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Miércoles 21 de Enero de 2015

Caso Nisman: su exmujer no cree que se haya suicidado

Sandra Arroyo pidió que dejen actuar a la Justicia y negó conjeturas en torno de la muerte de su exesposo. El análisis para detectar restos de pólvora en la mano del fiscal dio negativo

Buenos Aires.- La exesposa del fiscal Alberto Nisman dijo que no cree que el investigador se haya suicidado, al presentarse ayer ante la Fiscalía que investiga su muerte. Al ser interrogada por los periodistas acerca de si creía que su exmarido se había quitado la vida, Sandra Arroyo -quien se desempeña como jueza federal- contestó de forma categórica: “No”.


Nisman fue hallado sin vida el lunes en la madrugada en su departamento en Buenos Aires. El fiscal había denunciado cinco días antes a la presidenta Cristina Fernández por el supuesto encubrimiento de los sospechosos de un atentado contra un centro judío en 1994, lo que generó un gran revuelo político.


“Hay una investigación en curso. Dejemos que actúe la justicia. No puedo hacer conjeturas”, dijo Arroyo, quien compareció ante la fiscal que investiga la muerte para recibir información sobre el caso.


Nisman acusó a la presidenta, al canciller Héctor Timerman y a otros allegados al gobierno de idear un plan para garantizar la impunidad de los iraníes sospechosos del atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en 1994 que causó 85 muertos.


La familia del fiscal y sus compañeros de trabajo dieron a entender que descreen de la hipótesis del suicidio en avisos fúnebres publicados ayer en el diario La Nación. “Una profunda tristeza y dolor por tu muerte tan injusta”, escribieron sus tíos y primos. En tanto, la Unidad Fiscal AMIA, que estaba a cargo de Nisman, expresó su pesar por el “inesperado” fallecimiento del fiscal.


Nisman fue hallado con un disparo en la sien derecha, una pistola calibre 22 y un casquillo de bala a su lado en el baño de su apartamento, cuyas puertas no habían sido violentadas. El análisis para detectar restos de pólvora en las manos de Nisman arrojó un resultado negativo. La fiscal Viviana Fein dijo a Radio Mitre que “el resultado del barrido electrónico en la búsqueda de residuos en las manos” del colega “lamentablemente dio negativo”.


Sin embargo, puntualizó que este “no es un resultado inesperado” debido al “calibre pequeño del arma” utilizada. “Al ser un arma de calibre 22, al no ser un arma de guerra, usualmente no permite que el barrido electrónico dé un resultado positivo” dijo Fein, quien aclaró que el resultado “no descarta que él haya disparado (el arma) “ y, en ese sentido, recordó que la autopsia señaló que no hubo terceras personas al momento de la muerte del fiscal.


“Hay muchas medidas de prueba y hay que esperar que arrojen resultados, también con respecto a los estudios de sangre encontrada en el arma, en el lugar”, afirmó la fiscal.


Nisman fue encontrado muerto pocas horas antes de una cita en el Congreso en la que tenía previsto explicar con qué pruebas contaba. En el departamento del fiscal no fue encontrada ninguna misiva que pueda acreditar que cometió suicidio, dijo a The Associated Press un asesor del Ministerio de Seguridad que no quiso identificarse. La semana pasada Nisman había pedido a un juez que citara a Fernández, al canciller y a allegados al Gobierno para ser interrogados. “La Presidenta y su ministro de Exteriores tomaron la decisión delictiva de fabricar la inocencia de Irán para saciar los intereses comerciales, políticos y geopolíticos de Argentina”, dijo Nisman en un informe a la prensa al que tuvo acceso The Associated Press.


La mandataria rechazó las acusaciones del fiscal y vinculó su muerte con el próximo juicio a exmiembros del gobierno de Carlos Menem (1989-1999) y exfuncionarios judiciales por maniobras de encubrimiento en la investigación inicial del ataque.


En tanto, el jefe de gabinete, Jorge Capitanich, dijo que “es absolutamente imposible aceptar denuncias falsas”, pero “es necesario que el esclarecimiento (de la muerte de Nisman) por parte del Poder Ejecutivo sea claro, contundente e indubitable”. En las próximas horas está previsto que declaren ante la justicia los 10 policías que custodiaban a Nisman, quien había recibido amenazas durante su investigación del atentado, que comenzó 10  años atrás.


En tanto, el juez federal Ariel Lijo pidió a la Secretaría de Inteligencia (SI) la identidad de dos presuntos espías mencionados por el fallecido fiscal Alberto Nisman en su denuncia sobre un supuesto encubrimiento oficial del atentado a la AMIA.


