La Provincia
Lunes 13 de Abril de 2015

Cada vez más gente adhiere a realizar terapia de pareja

Las estadísticas dan cuenta de que el número de divorcios sigue creciendo. Pero a la par, son más los que se animan a buscar ayuda para salvar el amor

Aunque no es una fecha muy difundida, en abril se conmemora el Día Mundial del Matrimonio. Por lo general se lo celebra el último domingo del mes. Pero a juzgar por las estadísticas, cada vez serán menos los que puedan adherir a este festejo, habida cuenta de que hay cada vez menos casamientos y más divorcios.


Si bien las cifras varían de manera periódica, los datos vertidos por el último Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas, efectuado en el 2010 por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), revelan que las tasas de divorcio se incrementaron en la Argentina de manera estrepitosa con el correr de los años: mientras que en la década de 1990 se producían en promedio 87 por día; en tanto, entre el 2001 y el 2010 se concretaron 172 divorcios diarios.


En referencia a la realidad provincial, el censo arrojó como dato que solo el 56,45% de los entrerrianos desde los 14 años en adelante está en pareja (casados o en concubinato), es decir, apenas un poco más de la mitad de los habitantes de la provincia.


Pero más allá de esta realidad que se presenta en estas épocas en que el amor parece devaluado y los modelos sociales impuestos históricamente a partir del mandato “hasta que la muerte los separe” van perdiendo vigencia, hay quienes apuestan a sostener un vínculo perdurable en ese difícil desafío que significa convivir cotidianamente, aunando diferencias de caracteres, de modos de concebir la vida, de reaccionar ante ciertas circunstancias.


Cada miembro de una pareja conoce que pasado el tiempo de enamoramiento surgen las diferencias, se hacen evidentes los gustos distintos y hasta las diversas adhesiones ideológicas pueden suponer un escollo si no se logra la ductilidad necesaria. La lista de variables que puede atentar contra el ideal del sentimiento más noble de la humanidad es prácticamente inagotable, pero también lo es el bagaje de recursos con el que puede contarse al momento de superar los desacuerdos.


En muchos casos en que las desavenencias se tornan rotundas, la terapia de pareja puede llegar a ser una herramienta capaz de aportar una solución a los conflictos. Y a nivel local cada vez son más los que se animan a apostar a esta opción para salvar su matrimonio.

 

“Muchas veces alguien llega al consultorio por otra problemática, por ejemplo por algún inconveniente con un hijo,  pero cuando se comienza a indagar se advierte que en realidad existe algún problema de pareja”, contó a UNO Ingrid Williams, psicoterapeuta y doctoranda en Psicoterapia Sistémica Relacional, quien a la vez comentó: “Es una terapia en la que sí o sí deben participar ambos miembros de la pareja. Antes los hombres se resistían más a ir, pero eso se está revirtiendo. Ellos son más prácticos a al momento de plantear un conflicto”. Se trata de un proceso complejo, donde se abordan distintas aristas. En él, el profesional debe brindar las herramientas para dilucidar un problema y que los integrantes de una pareja puedan acercarse a una solución. Un recurso válido para quienes apuestan al amor.

 

 


Fomentar los vínculos saludables


No hay recetas mágicas a la hora de abordar el complejo mundo del amor entre los integrantes de una pareja, ya que intervienen vivencias y aprendizajes previos y una multiplicidad de factores que hacen que cada relación sea única.


Sin embargo, hay cuestiones que pueden considerarse para forjar un vínculo saludable y, si se quiere, duradero. Al respecto, Williams aportó: “En primer término hay que ser más flexibles. Tratar de entender que en una pareja esta él, ella y un nosotros. Cuando se está con alguien hay cosas que se deben ceder y tratar de conciliar, ser compañeros, dejarse influenciar”. A su vez, indicó que se debe priorizar el diálogo: “Hay que hablar todo. Está comprobado que cuando se llega al hogar y se comparten los problemas que hubo en el trabajo, frente a un otro dispuesto a escuchar, se logra descomprimir el grado de estrés y el resto del tiempo puede compartirse y disfrutarse con la persona que está al lado”.


También sostuvo que la comunicación y el contacto son fundamentales, aunque sea por un mensaje de texto a lo largo del día. Acercarse al otro; demostrar cariño, admiración y respeto; escuchar al cónyuge; acompañarse en los proyectos individuales sin abandonar los propios sueños, ayudando al otro a hacer lo que desea, son otros ejes sobre los que se puede edificar una relación perdurable. Williams también recordó que para querer a otro es fundamental quererse primero a uno mismo.


“No hay que tener miedo de decir las cosas, porque sino afloran en otro momento. Pero es fundamental moderar y aprender a discutir, sin usar malas palabras. En las parejas siempre hay discusiones y saber discutir es todo un arte”, concluyó.

 

Seminario


El sábado Ingrid Williams dictará en Santa Fe el seminario “El Arte de la Complejidad Psicoterapéutica Sistémica y la Terapia de Pareja”.

 

Será en la sede de Qualitas, San Lorenzo 2958 1º PA, de 9 a 17. Está dirigido a estudiantes avanzados y profesionales Psicología e incluye entre su temática un abordaje sobre qué es la pareja, cuando se la considera funcional, feliz, satisfactoria; herramientas para advertir cuando una pareja está en crisis; niveles de lectura Psicoterapeútica en la Terapia de Pareja; estrategias y técnicas en Terapia de Pareja, entre otros ejes. Para inscribirse: 0342-4541956 o Facebook/ QualitasCentro.

 

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