A Fondo
Lunes 12 de Enero de 2015

Comerciantes vs. manteros, capítulo...

Mauro Meyer / De la Redacción de UNO
mmeyer@uno.com.ar

 

La imagen se repite en época de Fiestas y si bien hace varios días ya que aflojamos con el pan dulce y la sidra, el panorama en la Peatonal paranaense no cambió para nada. De hecho es una historia de larga data, donde cada uno de los protagonistas reclama lo que es justo. Desde el primero al último. En este caso, el último eslabón sería el peatón, que tiene que hacer malabares para no pisar ninguna de las prendas que están tendidas en el piso. Porque de eso se trata, de un capítulo más en la guerra entre comerciantes y manteros.


En principio, como para entender un poco todo esto, hay que escuchar todas las campanas. Después uno puede sacar sus propias conclusiones, tomando partido por uno u otro. Desde el lado de los comerciantes, el reclamo es contundente y entendible desde todo punto de vista. Para poder tener un local en una zona tan concurrida como la Peatonal deben cumplir con muchos requisitos, como lo son el pago de un alquiler, luz, agua, impuestos, además de las condiciones edilicias que también se solicitan en estos casos. Partiendo de esta base, es lógico el reclamo que pueden hacer ante una competencia desleal. Porque es así. Más allá de que los productos que se ofrecen fuera de estos comercios tienen un precio sensiblemente inferior y son de dudosa procedencia, los manteros están exentos de todo tipo de exigencias. Decir que están fuera de la ley es lo mismo. Ahora, ¿quién debe hacer el control sobre este tema? Está claro que este papel le corresponde al municipio. Aunque también es evidente que para los gobernantes es un tema caliente ya que no lo pudieron resolver en todos estos años.


La otra campana es la de las personas que ofrecen sus productos en el piso de la Peatonal. Que es su forma de ganarse la vida, que necesitan trabajar y que nunca respondieron a sus reclamos sobre un lugar acorde para sus comercios. La pregunta que se impone es ¿nunca? Recuerdo bien los movimientos que se hicieron para ubicarlos. Desde que los corrieron de calle Perú y Chile, del ex-Mercado Central, de la misma Peatonal, hasta ubicarlos en calle Alem. ¿No era ese el pedido que a viva voz realizaban? Ahora, si me dicen que los manteros no tienen un espacio en el último lugar citado o no los quieren, la historia es otra. Pero en definitiva, en algún momento de esta historia le encontraron una solución. ¿Qué pasó después?


La tercera campana, quizás la menos escuchada, es la de los transeúntes, que tampoco se preocupan demasiado por el panorama que observan en varios tramos de las calles peatonales. Caminan preocupándose por otras cosas, aunque al hablar con un par de ellos, es evidente que no están de acuerdo con lo que ven. Eso se llama tomar una postura. Con la cual coincido en su totalidad. Las cosas se hacen por derecha, o por lo menos eso es lo que uno piensa que se debe hacer. Después, lo demás es trampa. Es sacar provecho estando fuera de la ley.


Por eso, para poder mantener todo en un equilibrio, los responsables deberán darle una solución a este conflicto. Es sencillo. Hay un reclamo de un lado y del otro, por eso hay que darle una solución a una guerra que ya lleva varios capítulos, la de los comerciantes con los manteros. Pero seguramente como otros temas en esta ciudad, será un tema difícil de poder solucionar.

 

 

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