Policiales
Lunes 22 de Junio de 2015

Cayó el cerebro de una banda de secuestradores

Detuvieron en termas de Villa Elisa a Leo Parisotti, peligroso prófugo autor de secuestros millonarios

Leonardo Miguel Parisotti tardó en reaccionar, cuando unos 25 policías de la provincia y federales lo rodearon. Estaba descansando echado en una reposera al lado de la cabaña que había alquilado en el complejo termal de Villa Elisa, como un turista más junto a su familia. Pero no lo era: hacía dos años que tenía pedido de captura internacional por liderar una banda de secuestradores extorsivos, y no lo podían encontrar. El rastreo de su celular llevó a los investigadores a este lugar ubicado a la altura del kilómetro 20 de la ruta 130, del Departamento Colón, y el sábado al mediodía terminaron sus vacaciones.

Al hombre de 40 años, casado y domiciliado en Mar del Plata, le imputan unos 15 secuestros millonarios que habría perpetrado en los últimos años. Se estima que en su trayectoria se hizo de al menos 10 millones de dólares. El secuestro de personas es su especialidad y además de dar las órdenes era quien se encargaba de hacer la inteligencia previa al rapto de una víctima. Lo consideran el cerebro de la banda que sembró el terror en Mar del Plata por una seguidilla de secuestros, y que también actuó en Capital Federal, provincia de Buenos Aires y Santa Fe.

Por la peligrosidad con la que estaba caracterizado, el operativo generó un movimiento inusual en la zona. Con el oficio del Juzgado Federal de Primera Instancia de Mar del Plata llegaron 10 efectivos de la Policía Federal, que actuaron en la detención de Parisotti. Y se sumaron más de 20 de la Jefatura Departamental Colón de la Policía entrerriana, tanto en la custodia perimetral del complejo termal como en el interior con personal de civil, algunos vestidos como bañistas con toallas y ojotas.

El peligroso secuestrador no se lo esperaba, ya que desde 2013 vivió como un prófugo pero con el dinero suficiente para estar tranquilo y cómodo. No ofreció resistencia ni tampoco dijo nada durante la detención, el traslado a la comisaría de Villa Elisa y luego a la provincia de Buenos Aires. En la requisa de la cabaña no encontraron armas de fuego, y solo unos 4.000 pesos que tenía para manejarse sin levantar sospechas. Estaba con su familia y otras dos más alquilando tres cabañas del complejo, cual empresarios con autos de alta gama.


La Superbanda

Según informaron a UNO fuentes allegadas a la investigación, Parisotti lideraba una banda integrada por 13 sujetos de altísima peligrosidad. Entre ellos, Eduardo Maximiliano Goncebatte, alias Gordo Maxi, quien sería el negociador; Cristian Ramiro Gómez, conocido como el Boli, se dedicaría a conseguir los autos; Jesús Alberto Veliz, era el cuidador; Atilio el Oreja Ravainera sería el encargado de cobrar el rescate; y Ulises Saúl Arbizu, alias Kuky, trabajaría como observador o satélite.

Los llamaron “La Superbanda”, porque su accionar sorprendió a los investigadores. Los seis quedaron prófugos en septiembre 2013, luego de que la Policía de Buenos Aires capturara a otros seis integrantes de la segunda línea. Con el tiempo fueron cayendo de a uno en distintos lugares del país y el último era Parisotti, que había decidido refugiarse en la tranquilidad de las termas entrerrianas.

Los tres hechos que se probaron en esta investigación y tuvieron trascendencia nacional, fueron: el secuestro extorsivo de Rodrigo Esteban Cristino, por quien su esposa y su padre entregaron 120.000 pesos y 220.000 dólares, un reloj Rolex y un anillo de oro. Poco después raptaron a Daiana Magalí Domenez: cuando la mujer se iba a trabajar la subieron a un auto y le pusieron un pasamontañas en la cabeza. Para su rescate, los secuestradores acordaron con la familia el pago de 31.600 pesos y 22.200 dólares. El tercero tuvo como víctima a Guido Exequiel Materia, un estudiante que fue subido a un auto cuando llegaba a la Universidad. Sus padres entregaron aproximadamente 110.000 dólares, en una obra en construcción.

 

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