La Provincia
Domingo 23 de Agosto de 2015

Boca Juniors en el corazón de Colonia Crespo

En 1967 el club donó 23 escuelas, una por provincia. En Entre Ríos, en un pueblo ubicado sobre ruta 12, la estructura continúa intacta. Hoy en el lugar funciona el centro de salud Basilio Ángel Galanti. VIDEO

Valeria Girard/De la Redacción de UNO
vgirard@uno.com.ar


Año 1967. Mal año deportivo para Boca, apenas un cuarto puesto en su grupo en el torneo Metropolitano y una pálida actuación en el Nacional. Más allá de los resultados Boca tenía un plantel con jugadores históricos como Antonio Roma, Ubaldo Rattín, Ángel Clemente Rojas (Rojitas) y Carmelo Simeone. Con Alberto J. Armando a la cabeza, las aspiraciones del club de la Ribera ese año trascendieron lo deportivo, para orientarse a lo social. La apuesta fue a la educación, por eso anunciaron la construcción de 23 escuelas, una por cada provincia argentina.
El proyecto se materializó en los primeros meses de 1968 y en Entre Ríos, la institución beneficiada fue la escuela N°48 Ricardo Güiraldes, ubicada en Colonia Crespo sobre ruta nacional N° 12 Kilómetro 34, a escasos kilómetros de la capital entrerriana.
La escuela, fundada en 1900, había tenido tres traslados y por último funcionaba en una vivienda, propiedad de la familia de Abel Hillairet.
“La casa de los Hillairet estaba hacia el sur, en medio del campo, cruzando la ruta”, recordó a UNO Liliana, hija Héctor Elizalde, director de la escuela por aquellos años. Liliana también fue docente de la casa durante un período corto de tiempo.
Justo Héctor Elizalde tomó posesión como director y personal único de la escuela Güiraldes en 1957. “En el 1967 mi papá se entera de la posible donación de un edificio por parte del club Boca Juniors y entonces les escribió una nota en la que les explicaba que la institución no tenía sede propia y daba cuenta de la necesidad de contar con ese espacio”.
Había una serie de requisitos pedidos por el club Xeneize. Una de las condiciones era que se construya sobre un terreno propio, sobre ruta y cerca de la capital provincial. La Sociedad Cooperadora debía construir la base de cemento con las medidas exactas solicitadas por el club.
Fue don Basilio Galanti, un almacenero del pueblo y miembro de la cooperadora, quien cedió el espacio para la instalación de la estructura. Una empresa privada trajo la estructura de chapa y la fibra de vidrio del patio interno, el montaje fue iniciado el 9 de enero de 1968 y terminado el 26 de abril del mismo año.
La inauguración fue el 1° de mayo de 1968. Ese día, según recuerdan los vecinos, se jugó un partido de fútbol entre la Tercera División de Boca y un equipo de Paraná. Hubo una gran concurrencia, se mataron nueve vaquillas y se asaron con cuero. El locutor del evento fue Alfredo Belotti.
En la nueva estructura funcionaron tres aulas y una casa habitación para la familia del director. Como la escuela tenía una biblioteca popular con muchos volúmenes se construyó un lugar donde resguardarlos. El traslado aumentó la matrícula. Muchos chicos de Colonia Nueva ya no tenían el riesgo de cruzar la ruta 12 para asistir a clases. Además, chicos de El Palenque y otros parajes cercanos podían viajar en colectivo hasta el lugar. Carmen Marichal se sumó como maestra y luego María Rosa Martínez.

Una de las cinco en pie
Con los años se construyó un edificio de materiales tradicionales que hoy alberga a los alumnos de la escuela Primaria, al lado de la histórica estructura hexagonal. En la “escuelita de Boca”, denominación que aún hoy usan los lugareños, funciona desde 2003 el centro de salud Basilio Ángel Galanti. Un poco más atrás se levantan unas 16 casas, es el barrio de IAPV Sergio Montiel, construido en esa misma época con la idea de que gente joven llegue a la zona. A su izquierda, una sala de velatorios y salón de usos múltiples y una plaza al costado de la ruta completan la imagen. Rodeada de árboles, la estructura aún conserva su forma y color verde original.
Aunque cada provincia tiene un clima muy diferente, en todas las provincias se construyó el mismo edificio hexagonal de chapa y se las conoció como “la calesita”. Cada escuela costó 2,5 millones de pesos de aquel entonces.
Hoy solo cinco de esas estructuras continúan en pie: escuela N° 4.102 Carmen Salas del paraje Ojo de Agua (Rosario de la Frontera, Salta); escuela 300 Maestro Alilo Núñez (La Aguadita, La Rioja); escuela Secundaria Tiburcio Díaz (Tucumán); escuela 258 de Campo Ramón (Misiones) y la de Colonia Crespo.