En un exhorto librado al titular de la SI, Oscar Parrilli, Lijo hizo lugar a un pedido del fiscal Ramiro González, quien debería expedirse sobre la denuncia de Nisman para impulsar la investigación e incluso determinar si el juez tiene competencia sobre el tema.


Fuentes próximas al Juzgado federal Nº 4 dijeron que una de las identidades requeridas sería la de Luis Yrimia, un exjuez mencionado por Nisman como colaborador de la central de inteligencia para un acuerdo con Irán para desincriminar a los presuntos culpables del atentado de 1994 a la mutual judía. Lijo interrumpió sus vacaciones y volvió ayer al juzgado, donde ordenó medidas para “preservar las pruebas” presentadas por Nisman, en especial 19 discos conteniendo grabaciones telefónicas realizadas por el fiscal.


En el segundo día en que adopta medidas sobre la causa, cuyo tratamiento urgente rechazó la semana pasada la jueza de feria María Servini de Cubría, fuentes próximas a Lijo negaron que haya habilitado la feria y aseguraron que solo tomó “medidas urgentes” ya que el expediente recién comenzará a tramitar en febrero, al término del receso, y cuando se conozca el dictamen del fiscal. La semana pasada, tras conocerse la denuncia de Nisman, el juez federal Rodolfo Canicoba Corral que investiga el atentado a la AMIA, calificó de “dudosa legalidad” a las escuchas de Nisman ya que reconoció haber autorizado que solo se espiara a Jorge Khalil, un iraní residente en Buenos Aires al que Nisman adjudicó el rol de gestor del encubrimiento oficial. Sin embargo, al ingresar ayer a los Tribunales federales de Comodoro Py, Canicoba negó que existiera un conflicto con su colega Lijo, quien investiga el denominado encubrimiento en la investigación del atentado de 1994, y que el motivo de su presencia en el lugar fuera un encuentro entre ambos para limar diferencias.


Nisman buscó sumar su denuncia a la causa de Lijo, pero fuentes judiciales estiman que debería haberla presentado a la Cámara federal para que sorteara otro juzgado ya que su denuncia refiere a un hecho reciente. En la causa tramitada por Lijo ya fueron enviados a juicio oral -aún sin fecha- el expresidente Carlos Menem, el exjuez Juan José Galeano, el entonces titular de la SIDE, Hugo Anzorreguy, el extitular de la DAIA, Rubén Beraja, entre otros acusados. En tanto, Canicoba ya envió a juicio oral al reducidor de coches, Carlos Telleldín, imputado como quien preparó la camioneta en la que se habría montado el explosivo del atentado.


En ese contexto, la diputada nacional por el Frente para la Victoria Mara Brawer recordó que Alberto Khalil -hermano de Jorge, señalado por el fiscal Alberto Nisman como el presunto ‘’agente iraní’’ que hizo de nexo con el Gobierno para negociar el Memorándum de Entendimiento- es empleado de la gestión de Mauricio Macri en la Ciudad y tiene vínculos comerciales con el legislador del PRO Oscar Moscariello.


Además, Brawer destacó que fue el jefe de gobierno porteño quien “nombró al Fino Palacios, encubridor del atentado a la AMIA, como jefe de la Policía Metropolitana”. Asimismo, sostuvo que en la denuncia que realizó en vida el fiscal de la causa AMIA Alberto Nisman señala a Jorge Khalil incluso como “negociador de cargos en el entonces Ministerio de Interior y Transporte”, pero “no abrió la línea de investigación” que relaciona a su hermano Alberto con la dirigencia PRO.


En ese sentido, destacó no tener la “irresponsabilidad como tienen ellos de decir que el PRO tiene relación con el terrorismo iraní, aunque esa familia trabaje en el espacio conducido por Mauricio Macri”.


Alberto Khalil, tal como señaló Brawer, es “un dirigente del Partido Demócrata Progresista que recorrió la Comuna 10 con Macri en su primera campaña como candidato a diputado, y es socio del legislador PRO y exjefe del bloque Oscar Moscariello, con quien tiene una empresa de publicidad llamada Lennon”.


Además, Alberto Khalil “trabajó en la Legislatura porteña como Director de Asuntos Legales” como “socio de Moscariello”, quien también es vicepresidente del Club Atlético Boca Juniors. Asimismo, la diputada manifestó, en relación al fallecimiento de Nisman, que “son muchos los temas que están pendientes”. “Estamos viviendo una situación muy grave, por lo que la democracia debe fortalecerse en este momento”, completó.

 

 

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