La Provincia
Domingo 12 de Julio de 2015

Cerca del mástil del Parque Varisco avanza el comedor de pescado

Los Karú Pirá de Paraná, Diamante y Santa Elena se sumarán a los de Pueblo Brugo y Hernandarias. Son trabajados por cooperativas  




En el parque Humberto Cayetano Varisco, mientras se llevaba adelante el acto de inauguración del paseo el 9 de Julio, se podía ver una construcción cerca del mástil. “Es para el comedor de pescado”, dijo uno de los obreros en el lugar, detrás de una tranquera improvisada. Esperaban, con unos mates, que todo termine para poner en movimiento las máquinas y seguir con su labor. Desde el Ministerio de Producción de la Provincia informaron que según los tiempos estipulados, a fin de año o en los primeros meses de 2016, el local deberá estar en funcionamiento.

En Entre Ríos ya hay dos comedores con características similares que abren sus puertas todos los fines de semana: uno en Pueblo Brugo y otro en Hernandarias. Además del que se construye en la capital provincial, también avanzan las tratativas para la apertura de uno en Diamante y el de Santa Elena. Cada uno de estos salones, sin contar gastos de mesas, sillas y elementos de cocina, cuentan con un presupuesto que ronda los 4 millones de pesos.
En Paraná, el comedor de pescado estará en el Parque Varisco, a menos de 70 metros del mástil. Tiempo atrás empezó a construirse en otro lugar, pero finalmente las obras ya iniciaron en un espacio que le dará movimiento a esa zona.
El ministro de Producción de la provincia, Roberto Schunk, dijo a UNO: “Para los cinco comedores tenemos el financiamiento, así que van a funcionar”.
También explicó que no se trata solo de un comedor, sino que apuestan a toda una cadena de restaurantes de pescado donde trabaje la familia: el pescador, su esposa y donde hasta los hijos tengan participación. Los tres comedores a construir se llamarán igual que los dos que ya funcionan: Karú Pirá y la forma de trabajar, tipos de mesas, los colores y los platos que se servirán serán similares. “La idea es que todos tengan la misma marca registrada”, contó Schunk, y agregó: “La forma de trabajar es a través de una cooperativa donde se hace todo un proceso de capacitación, como en los dos comedores que ya funcionan. Enseñamos todos los aspectos de la cocina y también sanitarios, porque se trata del manejo de un alimento que se debe cuidar mucho por los efectos perversos que pueden tener si no se manipulan bien”.
Además de la capacitación a las familias de pescadores que conformarán las diferentes cooperativas, el objetivo es que se continúe con el concepto de cadena, como si fuera una empresa de comidas rápidas, pero de pescado de río. “Tratamos de que sean iguales para que la gente las visualice y tenga la seguridad alimentaria de que en todos se trabaja igual. Un turista va a una casa de comidas rápidas en cualquier lugar del mundo, bueno queremos que con los comedores sienta que se trata de un sello de calidad”, agregó.
Sostuvo además que en Pueblo Brugo y Hernandarias, el cliente los tomó como propios y sobre el que abrirá en Paraná, reafirmó: “Está bueno para la ciudad, y si uno quiere meterse en el turismo hay que dar diferentes opciones, con el concepto de cadena da seguridad y que se va a poder comer bien con todas las normas sanitarias”.

Cría en jaula de tres especies
Tanto en Victoria como en Diamante también avanza la cría en jaula de peces. “Es la forma concreta de que los comedores tengan insumos, pero también van a poder vender a todo el mundo”, destacó Roberto Schunk. Habrá bagre negro ,tararira y boga. “Ya tenemos un tren de jaulas instalado frente a la isla en Diamante y están los primeros peces. Trataremos de que se mantenga en el tiempo. En Victoria va bien, pero estamos en el inicio”, agregó.

Un menú variado con precios accesibles
El comedor de Pueblo Brugo y el de Hernandarias, promocionados por el gobierno provincial, fueron inaugurados el 28 de enero de 2013 y el 29 de agosto de 2014 respectivamente. Al momento, los dos funcionan en buenas condiciones y cada fin de semana atraen a turistas y a vecinos de las zonas cercanas a esas ciudades. Cuentan con un menú variado, un día lo dedican al tenedor libre y los precios son accesibles. En Semana Santa, por ejemplo, hubo días en donde asistieron más de 300 comensales en cada uno.

Silvana Cardozo es una de la cocineras del comedor de Pueblo Brugo y consultada por UNO contó que durante el invierno abren el viernes por la noche, el sábado con almuerzo y cena y el domingo al mediodía.
El tenedor libre, que se ofrece el viernes, tiene un costo de 80 pesos por persona y aseguran que ese día se llena el salón.
También ofrecen una Tabla de Río que tiene un costo de 150 pesos y es para dos o tres personas. El menú incluye surubí al escabeche y a la vinagreta, empanadas fritas, bastoncitos, milanesa frita y albóndigas en salsas de queso y tomate. Siempre los platos son con ensaladas o papas fritas.
También hay pescado a la parrilla que puede ser a la pizza o al roquefort, canelones y otras opciones. Ayer por ejemplo, Cardozo contó que el comedor estaba cerrado al público durante el mediodía porque ya habían confirmado su presencia 80 personas que habían participado de la competencia de autos antiguos.

Pueblo Brugo se encuentra a 75 kilómetros de Paraná y se accede por la ruta nacional Nº 12. Para llega a Hernandarias, desde la capital provincial hay que recorrer 94 kilómetros y se puede acceder por ruta provincial N° 8.

Diversificar la pesca del sábalo
En Victoria y Diamante hay unas 1.200 familias de pescadores y entre artesanos e industriales son unos 2.000 en toda la provincia.
“La mayoría está en esa zona porque ahí está la pesca del sábalo y son los que proveen a cuatro frigoríficos que hay en Entre Ríos: tres en Victoria y uno en Diamante. A pedido nuestro, han empezado a diversificar su producción y ya empiezan a traer hasta pescado de mar”, destacó Roberto Schunk.
La cantidad de pescadores puede variar, sobre todo si se dan determinadas crisis en una rama de la industria o la producción. Cuando se generan estas situaciones hay un aumento de familias que se dedican a la pesca. Por eso también, criar peces en jaula apuntala al sector y ayuda a que los comedores tengan insumos.

 

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