Ovacion
Jueves 12 de Noviembre de 2015

Ceballos: “Estoy viviendo una pesadilla”

Diego Ceballos rompió el silencio tras la final. “Cometí un error”, dijo el árbitro.

Después de que todo un país hable de él, él habló. Diego Ceballos rompió el silencio el miércoles tras lo que fue la caótica final entre Central y Boca por la Copa Argentina, en la que algunos errores puntuales (uno en especial) hicieron que al Canalla le costara más de la cuenta.
Ya el martes la AFA le había sacado la categoría de árbitro internacional. “Estoy viviendo una pesadilla”, tiró el cuestionado juez en una entrevista que le concedió a Fox Sports.
Advirtió haber “cometido un error”, pero puso su “honestidad” por encima de todo y hasta dijo temer por algunas “amenazas de muerte” no sólo hacia él, sino también a su esposa. “Yo soy un tipo de bien, un tipo honesto, cometí un error. No quiero buscar excusas, me hago cargo de mi error, saqué la foto un segundo después. Vi penal un metro y medio adentro”, dijo.

Aceptó el error
“Cometí un error, un error en un deporte que es el fútbol, que me imagino que es el más apasionado de la Argentina y en el mundo. Lamentablemente lo cometí en una final y con dos equipos que para mí están entre los seis más grandes del país, entonces es tanta la pasión y la locura y más que nada salgo a hablar para defender a mi familia, a mi señora, a mis hijos. Mientras hablo me quiebro y no quiero que pase eso porque me siento muy fuerte de la cabeza, soy un laburante de toda mi vida pero estoy mal, hace siete días que estoy mal pero tengo el apoyo suficiente de todos mis compañeros y la vamos a pasar, me imagino”.

El sueño derrumbado
“Estoy viviendo una pesadilla. En mi vida me pasaron cosas que siempre soñé. Yo me conformaba con ser árbitro de Primera B Metropolitana, que era siempre la categoría que más me gustaba, la más apasionada, yo soy un apasionado del fútbol desde que soy chiquito, jugaba a la pelota pero como siempre fui medio tronco no me dio, iba a la cancha de Morón, de Almagro, de Estudiantes de Caseros. Siempre me gustó la Primera B y siempre soñaba con ser árbitro, y llegar y dirigir ahí. Como tuve la posibilidad de seguir ascendiendo de categoría dije «bueno, ¿por qué no del Nacional B y por qué no de primera división, y por qué no internacional?» y han pasado muchos profesores y directivos y todos me daban una categoría superior y, soñando con todo esto, en el partido que no me tenía que pasar lo que me pasó, se me derrumbó todo en un partido”.
Amenazas
“Desde aquella noche salí dos veces y con miedo. Uno está acostumbrado a lo de siempre. Me ha pasado que fui a comer con mi señora o a pasear a un shopping con los chicos y el mismo que te putea en la cancha después te pide una foto, pero fueron tantas las amenazas y la agresividad que sí, me dio un poco de pánico. Amenazas de muerte, mi señora tuvo que cerrar su Facebook, llamados telefónicos todos el tiempo y a cualquier hora, hemos cambiado de línea, una locura total. Decían que me iban a matar a mí, que iban a violar a mis hijos, esa demencia de decir cualquier gansada y denuncié todo. Pusieron el teléfono de mi señora en una página oficial, con la foto de mis hijos, y la verdad que traté de abstraerme de todo pero apago el celular, lo prendo y tengo 200 mensajes. Pero la mayoría de buena leche, de gente que me conoce, que sabe que soy un tipo de bien y vuelvo a remarcar: cometí un error como he cometido en tantos partidos. A mi vieja también la amenazaron en el negocio, ella se pone como loca y los quiere ir a buscar. Eso me da mucha impotencia y bronca, pero aunque estoy débil de cuerpo estoy muy fuerte de la cabeza”.

Un metro y medio adentro
“Yo soy un tipo de bien, un tipo honesto. Y sí, cometí un error grosero que a un árbitro de esta categoría no le puede pasar. No quiero buscar excusas, me hago cargo de mi error pero saqué la foto en milésimas de segundo y yo lo vi (el penal) un metro y medio adentro. Aparte terminé el partido con mis colaboradores, nadie en el momento me dijo nada, Marcelo (Aumente) tenía la duda de si fue falta o no y yo me di cuenta de lo que había pasado cuando terminó el partido. Los jugadores me decían que había sido dos metros afuera y yo pensaba: «No puede ser». Llegué al vestuario con una locura bárbara y quería ver una imagen pero no tenía señal. Pude verlo una vez que llegué al hotel y ya no pude dormir”.
Listo para el ruedo
“Si me mandan mañana a dirigir, voy. Y voy a tratar de hacer las cosas de la misma manera que quise hacer en la final, con las mismas ganas. El árbitro convive con el error, siempre va a haber errores, pero trato de equivocarme lo menos posible”.

Fuente La Capital

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