuenta del estado de situación presente de las necesidades y capacidades de la niñez y adolescencia.
Las dimensiones que considera son las siguientes:

1) Alimentación, salud y hábitat.
2) Subsistencia.
3) Crianza y socialización.
4) Educación.
5) Protecciones especiales: trabajo infantil.
A través de estas dimensiones se propone una aproximación a las múltiples condiciones del entorno que se asocian a las necesidades y capacidades que los niños, las niñas y adolescentes requieren satisfacer y realizar para desarrollar plenamente su potencial humano. Para cada una de estas dimensiones se han desarrollado un conjunto amplio de indicadores que se organizan en la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA) y que busca medir la incidencia del déficit (nivel de privación) como reflejo de la distancia de la satisfacción de una necesidad o desarrollo de una capacidad, en un momento determinado y entre diferentes momentos como aproximación a los diferentes contextos sociales, políticos y económicos por los que transita la sociedad argentina.
Desde 2007 Paraná se incorpora a la muestra nacional del Barómetro de la Deuda Social Argentina.
A partir de este año se solicitaron los datos de Paraná, de cuyo procesamiento se presentan en este evento por primera vez datos estadísticos que dan cuenta de la situación de la infancia paranaense para el período 2010-2014.
Esta actividad se enmarca en el proyecto de investigación Esperanza de un futuro mejor: monitoreo de indicadores claves para el desarrollo humano y social de la niñez y adolescencia Paranaense”, aprobado por Resolución Nº 18-06 de UCA Sede Paraná.
 

Comentarios