La Provincia
Jueves 06 de Agosto de 2015

Comienza esta noche la celebración de San Cayetano

Como es tradicional, mañana habrá seis misas en la ciudad de Paraná. La celebración central será a las 15.30 y estará oficiada por el arzobispo Juan Alberto Puiggari.  

Desde esta noche, minutos antes de las 0, los fieles aguardarán que se abran las puertas del templo ubicado en el barrio San Roque de la capital provincial para participar de la primera celebración litúrgica de la fiesta patronal de San Cayetano.
Como es tradicional, mañana habrá seis misas en la ciudad de Paraná. La celebración central será a las 15.30 y estará oficiada por el arzobispo Juan Alberto Puiggari.
Bajo el lema Con San Cayetano seamos misericordiosos, se inició días atrás la novena patronal, que concluirá con las seis misas previstas para las 0, las 9 y a las 11, la primera vespertina posterior a la procesión por las calles del barrio, que se iniciará a las 15.30, y luego a las 19 y a las 21.
Como es habitual, el santo del pan y del trabajo convocará a miles de fieles a lo largo de todo el día.
En la ciudad de Concordia se verá otra gran muestra de devoción cristiana por San Cayetano, ya que se trata de tal vez la mayor movilización de fieles de la provincia. Cada 6 de agosto, en la vigilia hacia el inicio de la fiesta patronal, unos 40.000 peregrinos provenientes de distintos puntos de esa Diócesis participarán de la procesión desde la capilla Stella Maris –del barrio Nébel– que partirá a las 20 y llegará a la medianoche a la parroquia San Cayetano.
Para mañana se programó una misa para niños a las 10 y una misa para trabajadores a las 20. La Eucaristía central será presidida por el obispo de Concordia, monseñor Luis Collazuol, a las 17.

Síntesis de su vida
Además de su reconocimiento como el patrono del pan y del trabajo, a San Cayetano se le atribuye ser el padre de la providencia, ya que dedicó su vida a fundar instituciones que se mantenían por la providencia divina –mediante la comunidad de los Padres Teatinos–, es decir, vivía amparado en la confianza en Dios.

Nacido en 1480, fue un sacerdote italiano que renunció a las riquezas de su familia y a todas sus posesiones, dedicó su vida a trabajar por las personas más necesitadas y carenciados.

El 12 de abril de 1671 el Papa lo declaró santo junto con Rosa de Lima y Luis Beltrán (ambos difusores del Evangelio en Latinoamérica), Francisco de Borja y Felipe Benicio.

 

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