Ovacion
Jueves 26 de Noviembre de 2015

Cinco años después vuelve a jugar una final

Patronato le ganó a Instituto por 3 a 1 y se metió en la final del Reducido. Enfrentará a Santamarina el domingo.

Edgardo Comar / Ovación
ecomar@uno.com.ar


Haber perdido la chance del campeonato directo con Atlético Tucumán, no dio espacios para el lamento. Hubo una mentalización inmediata: dar el salto de categoría era posible; la diagramación de la competencia le daba una nueva chance. Y por ella va Patronato que está a un peldaño de codearse con los más grandes del fútbol del país. Patronato le ganó el desquite a Instituto por 3 a 1 -habían igualado en uno en la ida- y se metió en la final del Reducido por un ascenso a la Primera A. Damián Schmidt adelantó a la Gloria en el tanteador, pero Carlos Quintana, Diego Jara y Leandro Becerra dieron vuelta el resultado. Como hace cinco años el rival de la finalísima será Santamarina. El cruce de ida va el domingo a las 20.30, en Tandil.  

Los primeros movimientos no marcaron predominio de un lado y de otro. La ansiedad y los nervios que se adueñaban de los protagonistas se reflejaban en repetidas imprecisiones. La visita, regalaba la salida y comenzaba achicar espacios en las cercanías de la mitad de la cancha. Por contrapartida, el Santo intentaba ejercer una presión alta con el afán de recobrar el esférico en las cercanías de Lucas Hoyo. 

Nada había pasado, hasta que Lucas Márquez cometió una falta sobre su sector. Bernardi se hizo cargo de le ejecución, resolvió en primera instancia la defensa local que después vio como Bernardi avanzaba y servía un centro para el frentazo goleador de Schmidt que rompió la paridad.

Después de unos minutos de incertidumbre, asomó una reacción inmediata de Patringa que fue en la búsqueda del equilibrio y lo encontró rápido. A los 15’, Orfano envió un tiro libre al segundo palo, donde Quintana se elevó por encima de todos para empardar la cuestión. 

Con el empate, el Negro recobró la tranquilidad y comenzó a hacer prevalecer su mayor jerarquía. Se hizo dueño de la mitad de la cancha e impuso el ritmo del encuentro. A los 20’, hizo circular la pelota de un lado a otro, hasta que Garrido volcado por derecha metió un pase gol al sector opuesto para que Jara resolviera con suficiencia y se fuera a celebrar el 2 a 1.     

Con buen criterio, Patrón entendió lo conveniente de mantener el protagonismo. Mostró tenencia y cuando superaba la barrera de volantes cordobeses generaba peligro, como a los 34’ cuando ni Jara y tampoco Comas pudieron resolver ante Hoyo.

En los minutos finales hubo una disminución del vértigo que marcó las acciones de la etapa inicial que terminó con un Patronato como justo ganador porque supo reaccionar ante la desventaja y cuando revirtió la historia, mostró capacidad para controlar a un rival sin respuestas ante la adversidad. 

SEGUNDO TIEMPO. Rivoira mandó a la cancha a José Luis García por Soda, para tener un enganche definido y se asociara con Bernardi e intentar darle a su equipo la profundidad que no tuvo en el periodo inicial. La innovación en el elenco de La Docta no significó la ruptura del 4-4-2. El Pipi se recostó por el carril izquierdo y Bauman pasó a ser el acompañante ofensivo de Magnín. El ex-Almirante hizo gala de su magia y a los 6’ desequilibro por peso individual  y sacó un derechazo apenas desviado. 

Peligrosamente Patrón retrocedió y ya no tuvo un control casi exclusivo de la pelota. Descansó en la sobriedad de Quintana, la seguridad de Andrade y el sacrificio del resto. Como sucediera en el segundo tiempo en el Juan Domingo Perón, fue el Albirrojo el que imponía las condiciones del desarrollo.    

La determinación de introducir a Matías Quiroga por Comas y  Marcelo Guzmán por Jara, marcaba primero la intención de trabajar en ataque a partir de la segunda pelota con el Flaco y adquirir mayor contención con el cordobés. 

El control de la pelota por parte de la Gloria, no se vio acompañado por la profundidad indispensable para acreditar situaciones de riesgo. 

La suficiencia defensiva Santa le alcanza para transmitir la sensación de juego controlado, más aun cuando la visita se quedó con uno menos por la expulsión de Schmidt. 

En desventaja en el tablero y numéricamente también, Instituto perdió el orden y se regaló. Fue a ciegas y dejó espacios, que Patrón capitalizó cuando Becerra -ingresó por Garrido- corrió sin marcas por derecha y definió sin marcas ante el achique desesperado de Hoyos. 

Fue victoria, celebración y pasaje para una nueva final. Como hace cinco años con los mismos protagonistas y anhelando que tenga un mismo final.



Las claves

* LA REACCIÓN. Sorprendido por la desventaja inicial en el arranque del partido, Patronato tuvo el carácter suficiente, primero para empatarlo y después para volcar el resultado a su favor.
* CONTROL TÁCTICO. Más allá de que retrocedió unos metros en el segundo tiempo del encuentro de anoche, siempre reinó la sensación de partido controlado para el elenco de Patronato.
* DOMINIO A MEDIAS. El de Instituto de Córdoba que en la segunda parte tuvo un mayor control de pelota, pero casi nunca la utilizó bien. Llegar al empate dependió de una acción fortuita en el partido.



