Redes Sociales
Jueves 22 de Diciembre de 2016

#CartaViral Todo el dolor de un niño de ocho años al que le gusta pintarse como princesa

Si bien tanto el nombre del niño como el de la madre son ficticios, ya que pidieron mantener su anonimato para proteger al menor, la historia conmueve y en breves instantes se hizo viral en redes sociales. Fueron sus propios cuidadores del campamento escolar quienes lo alentaron para que escriba todo lo que le viene sucediendo desde el día que pidió ser "una princesa".

Según cuenta el pequeño, luego de pedir que lo maquillaran como una princesa, el rango de insultos que sufre va de "maricón" a llamarlo con el equivalente femenino de su nombre. El niño lleva cuatro años, sufriendo este tipo de acoso por parte de niños de su misma edad. De ahí esta carta (arriba publicamos la foto orginal, en catalán):




Hola:

Les voy a explicar lo que me molesta y me enfada. Que se burlen de mí, que digan cosas feas, que usen palabras bonitas como insulto, que escriban cosas feas de mí y sobre todo que se rían de mí.

Todas estas cosas me hacen sentir mal, triste, enfadado y solo.

Siento que no tengo amigos, ni amigas y no me gusta.

Querría ser su amigo y que me traten bien. Me ayudaría a sentirme mejor.

Hola: Les voy a explicar lo que me molesta y me enfada. Que se burlen de mí, que digan cosas feas, que usen palabras bonitas como insulto, que escriban cosas feas de mí y sobre todo que se rían de mí. Todas estas cosas me hacen sentir mal, triste, enfadado y solo. Siento que no tengo amigos, ni amigas y no me gusta. Querría ser su amigo y que me traten bien. Me ayudaría a sentirme mejor.





Este caso se ha hecho público después de que el Observatorio contra la Homofobia de Cataluña lo presentara como ejemplo de cuánto sufren "muchísimos niños", dice por teléfono el portavoz, Eugeni Rodríguez, que ha facilitado la carta a la web española Verne. Con el asesoramiento de esta ONG, la familia de Manuel, de ocho años, ha llevado el caso hasta el Síndic de Greuges, el Defensor del Pueblo de Cataluña.

El acoso al que estaba sometido Manuel llegó a un punto "insoportable", según Natalia madre del pequeño, el curso pasado. "Los niños que se metían con él pintaron cosas por el colegio. A finales del primer trimestre hablé con su profesora. Me dijo que no había percibido nada", añade.

"Entonces comenzaron los ataques de ansiedad. Un día, incluso pintaron en el polvo de mi coche la palabra maricón", dice la madre, que elevó su queja a la dirección. "No sirvió de nada (...) Finalmente, mi marido y yo tomamos la decisión de cambiarlo de colegio" dice. Sin embargo, Manuel volvió a encontrarse con sus acosadores este verano, durante un campamento urbano.

"Los cuidadores sí se dieron cuenta de la situación que mi hijo estaba sufriendo. Le animaron a que escribiera una carta para expresar cómo se sentía. Lo hizo en casa, él solo. Después, la leyó ante sus compañeros, entre los que se encontraban los agresores", cuenta Natalia. La atención de los profesores detuvo los ataques: "Fue una gran ayuda. Para él, expresarse así fue toda una liberación (...) Además, en el nuevo colegio lo tratan genial. Nadie se mete con él. Ya no sufre ataques de ansiedad".

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