A nivel nacional
Setiembre de 1967 fue un mes especial y único dentro del club. En un acto en la Ciudad Deportiva se concretó un hecho inédito en la historia del fútbol argentino: la donación, por parte del Club Atlético Boca Juniors de 23 escuelas, una por cada provincia argentina.
Nunca se había hecho algo así. Jamás el fútbol había realizado una obra semejante. Según las palabras del autor de la iniciativa, don Alberto J. Armando: “…ese dinero es dinero del pueblo, devuelto de la manera más noble y constructiva…”.
En el acto estuvieron presentes autoridades nacionales, provinciales, representantes de la Fuerzas Armadas y una nutrida delegación de alumnos acompañados con sus respectivas maestras.
El por entonces ministro de Bienestar Social, Julio Álvarez, izó la Bandera Argentina. Monseñor Ernesto Segura fue el encargado de bendecir la escuela prototipo y el ministro de Educación bonaerense, Alfredo Tagliabué, agradeció el gesto del club en representación de todas las provincias.

Hoy, un centro de salud
En donde funcionan las aulas hoy están los consultorios y en el patio interno aún continúa flameando la Bandera Argentina. El centro de salud Basilio Ángel Galanti fue inaugurado el 31 de julio de 2003. Cristina Deretich trabaja allí desde 2005. En diálogo con UNO relató que el director del centro, Luis Londero, realiza atención pediátrica y clínica general los martes y jueves. Hay servicio de odontología los miércoles y viernes y cuentan con el plan Remediar.
Deretich mencionó los trabajos de mantenimiento y mejoras que han realizado estos años para preservar la estructura original de la escuela y brindar atención en buenas condiciones.
“La edificación, por supuesto, pertenece a la escuela. Necesitamos tener nuestro propio edificio, sobre todo porque hay muchas prestaciones, como un vacunatorio, que no podemos ofrecer y hace falta”, indicó la enfermera.
Hay una segunda etapa del barrio de IAPV planificada, y también una edificación para el centro de salud. “El proyecto está aprobado por la Dirección de Arquitectura de la Provincia. Está el terreno, detrás de la plaza, muy cerca de la ruta nacional, con agua y energía eléctrica, solo hay que empezar a construir”, añadió la consultada.
Al centro asistencial concurren vecinos de Colonia Crespo, Colonia Nueva, El Palenque y Paso de la Arena. “Atendemos a gente de distintos puntos del país también, porque hay trabajadores rurales que vienen un tiempo, van rotando”, contó.



Alberto José Armando, el dirigente de fútbol que apostó a la educación







Fue durante la gestión de Alberto José Armando, y por decisión propia, que el club donó una escuela por provincia.

Alberto José Armando fue el empresario que cambió el paradigma del fútbol en la década del 60. Fundó la santa alianza del fútbol, el show y los negocios.

En 1952 un joven empresario del rubro automotriz viajó con un grupo de funcionarios a Detroit, Michigan. Allí, recorrió las fábricas más importantes de Estados Unidos, forjó relaciones con sus colegas estadounidenses y logró importar 681 unidades del Ford Falcon. A su regreso, amasó una considerable fortuna gracias a que logró convencer a la Policía Federal de cambiar los viejos Ford 1946 por estos nuevos modelos, mucho más modernos y confiables. Así nació la relación del pueblo argentino con el auto que marcó su historia, para bien y para mal. Aquel hombre que sedujo a magnates norteamericanos y políticos argentinos tiempo después se convirtió en uno de los personajes más influyentes del fútbol argentino.

A principios de los 60 fue el principal impulsor del fenómeno llamado “fútbol espectáculo”, que buscaba dejar atrás la filosofía que había hecho grande al fútbol argentino durante más de 50 años para abrazar una idea de show integral, en el que ganar y hacer dinero tenía más valor que el juego en sí mismo. En ese contexto, su figura creció hasta convertirse en la más trascendente de la historia de Boca Juniors.

Armando era un innovador conservador. Sus proyectos estaban adelantados varias décadas, pero su forma de llevarlos a cabo era a través del orden y la disciplina.

El Fútbol Espectáculo fue una respuesta al fracaso de Suecia. Tras la derrota 6-1 de la Selección nacional ante Checoslovaquia, en la Copa del Mundo 1958, los cimientos del fútbol argentino temblaron. Entonces, los dos clubes más grandes del país presentaron novedosas ideas que crecieron con naturalidad. Armando y su colega riverplatense Antonio Liberti decidieron contratar futbolistas y entrenadores extranjeros, que trajeron nuevas formas de trabajo. El juego pasó a ser mucho más físico y el triunfo se convirtió en el bien más importante, quizás en el único.

Fue presidente de Boca dos años entre 1954 y 1955, luego volvió a trabajar en su concesionaria y en 1960 fue reelecto para permanecer hasta 1980 en el cargo. En sus más de 20 años de gestión, Boca ganó ocho títulos locales, la Copa Argentina de 1969, dos copas Libertadores y una Copa Intercontinental.

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