Síntesis

* Patronato (3):
Sebastián Bértoli 
Lautaro Geminiani
Walter Andrade 
Carlos Quintana
Lucas Márquez
Matías Garrido
Marcos Minetti
Marcos Quiroga
Esteban Orfano
Lautaro Comas
Diego Jara
DT: Iván Delfino.

* Instituto (1):
Lucas Hoyo
Jonathan Gallardo
Damián Schmidt
Sergio Rodríguez
Leandro Sapetti
Jonathan Bauman
Maximiliano Correa
Emiliano Endrizzi
Christian Bernardi
Juan Soda
Pablo Magnín
DT: Héctor Rivoira.

Goles: 10’ Schmidt (I); 15’ Quintana, 20’ Jara y 86’ Becerra (P). Cambios: 59’ Quiroga por Comas, 68’ Guzmán por Jara, 77’ Becerra por Garrido (P); 46’ García por Soda, 68’ Gotti por Bauman, 77’ M. García por Gallardo (I). Amonestados: Minetti y Becerra (P); Schmidt, Rodríguez (I). Expulsado: 82’ Schmidt (I). Árbitro: Néstor Pitana (bien). Cancha: Patronato. Figura: Carlos Quintana (P).



Cómo  jugaron

-Sebastián Bértoli. Nada que hacer en el tanto que significó la apertura de Instituto. Después, las pocas veces que fue requerido, respondió con acierto.
-Lautaro Geminiani. Sin demasiado tiempo para pasar al ataque pero cumpliendo con el deber de un lateral: marcar. Buen rendimiento
-Walter Andrade. Cortó mucho de arriba. Tuvo el carácter que lo distingue en cada una de sus intervenciones. Controló a cuanto jugador de Instituto fue por su sector.
-Carlos Quintana.  La gran figura de la noche. El Pelado logró el empate en un momento complicado para devolverle la tranquilidad al equipo. Después fue solvente en cada participación defensiva. La gente premió con aplausos cada una de sus participaciones. Fue la figura de la cancha
-Lucas Márquez. En el primer tiempo padeció el andar de Bernardi por su sector. Después, mejoró en su andar y se mostró firme. No tuvo grandes complicaciones en el complemento. 
-Matías Garrido. Buen primer tiempo del sanjuanino que metió un pase para que Jara, de cabeza, anotara el segundo. Terminó extenuado. 
-Marcos Minetti. No se dejó llevar por el entorno. Siempre mantuvo la cabeza fría. No reaccionó ante la provocación de los rivales. A pesar de registrar con pocos partidos como titular, actúa como un experimentado
-Marcos Quiroga. Bien en el control de pelota que le correspondió al equipo en la primera parte. En el complemento aportó sacrificio.
-Esteban Orfano. Importante cuando fue y también retrocediendo cuando Instituto avanzó en la parte complementaria.
-Lautaro Comas. Le costó prevalecer en el uno contra uno y pocas veces logró conectarse con Diego Jara. No tuvo la claridad de otros partidos, pero le sobró voluntad.
 -Diego Jara. Cumplió con el deber de un delantero. Cuando le quedó una pelota frente al arco rival no perdonó. Marcó el tanto que abrió el camino al triunfo. 



Desde el banco


-Matías Quiroga (6). Aguantó de espaldas y le dio respiro a los del fondo.
-Marcelo Guzmán (6). Su misión era controlar de cerca al Pipi García y cumplió con el mandato del técnico. 
-Leandro Becerra. No se lo califica porque jugó pocos minutos. Con su gol aseguró el triunfo.



Apostillas

-Hubo incidentes. Un enfrentamiento de una parte de la barra de Patronato con efectivos de la Policía de Entre Ríos dejó como saldo entre siete y ocho heridos, antes del partido que el local disputó anoche ante Instituto de Córdoba por un lugar en la final del Reducido de la B Nacional. Los incidentes se produjeron en calle Saraví, al llegar al estadio Grella un grupo de hinchas del Rojinegro. Entre siete y ocho de ellos resultaron heridos al efectuarse disparos de balas de gomas, se informó a UNO. También se produjeron incidentes en Marangunich y Churruarín, en inmediaciones de la cancha, donde según testigos algunos hinchas arrojaron bombas de estruendo contra los policías y también se produjeron disparos. No hubo detenidos por los incidentes.  

-Primera vez. La presentación de anoche fue el estreno del árbitro Néstor Pitana en el Presbítero Grella. 

-Otro mundialista. Además de Néstor Pitana, que arbitró en Brasil 2014 hubo otro mundialista en el Grella. El primer asistente, Hernán Maidana también estuvo en la última Copa del Mundo.

-Que vuelvan. “Es una lástima que los hinchas visitantes no puedan estar; así la fiesta no es completa”, afirmó el presidente de Instituto de Córdoba en la previa del partido ante Patronato a Radio La Red Paraná. 
 

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