A un click
Viernes 17 de Junio de 2016

Cómo es la oficina donde los escritorios desaparecen

Diseñadores holandeses que "hacen desaparecer" los escritorios para que los empleados no trabajen horas extra

Diseñadores holandeses que "hacen desaparecer" los escritorios para que los empleados no trabajen horas extra. Todos los días a las 6 de la tarde las mesas de esta oficina se elevan hacia el techo. Es hora de irse.

Para esta empresa holandesa, quedarse trabajando hasta tarde está muy mal visto. Tanto es así, que los jefes de esta agencia creativa desarrollaron una estrategia pionera -y algo radical- para que sus empleados se vayan a casa a su hora: hacer desaparecer sus escritorios.

A las 6 de la tarde, las mesas (y las computadoras) se elevan en el aire. Es la hora del cierre. Y más vale que no te hayas olvidado el celular sobre el escritorio.

Cómo es el escritorio que te obliga a dejar de trabajar

El periodista de la BBC Paul Henley visitó las oficinas de este innovador estudio creativo con base en Ámsterdam, que responde al nombre de Heldergroen ("verde brillante" en español), para saber más sobre este sistema.

"Un tiempo para el trabajo"

El método ideado por Heldergroen permite izar en el aire los escritorios de forma automática, gracias a unos cables de acero especialmente diseñados para elevar infraestructuras pesadas.

Trabajar sólo 6 horas al día: ¿es este el secreto de la felicidad y la productividad?

"Es un ritual para hacer saber a los empleados que hay un tiempo y un espacio para comenzar a trabajar", le contó a Henley Sander Veenendaal, el director del estudio de diseño. "Podría llamarse religión corporativa", agregó.

En los Países Bajos el número máximo de horas de trabajo que permite la ley son 45, aunque el promedio es de 40. Y muchos se saltan la hora del almuerzo para poder salir antes.

De acuerdo con Henley, los empleados en Holanda están "especialmente dispuestos a fomentar la concienciación de la vida familiar y profesional".

Sin embargo, pocos lo han llevado tan lejos como los fundadores de Heldergroen, cuyas oficinas tienen poco más de una docena de empleados.


Nuevos espacios, nuevas ideas

Los escritorios, de madera maciza, fabricados a partir de viejos postes de teléfonos, son remolcados por motores industriales hasta el techo, a través de la misma tecnología que se utiliza en el teatro para el cambio de escenarios.

Tan sólo quedan las sillas en el negro suelo de hormigón. Y tal vez alguna bicicleta, el más popular medio de transporte del país de los tulipanes.

La idea de Veenendaal cuando ideó esta curiosa oficina era fomentar un ambiente de trabajo más relajado, pero también mantener altos los niveles de productividad.

"Quería diseñar un proceso en el que la gente se sienta muy bien pero también en el que trabajen duro, y que el entorno les rete a hacerlo", le contó Veenendaal a la BBC.

Bart Kellerhuis, arquitecto del estudio Zecc Architecten, es el diseñador. "Puedes manejar el sistema como quieras, por ejemplo, levantar solamente una de las mesas. Te permite generar nuevas ideas", explicó.


Relajación y productividad

Pero, ¿qué opinan los trabajadores de esta peculiar oficina sobre este curioso sistema?

"Tengo un bebé pequeño, y el hecho de tener una jornada permanente de 9 a 6 ayuda mucho. La forma en la que está organizada esta oficina es muy especial", dijo una de las empleadas.

En los altavoces, suena música ambiental. "Creo que es para darnos un 'chute' extra de energía", dice esta diseñadora.

El mundo de la comunicación creativa es bien conocido por las elevadas horas de trabajo, los plazos ajustados y los altos niveles de estrés.

Por eso, el hecho de que los escritorios, literalmente, "desaparezcan" a las 6 de la tarde es bastante significativo.

"Las mesas de elevan y definitivamente terminas tu jornada de trabajo. Cuando sales de la oficina dejas tras de ti un espacio vacío; es como un cierre", agrega la creativa.

Su compañera añade que suele ser habitual decir "bueno, tan sólo contesto a un email" y al final quedarse mucho más tiempo en la oficina.

Pero la tecnología diseñada por Kellerhuis no sólo permite limitar las horas de trabajo.

También hace posible ampliar las posibilidades de un nuevo espacio diáfano, que puede reconvertirse fácilmente en una pista de baile, un estudio de yoga o en el escenario perfecto para organizar una fiesta. De hecho, Veenendaal suele organizar sesiones de meditación los domingos en su multifuncional oficina.

Pero el lunes las mesas vuelven a su sitio. Es hora de volver a trabajar.

Comentarios