Abusos en el Seminario
Martes 20 de Septiembre de 2016

Comenzó la audiencia de apelación por la causa Ilarraz

Cada una de las partes expondrá "in voce" su postura a favor o en contra de la clausura de la investigación. El proceso lleva más de cuatro años

Los desafíos que vienen en la causa Ilarraz que interpelan a la Iglesia
La audiencia para tratar la oposición a la clausura de la investigación en la causa Ilarraz y que tiene como impulsora a la defensa del exsacerdote, no le agregará nada nuevo a un proceso que se encamina hacia el juicio oral y público. El imputado que enfrenta siete denuncias de exseminaristas por supuestos abusos sexuales ocurridos puertas adentro del Seminario de Paraná espera -como lo ha hecho durante toda la investigación- el debate en libertad, afincado en la provincia de Tucumán y lejos del acoso periodístico. Del otro lado, están las víctimas, que no solo tuvieron que vencer el miedo a hablar y contar las aberraciones a las que fueron sometidos, sino que debieron aceptar las reglas de un sistema judicial que en muchas ocasiones priorizó los tiempos administrativos. Desde las 9 se escucharán ponencias plagadas de tecnicismos jurídicos, aunque es necesario adelantarse a lo que viene pero sin minimizar las estrategias que hoy se pondrán en juego. La defensa dirigida por Juan Ángel Fornerón defenderá su tesis contra la elevación a juicio que resolvió el juez de Transición Pablo Zoff. Si el Tribunal de Juicio y Apelaciones llegara a rechazar esa argumentación, la causa volvería al juez de Transición N.º 2 para que resuelva la clausura y se ponga en marcha la constitución del Tribunal que juzgue a Justo José Ilarraz. Y en este punto es que se abre un verdadero interrogante: de todos los magistrados pertenecientes al Poder Judicial, por lo menos 20 tuvieron algún tipo de intervención en la causa, entonces la brecha se acorta. "Quedan Eduardo Ruhl (a cargo del juzgado N°2 de Garantías) y Humberto Franchi (titular del juzgado de Transición N.º 4)", sintetizó a UNO el abogado querellante Marcos Rodríguez Allende. Si bien es todavía un debate pendiente, el mecanismo de designación de los jueces penales para esta etapa tendrá una injerencia directa en que el juicio comience este año o se postergue para 2017. Los que más saben de los tiempos tribunalicios estiman que una vez que se cumplan con algunas actuaciones de rigor, las audiencias en las que se ventilen las circunstancias más reveladoras del caso se podrían extender por dos o tres meses.


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La valoración de las denuncias


La defensa de Justo Ilarraz se propuso como objetivo mejorar "in voce" la ponencia en la que hoy se opondrá a la elevación a juicio por considerar que presenta "defectos técnicos". Tres serán los ejes de la argumentación que llevarán a la audiencia los abogados Juan Ángel Fornerón y Jorge Muñoz. Según Fornerón, en la resolución el juez Pablo Zoff, tal como había sucedido en el auto de procesamiento y en la ratificación de esa figura "no se merituó la prueba de todas las denuncias y se procesó por todas las denuncias". Para el letrado se trata aquí de una cuestión de índole técnica porque se tuvieron en cuenta únicamente "tres o cuatro denuncias" y en su apreciación "existe una actitud reprochable ya que la con la sospecha de probabilidad alcanza. Tanto como el auto de procesamiento como en la siguiente instancia se desarrollaron en base a una denuncia". Por otra parte, recordó que volverán a oponerse a que sea valorada la investigación diocesana porque se enmarca dentro del derecho canónico, ya que no está garantizado el derecho de defensa.

El profesional también reprochó que las pericias psiquiátricas y psicológicas realizadas a las víctimas puedan corroborar que los hechos denunciados hayan existido. "No consideramos que las pericias acrediten que los hechos hayan sucedido con un grado de suficiencia. Los peritos se basaron todo su dictamen en un par de entrevistas, realizadas después de 20 años, no se hizo ningún psicodiagnóstico: hemos contrastado los dichos de los denunciantes con todos los hechos, pero surgieron contradicciones", evaluó Fornerón. Otro de los aspectos que tomará en cuenta la defensa serán las cartas manuscritas que las víctimas habrían intercambiado con el imputado. Para el abogado se trata de un elemento probatorio que constituye una continuidad en la relación y que expresaba el grado de confianza existente incluso después de haberse realizado las denuncias. "Con esa prueba documental decimos que se nos está acusando de algo que no ocurrió, los peritos hablan de un síndrome de acomodación", alegó.

Consultado acerca de lo que viene y la futura designación del tribunal que intervendrá en el debate anticipó: "El artículo 54 del sistema de subrogancias expresa que se debe conformar un tribunal con jueces que no hayan tenido contaminación en todo lo que se ha hecho en forma previa. Mientras que recordó que el artículo 365 del Código Penal prevé que se debe citar a debate una vez que estén resueltas todas las incidencias".



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Habían recusado al Tribunal


Como todas las instancias administrativas en esta causa, la que se está por ventilar hoy mereció una nueva medida recursiva de la defensa. Sucede que cada vez que tiene que integrar un tribunal se presenta un problema: se acorta el margen entre aquellos jueces que no hayan intervenido en algún momento de la investigación. Encima la defensa "recusó" a Pablo Vírgala y Gustavo Maldonado, pero la petición fue rechazada. Aunque en esta oportunidad no podrán repetirse los vocales que decidieron ratificar el procesamiento contra Ilarraz. Es que Daniel Malatesta será reemplazado por Marina Barbagelata, a causa de estar con licencia por enfermedad.

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